FICHA

Título original: Les rivières pourpres
Título en España: Los ríos de color púrpura
Temporadas: 2 (16 episodios)
Duración episodio:  minutos.
Año: 2018-2019
Temática: intriga
Subgénero: policíaca
Resumen: Un antiguo policía que luego ingresó en la orden del Císter llama a su antiguo compañero, el comisario Niemans para realizarle una revelación, sin embargo, cuando se encuentran en las dunas, el monje está herido de muerte. Nyeman y su compañera inician la investigación que les lleva a un grupo de rock duro y a lo que parece un culto satánico nacido en la cárcel.
Actores: Olivier Marchal, Erika Sainte, Kezbari Kelyan, Lubna Azabal, Nicolas Grandhomme, Ken Duken, Camille Santerre, Nora von Waldstätten, Pierre Laplace, François Levantal, Daniel Njo Lobé, Théo Dardenne, Steve Driesen
Lo mejor: el espíritu de la novela de Jean-Christophe Grangé queda preservado.
Lo peor: excesiva hostilidad entre los policías llegados de París y los locales.
Lo más curioso
: La serie constará con dos temporadas.
¿Cómo verlo?: En Calle 13 desde el 1 de septiembre de2019. También puede conseguirse mediante programas de intercambio de archivos y comprarse en DVD

Puntuación: 8

PROMO (en castellano)

PROMO (en inglés)

PROMO (en inglés)

PROMO (2ª Temporada, en inglés)

INTRO

MUSICA

VER SERIE

DESCARGA TORRENT

WEB OFICIAL (Calle 13)

WEB OFICIAL (FR2)

COMPRAR DVD

Lo menos que puede decirse sobre LOS RÍOS DE COLOR PÚRPURA

En el año 2000 tuvo gran éxito la película Los ríos de color púrpura, dirigida por Matthieu Kassovitz y protagonizada por Jean Reno y Vincent Cassel. El eco fue tal que cuatro años después se estrenó una segunda parte titulada Los ángeles del apocalipsis, con los mismos protagonistas, aunque bastante más discreta. Ambos largometrajes estaban basados en las novelas de Jean-Christophe Grangé, creador del personaje del “comisario Niemans”. Ahora, cuando han pasado 15 años y nos habíamos olvidado de estos thrillers, TF2  presenta dos temporadas con el mismo título, basado en novelas de Grangé. Calle13 nos ofrece desde el domingo 1 de septiembre, la primera temporada.

Se trata de un thriller que se inicia con la muerte de un monje cisterciense en las inmediaciones de Lille. Se trata de un antiguo policía que ingresó en la orden y que mantenía cordiales relaciones con el comisario Niemans al que llama para comunicarle unos datos importantes, pero muere antes de que pueda transmitirlos. Solamente acierta a decir dos palabras: “espada” y “dragón”. Niemans y su compañera acuden al monasterio y se instalan allí unos días. Su adjunta, la policía Camille Dalaunay, se sorprende al ver que en la región está realizando una gira un conjunto de rock formado en la cárcel y cuyo líder ella misma detuvo unos años antes acusado de secuestro y violación. Ambos empiezan a preguntarse, si ambos casos estarán relacionados. Otro monje aparece muerto igualmente y como el amigo de Niemans, ambos tienen las manos tatuadas y quemadas. Todo induce a pensar que existe un culto satánico interesado en sangre de muchachas jóvenes y vírgenes y que en el monasterio, los frailes musicólogos han logrado reconstruir el “lenguaje de Dios” a través de partituras antiguas.

Como puede percibirse, la serie incorpora una serie de temáticas efectistas en formato thriller que mantienen el nivel de “suspense” a lo largo de los ocho episodios. La serie cuenta con una buena fotografía, los entornos naturales están muy cuidados e incluyen bunkers de la antigua “muralla del Atlántico” en donde tienen lugar los rituales satánicos.

En cuanto a los protagonistas, Olivier Marchal, en su papel de Comisario Niémans, y de Erika Sainte como su adjunta, cumplen con creces, dominando la trama en todo momento. El espectador tiene la sensación de que lo que está viendo, de un momento a otro, registrará una sorpresa que cambie el rumbo de la trama y esto es lo que constituye el principal atractivo de la serie.

Hay que decir que la serie se parece sólo muy relativamente a los dos largometrajes que la precedieron. Las tramas se desarrollan, eso sí, en la periferia francesa (como suele ocurrir en las últimas series policíacas producidas allí, como si París fuera un lugar tabú) y el protagonista es la pareja forma por Niémans y su adjunta.

Es una serie agradable de ver, algo fantasiosa y que tiende, como en los dos largometrajes a introducir el elemento sectario en la trama criminal. Aquí vuelve a repetirse la fórmula con un resultado similar.

La serie empezó a ser emitida por Calle 13, sin apenas publicidad, ni lanzamiento sonoro, los domingos desde el 1 de septiembre de 1939 en horario nocturno y así seguirá hasta finales de octubre. Por el momento está pasando desapercibida, pero la podemos recomendar a los amantes del “noir” francés, y a los que gusten tramas algo retorcidas pero efectistas. No defrauda, pero tampoco supera al personaje protagonizado por Jean Renó.

(SI ESTA CRÍTICA LE HA SERVIDO PARA ALGO O LE HA AYUDADO EN ALGO, PULSE LA PUBLICIDAD QUE ACOMPAÑA Y QUE NOS AYUDA A MANTENER LA WEB. GRACIAS).