FICHA

Título original: 13 Geboden
Título en España: 13 Mandamientos
Temporadas: 1 (13 episodios)
Duración episodio: 45 minutos.
Año: 2019
Temática: policíaca
Subgénero: thriller
Resumen: Dos policías, un veterano de la Policía Criminal Federal de Bélgica y una joven que acaba de incorporarse a la unidad después de un aparatoso accidente, inventigan una serie de asesinatos cometidos por un desconocido que pretende castigar a personas que han vulnerado los diez mandamientos bíblicos.
Actores: Dirk van Dijck, Marie Vinck, Karlijn Sileghem, Line Pillet, Hans De Munter, Lola Rose Delany, Ella Leyers, Katelijne Verbeke, Kim Hertogs, Karen van Parijs, Leo Achten, Gökhan Girginol, Jeroen Perceval, Bert Haelvoet, Koen van Impe, Ludo Hoogmartens, Joke Sluydts,
Lo mejor: se trata de un thriller impecable, muy bien representado.
Lo peor: una idea que ha ya ha sido explotada.
Lo más curioso
: La serie fue estrenada originariamente el 10 de septiembre de 2018 en la VTM belga y posteriormente Netflix compró los derechos de emisión
¿Cómo verlo?: Se estrenó el pasado 30 de agosto de 2019 en Netflix.

Puntuación: 8

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Lo menos que puede decirse sobre 13 MANDAMIENTOS

Hay series que, sin promoción, sin contar con un presupuesto elevado, incluso partiendo de una idea que ya se ha puesto en práctica en muchas ocasiones (la del asesino en serie que utiliza un código religioso para cometer sus crímenes), logran impactar. Como puede intuirse desde el principio: si se trata de una serie policiaca que vaya sobre “los trece mandamientos”, se tratará de un asesino que en serie que castigue la vulneración de cada uno de estos preceptos. Y, así es, en efecto. La originalidad, pues, no estriba en la temática, sino en el tratamiento de la cuestión: lo que vamos a ver es un fresco de la sociedad flamenca.

La serie se inicia con un asesinato “por honor” cometido en una familia de la comunidad islámica. Una chica joven es secuestrada y degollada. Algunos miembros de la familia -que regenta un kebab, por supuesto han llamado a un tío para que se haga cargo de la ejecución. Hay que entender que, cuando se habla de “cuestión de honor” en el mundo islámico y en relación a la mujer, es porque ha vulnerado alguno de los preceptos del Islam, en este caso, el rechazar casarse con la persona que la familia había designado como marido. Pronto, las sospechas recaen sobre la persona que ha cometido el asesinato… que resulta, a su vez, asesinado al día siguiente. Pronto, el grupo de policías que investigan estos crímenes se da cuenta de que siguen un patrón: alguien está intentado castigar ofensas y vulneraciones a los Diez Mandamientos, entregados, míticamente, por Dios a Moisés en las faldas del Sinaí. Estos dos policías, son un veterano del cuerpo, curtido por décadas de perseguir a asesinos que está atravesando una difícil situación familiar (una hija coquetea con las drogas) y una joven policía que acaba de sufrir un accidente automovilístico y cuya madre se encuentra desde entonces en coma. Tales son los elementos a partir de los cuales se encadena una trama que da para trece capítulos.

Bélgica es uno de esos países en los que, con cierta frecuencia, se elabora alguna serie policíaca que puede competir con el “nordic noir” y con los productos francófonos (recordamos con particular cariño Salamander o Tabula rasa, entre otras). Habitualmente, estas series tienen una calidad superior a la madia y esta tónica se repite en 13 Mandamientos, por mucho que el tema no sea original.

Este tipo de series solamente pueden ser eficaces si dejan traslucir los miedos que atenazan a una sociedad. En este caso, parece bastante claro, que la sociedad belga, flamenca y valona, no ha superado la introducción de la comunidad islámica en su territorio que hace rancho a parte, vive en sus barrios y parece querer regirse por otra legislación además de por otros valores. Este tema, en el fondo, está presente, en casi todas las televisiones nacionales europeas -que advierten una pérdida de identidad creciente en el continente que se une a un aumento de la conflictividad social y política- solamente hay tres posiciones: rechazarlo, aceptar la multiculturalidad como inevitable o bien presentar el fenómeno en su justa medida absteniéndose de valorar y, simplemente, describiéndolo. 13 Mandamientos, opta por esta última actitud.

En cuanto a la ejecución de esta serie, los dos protagonistas, Dirk van Dijck y Marie Vinck, están excepcionalmente creíbles y naturales en sus papeles y los otros dos policías que ofician como secundarios son los que podríamos encontrar en cualquier comisaria: el realismo es extremo a lo largo de toda la serie que, en el fondo, no es más que una excusa para pasar revista a los problemas inconfesos de aquella sociedad.

Es lamentable que Netflix haya estrenado esta serie sin hacer publicidad, arrojándola a su caótico catálogo, sumergida entre producciones orientales de muy escaso interés. Es de esas series que vale la pena ver. No le hemos dado un sobresaliente por dos motivos: es excesivamente larga (13 capítulos) y su tema, como hemos dicho, no es original. Por lo demás, es una serie que interesará a los amantes de las tramas cerradas y de los thrillers realistas.

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