FICHA

Título original Mercury 13
Título en España: Mercuri 13
Temporadas: documental
Duración episodio: 100 minutos.
Año: 2018
Temática: Astronáutica
Subgénero: Mujeres
Resumen: En 1961, cuando se inició la carrera para poner a un hombre en la Luna, un grupo de mujeres piloto participaron en un programa de formación de astronautas, sufragado con fondos privados. Sin embargo, en 1963 el proyecto se fue al traste y el presidente Johnson lo liquidó de un plumazo evitando que hasta los años 80 no aparecieran mujeres astronautas. En el documental se recogen los testimonios directos de estas mujeres que todavía siguen volando en avioneta. La primera astronauta femenina fue rusa.
Actores: personajes reales, Joyce Case, Jerrie Cobb, Jacqueline Cochran, Eileen Collins, Ann Hart, Janey Hart, Gene Nota Jessen, Jackie Lovelace, Sarah Ratley, Rhea Woltman, Bernice Steadman
Lo mejor: contiene todos los elementos que deben estar presentes en un buen documental.
Lo peor: la NASA sale muy mal parada
Lo más curioso
: es un homenaje también a las pioneras de la aviación.
¿Cómo verlo?: En Netflix desde julio de 2019 y puede obtenerse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 9


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Lo menos que puede decirse sobre MERCURY 13

De entre los documentales colocados en los últimos meses en el catálogo de Netflix, éste es, sin duda, uno de los más interesantes y mejor elaborados, tanto en su forma como en su fondo. Las críticas que ha recibido son unánimemente positivas. Nos sitúa a principios de los años 60 cuando se estaba desarrollando el programa Mercury, destinado a colocar seres humanos en el espacio. Los soviéticos estaban adelantándose a los EEUU y fue entonces cuando el presidente Kennedy aludió a un programa que permitiera llegar a la Luna dentro de la década. El programa Apollo no hubiera podido realizarse sin las experiencias que se desarrollaron entre 1961 y 1963 con el programa Mercury.

El feminismo todavía no había aparecido en el horizonte social. Sin embargo, desde los orígenes de la aviación, existían mujeres piloto. Incluso durante la Segunda Guerra Mundial, si bien no había participado en combates, si habían trasladado aviones de guerra desde las fábricas hasta las bases. Además, algunas de ellas eran extraordinariamente populares en los EEUU y habían batido récords, contando con miles de horas de vuelo. Desde el punto de vista de las exigencias de la NASA, muchas de ellas tenían todas las condiciones, técnicas y físicas, para participar en las pruebas de acceso al cuerpo de astronautas. Sin embargo, para la carrera espacial norteamericana solamente se había contado con hombres. Uno de los directivos del programa de selección de astronautas para las misiones Mercury, obtuvo fondos privados para seleccionar y preparar mujeres astronautas. Resultaron elegidas trece mujeres que superaron todas las pruebas. Sin embargo, ninguna de ellas se convertiría en astronauta y ninguna viajaría al espacio. Este documental las entrevista, tienen ocasión de contar sus experiencias como aviadoras, cómo fueron las pruebas a las que se sometieron, por qué fueron excluidas del programa Mercury y, finalmente, cómo la NASA en la segunda mitad de los setenta, reconoció su valía, homenajeándolas.

Se trata de un documental clásico de 100 minutos de duración, excepcionalmente bien documentado, incluso con filmaciones de la NASA inéditas, realizadas en aquellos años, exhaustivo y, sobre todo equilibrado, en unos momentos en los que la “ideología de género” impide cualquier mesura en la materia. Las mujeres en cuestión, fueron excluidas de la NASA, no por ser incapaces de afrontar el reto (de hecho, se les sometió exactamente a las mismas pruebas de acceso que los varones que sí viajaron al espacio, con la misma dureza y las mismas exigencias físicas, los mismos tests de inteligencia y las mismas exigencias técnicas… salvo la de saber pilotar reactores, en la medida en que la USAF, en la época, tampoco permitía la presencia de mujeres piloto de reactor), sino porque los directivos de la NASA, muy conservadores, no creían que el lugar de la mujer fuera una cápsula espacial.

En ningún momento, las mujeres rechazadas por la NASA dieron muestras de feminismo militante: lo suyo, simplemente, era una actitud profesional y reivindicativa de que, en ese terreno, podían igualarse a cualquier hombre. Hay que decir que, por lo que cuenta ese mismo documental, todas esas mujeres tuvieron vivas “normales” dentro de los estándares norteamericanos: fueron madres de familia, estuvieron felizmente casadas y hasta su edad avanzada han seguido volando y siguen pilotando avionetas. Cuando los soviéticos lanzaron al espacio a Valentina Teleshkova, se congratularon de que se demostrase que una mujer podía viajar al espacio y cumplir su misión tanto como un hombre. Y, también, sintieron una terrible decepción por el hecho de que la primera mujer astronauta no pudiera ser una de ellas.

Se trata de un documental discreto, realizado sin histrionismo y sin la pretensión de revelar grandes secretos, pero que resulta extraordinariamente efectista y nos revela un aspecto del programa Mercury que desconocíamos. Todo en este documental está perfectamente mesurado: los cortes de las entrevistas, la selección de imágenes, los datos técnicos, las actitudes y los sentimientos de las protagonistas, de las que han sobrevivido siete, demostrando a su avanzada edad lucidez, empatía y pasión por la aviación, un montaje ágil y un tratamiento objetivo, justifican la total ausencia de críticas negativas o de reparos. Un documental recomendable desde todos los puntos de vista.

Un simple reparo: en el doblaje español se utiliza el término “pilotas” para definir a estas mujeres que vieron frustrada su carrera en el espacio. En realidad, hubiera sido más adecuado hablar de “aviadoras”. Ignoramos quién ha hecho la traducción, pero no todos los términos resultan fácilmente “feminizables”, especialmente cuando la Real Academia de la Lengua (en la que están presentes varias mujeres) considera innecesario feminizar palabras para huir del sexismo. Sería como si algún varón reivindicara -ya que estamos en esto- el término “astronauto” que correspondería más a su género masculina, en lugar de “astronauta”. “Pilota” no está en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua.

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