FICHA

Título original: The I-Land
Título en España: The I-Land
Temporadas: 1 (7 episodios)
Duración episodio: 45 minutos.
Año: 2019
Temática: drama
Subgénero: ciencia ficción
Resumen: Un grupo de diez personas despiertan sobre las arenas de una playa paradisíaca, no se conocen entre sí y no saben cómo han ido a parar allí, la nueva situación del impulsa a luchar por su vida y a competir entre sí. Intentan escapar de la isla, reconocer el terreno, siempre las relaciones entre ellos son difícil y a partir del segundo episodio se advierte que nada es lo que parece inicialmente.
Actores: Kate Bosworth, Natalie Martinez, Alex Pettyfer, Sibylla Deen, Kota Eberhardt, Anthony Lee Medina, Ronald Peet, Kyle Schmid, Michelle Veintimilla, Gilles Geary, Maria Conchita Alonso, Chad Crumley, Dalia Davi, Caroline Hewitt, John Jelks, Adam Lytle, Victor Slezak, Blake Banbury, Ryan Dorsey, Theodore Johns, Rachel Luttrell, Eduardo Vasquez Rdguez, Clara Wong
Lo mejor: el suspense se mantiene hasta el final.
Lo peor: tiene altibajos y su originalidad es cuestionable.
Lo más curioso
: La serie ha sido creada por Anthony Selter para Netflix.
¿Cómo verlo?: Estrenada internacionalmente por Netflix el 11 de septiembre de 2019.

Puntuación: 6

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Lo menos que puede decirse sobre THE I-LAND

The I-Land era uno de los estrenos anunciados por Netflix para el mes de septiembre y que llegó sin apenas publicidad. Se entiende el motivo: se trata de una serie de relleno, realizada en entorno naturales paradisíacos y en escenarios creados por ordenador, sin un presupuesto excesivamente alto (2.000.000 de dólares) y tratando de optimizar recursos. El resultado es discreto. Lo positivo de la serie es que, a pesar de que a todos los espectadores curtidos en el mundo de las series, les recordará a algún producto o a varios, a modo de síntesis, consigue mantener el interés. Lo negativo es que es bastante irregular, con momentos brillantes, otros que no lo son tanto, diálogos poco sustanciosos (especialmente en la isla) y poco convincentes (en el otro escenario) y, finalmente, unos intérpretes que se esfuerzan, pero a los que les faltan tablas, salvo a Bruce McHill, el rostro más conocido de los que aparecen en la serie como malvado de turno. Es una serie que se puede ver, pero que no satisfará las expectativas de la mayoría.

Si hemos empezado la crítica por el final es para que el espectador sepa lo que se la juega. Va a ver a diez personas -todas ellas jóvenes y de buen ver- despertar en una isla, sobre arenas paradisíacas. Los cuerpos de todos ellos aparecen separados por 39 pasos, todos han perdido la memoria y nadie sabe ni por qué está allí, ni cuál era su vida anterior. La lucha por la supervivencia en la isla constituirá uno de los hilos argumentales, completado por las relaciones interpersonales entre los ¿náufragos? Segunda premisa: pronto entenderemos lo qué está ocurriendo. Obviamente, no podemos revelar el nuevo aspecto, pero sí remitirlo a la trilogía de Matrix o, si se prefiere, a la “realidad mejorada”. Queda la tercera, que naturalmente, tampoco podemos revelar y de la que solamente diremos que está inspirada por Vis-a-Vis y demás series y docudramas de prisiones que han proliferado relativamente en los últimos años. Mézclense todas estas precisas y se tendrá la serie The I-Land, en cuyo título está -en el fondo, contenido todo lo que un spoiler no debería revelar.

Tras juzgar la serie, indicar algo de su línea argumental hasta donde la prudencia permite, queda solamente señalar a quién puede gustar esta serie: en primer lugar a los que quieren ver actores jóvenes y fibrados, multiétnicos, evolucionando de arriba abajo en una isla. Algo que, hasta cierto punto, ya vimos en Lost. Será, por tanto, una serie destinada a recuperar a los nostálgicos de esta serie. El segundo frente de espectadores que podrían simpatizar son aquellos a los que les interesan tramas que contentan elementos de ciencia ficción, realidad virtual e inteligencia artificial y que les hayan gustado determinados episodios de Black Mirror o tengan un buen recuerdo del ciclo de Matrix. Ahora bien, si de lo que se trata es de ver una serie original, inteligente, coherente y técnica y dramáticamente bien realizada, este no es el producto más adecuado. Si le hemos puesto un 6 es por las “crestas” de suspense que se mantienen especialmente al principio y al final de la serie. Serie de relleno que se olvidará pronto en el catálogo de Netflix, poblado por decenas de productos de similar categoría.

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