FICHA

Título original Another Life
Título en España: Otra Vida
Temporadas: 1 (10 episodios)
Duración episodio: 37-47 minutos (piloto de 61 minutos)
Año: 2019
Temática: ciencia ficción
Subgénero: aventura espacial
Resumen: Una nave de otro planeta llega a la tierra y cristaliza en una especie de montículo que emite señales a un planeta distante. Para allí parte una nave interestelar dirigido por una comandante, cuyo marido se ha quedado en la Tierra investigando el montículo. La nave llega a un planeta perdido del que procede la señal y a partir de ese momento empiezan a producirse extraños fenómenos.
Actores: Katee Sackhoff,  Justin Chatwin,  Samuel Anderson,  Selma Blair,  Alexander Eling, Tyler Hoechlin,  Blu Hunt,  Elizabeth Ludlow,  Alex Ozerov,  Jayr Tinaco,  Lina Renna, Greg Hovanessian,  Katerina Katelieva,  Mathias Retamal,  Jake Abel, Parveen Dosanjh,  Chanelle Peloso,  Dion Riley,  Cassandra Cavalli
Lo mejor: algunas sorpresas que sacuden la modorra que genera la serie.
Lo peor: un casting terriblemente decepcionan de actores mediocres y poco adecuados para la trama.
Lo más curioso
: La serie se filmó en Vancouver (Columbia Británica, Canadá) entre agosto y noviembre de 2018.
¿Cómo verlo?: A través de Netflix y mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 5

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Lo menos que puede decirse sobre OTRA VIDA

El género de la ciencia ficción televisiva tiene un techo: Star Treck. Y ese techo se lo disputa con Star Wars. Las pendencias entre partidarios de una y otra serie son antológicas y han llegado incluso a Big Bang Theory. Pero el aficionado, no fanatizado, es más bien partidario del “gato blanco, gato negro, lo importante es que cace ratones”. Y Otra Vida, que aspira a competir con ambas series de ficción, ni caza ratones, ni entretiene. Figura, eso sí, entre los estrenos más decepcionantes del mes de julio en Netflix.

La serie no puede iniciarse peor: en este planeta, los terrícolas asisten horrorizados a la llegada de una nave extraterrestre con forma de banda de Moebius y símbolo del infinito. No va tripulada. Llega a la atmósfera, planea sobre nosotros y se estrella en un lugar deshabitado cristalizando en una formación vertical multicolor que, pronto los científicos determinan que emite señales a su planeta. Nadie sabe por qué ha llegado, ni qué buscan quienes la han destinado a nuestro mundo. Menos mas que una dinámica comandante de astronautas, “Niko Breckinridge”, y su marido “Erik Wallace”, está ahí para saber lo que hay que hacer. Ella va a las estrellas en una nave tripulada por otras nueve personas en busca del planeta al que se envía la señal. Él, más comedido, se queda en su casa a cargo de su hija y, de paso, tratando de “dialogar” con la estructura cristaliza, que, por cierto, parece preferir la música clásica a cualquier otra sintonía.

Desde el principio, todo lo que ocurre en el interior de la nave, es turbador: muertos que reaparecen, fenómenos paranormales, rebelión a bordo, y un permanente zarandeo de la nave de esos que afectaban al Seaview, aquel submarino añejo de Viaje al fondo del mar, una media de tres veces en cada episodio. Las explicaciones científicas son infantiles e incoherentes, así que no insistiremos en ellas. Pero, desde el momento en el que aparece la nave extraterrestre con forma de banda de Moebius, nos damos cuenta de que, si los efectos especiales son poco creíbles, es sólo un anticipo de un guion inasumible, destinado solamente a distribuir a lo largo de los diez capítulos, una decena de sorpresas inesperadas, estudiadas para que la serie renueve su interés. A medida que se van sucediendo estos “golpes de efecto”, la serie gana en incoherencia.

El resultado final es desastroso: actores que, quizás en otros papeles y en otros géneros, hubieran estado más o menos brillantes, aquí sobreactúan o, simplemente, muestran caras de monolito recién descubierto. Cada efecto especial resulta menos interesante y logrado que el anterior y, finalmente, la misma nave genera una irremediable tristeza.

En su conjunto, Otra vida, puede ser definida como una “serie de aluvión”, de esas que se estrenan para incorporar un producto más al catálogo de Netflix, ya de por sí, inflacionado por bodrios y que contribuye a que sea complicado de desbrozar el camino a los productos de verdadera calidad que anidan en él.

No es una serie que pueda recomendarse ni siquiera a los amantes de la ciencia ficción. Es, eso sí, un producto que solamente tomarán en consideración aquellos que están estudiando desabonarse de la plataforma y que buscan una buena excusa. Esta serie lo es. Por cierto, la misión de la nave y la del marido es, “salvar a la humanidad”… Premio para el que logre superar los créditos finales del cuarto capítulo.

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