FICHA

Título original Euphoria
Título en España: Euphoria
Temporadas: 1 (8 episodios)
Duración episodio: 54 minutos.
Año: 2019
Temática: jóvenes
Subgénero: sexo y droga
Resumen: Un grupo deadolescentes, la mayoría mujeres, inicia un camino de exploración en el mundo de las drogas y del sexo, alternándolo con depresiones, problemas psicológicos (que siguen en varios casos a los de sus padres, sacan a la superficie sus distintos traumas o sus complejos, buscan salidas en el amor y en la amistad, convierten las redes sociales en su refugio y, en definitiva, emprenden un camino problemático buscando experiencias nuevas que, en la mayoría de los casos, son caminos sin salida.
Actores: Zendaya,  Austin Abrams,  Alexa Demie,  Jacob Elordi,  Algee Smith, Sydney Sweeney,  Storm Reid,  Ruben Dario,  Greg Bryan,  Maude Apatow, Olivia Grace Applegate,  Astro,  Nolan Bateman,  Ray Benson,  Jeremiah Birkett, Theo Breaux,  Janice LeAnn Brown,  Courtney Taylor Burness,  Troy Caylak, Johanna Colón,  Eric Dane,  Nancy De Mayo,  Lukas Gage,  Hunter Jones, Alex J. Joseph,  Nika Williams,  Motown Maurice,  Mike Ostroski,  McKenna Roberts, Janet Song,  Alanna Ubach,  John Ales,  Aileen Burdock,  Hannah Nordberg, Justice Alan,  Tyler Chase,  Aliyah Conley,  Mel Fair,  Michael Franklin,  Dan Garland, Jim Garrity,  Ernie González Jr.,  Cranston Johnson,  Brandon Knabe, Chris McLaughlin,  David Baracskai,  Carson Nicely,  Michael Petrone,  Jeff Pope, Elizabeth Posey,  Virginia Schneider,  Terry Walters
Lo mejor: lo que, en principio, parecía una “serie de adolescentes”, termina siendo algo más.
Lo peor: en su conjunto, todas las protagonistas parecen encaminadas a la desesperación
Lo más curioso
: está basada en la novela del autor israelí Sam Levinson-
¿Cómo verlo?: Estrenada por HBO el 16 de junio de 2019. Puede bajarse a través de eMule y de bitTorrent

Puntuación: 6


PROMO (en inglés)

PROMO (en inglés)

PROMO (en inglés)

INTRO

MUSICA

VER SERIE

DESCARGA TORRENT

WEB OFICIAL

WEB OFICIAL

COMPRAR DVD (no está a la venta)

Lo menos que puede decirse sobre EUPHORIA

Seguramente las series de sexo, drogas y adolescentes tienen su público. De lo que no estamos tan seguros es de que el público que vea esta serie, Euphoria, sea exactamente aquel para el que debería ir dirigido, ni siquiera que el mensaje que se transmite sea el más adecuado. Este tipo de series no son precisamente las que proliferan en HBO pero, sin duda, al intentar conquistar a un público juvenil (que ya tiene otros intereses y otras herramientas para satisfacer su ocio) ha decidido incluirla en su catálogo. Es una serie que muchos han calificado de “incómoda” y/o “salvaje”. Nos sumamos a los calificativos.

En principio, estábamos seguros de que íbamos a ver una “serie de adolescentes”, de esas que se desarrollan en institutos norteamericanos, con situaciones cómicas, algo de dramatismo sentimentaloide, amores cruzados entre los protagonistas e, incluso entre los padres, las consabidas escenas de sexo… y poco más. Sin embargo, la aparente “premisa inicial” queda desbordada desde las primeras escenas: lo que vamos a ver es una serie sobre problemas extremos de grupos extremos de jóvenes. El sexo, por ejemplo, no es un recurso para generar la atención de espectadores calenturientos, sino que aparece de forma descarnada en todas sus variantes (hay mucho de “ideología de género” en esta producción). Pero el tema central se decanta hacia la droga y hacia los estados depresivos de las chicas jóvenes. Los “machitos” aparecen como verdaderos gilipollas rebosantes de testosterona y con problemas de conexión entre sus neuronas. Todo gira en torno a la protagonista en fase de rehabilitación por consumo de drogas, a las que ha llegado a causa de problemas en el hogar.

Parece bastante claro que los problemas por los que atraviesa la protagonista no son privativos de determinados grupos sociales de la sociedad norteamericana, sino que se han extendido a todo el mundo. No es raro encontrarse a familias desestructuradas y a adolescentes díscolas. Tampoco es raro que esas adolescentes sean, compitan en irracionalidad e, incluso, en salvajismo, con los compañeros más rebosantes de hormonas de sus escuelas. No es raro que busquen “experiencias nuevas” que cubran su nihilismo existencial o que frecuentes la consulta de los psiquiatras y de los “grupos de apoyo” porque carecen de fuerzas suficientes para ponerse en pie y seguir cumpliendo con sus obligaciones. Así que lo que vamos a ver en esta serie, son tipos universales, por mucho que hace solamente treinta años fueran excepciones. Algo está fallando en la educación y en la formación de los jóvenes: diagnosticarlo ya no basta, es preciso indicar soluciones. Y esta serie no es, precisamente, la que tiene intención de hacerlo.

La serie tiene un fondo común con Por trece razones, solo que, la protagonista de Euphoria, parece irse suicidando poco a poco y sin que estén muy claros los motivos que le inducen a ello. Así mismo, cabe situar esta serie en las antípodas de algunas series europeas que todavía creen en la posibilidad de una “redención” para los jóvenes: en un levantarse, superar las crisis de la adolescencia y seguir su camino. En este sentido, Euphoria, está en las antítesis de Manon 20 ans y La vida de Manon, en donde la protagonista, después del bache inicial y de las depresiones y accesos de ira de la protagonista, logra estabilizar su vida. Da la sensación de que el “modelo educativo” de los EEUU ya ni siquiera contempla la posibilidad de que los jóvenes puedan salir de sus crisis, salvo atiborrándose de drogas y fármacos o bien ejerciendo de manera compulsiva su sexualidad. El primer capítulo de la serie, emitido por HBO el pasado 17 de junio, suscita vértigo y desazón hasta el punto de que el espectador puede preguntase si “¿existe alguna salida para la juventud?”. Y la respuesta no termina de estar clara.

Como en todas las series juveniles, se percibe que a los actores les faltan tablas. La protagonista no siempre logra la expresividad en su rostro que merece la situación y en cuanto a Hunter Schafer, modelo y actriz transgénero, acaso por que el papel que le han otorgado es excesivamente contradictorio y poco elaborado, no logra transmitir emoción. No parece un reparto llamado por la posteridad cinematográfica. Tampoco la fotografía resulta inolvidable sino más bien correcta y rutinaria.

Si bien la serie es más de lo que la premisa inicial podía hacer pensar, no resulta una de esas series inolvidables e imprescindibles que se recordarán con el paso del tiempo. Es más bien una serie en la que, el lenguaje empleado es continuamente malsonante y poligonero, con diálogos vacíos rematados por algún taco o por el consabido “fucking you” del inglés norteamericano; las escenas de sexo no pasan de ser un deja vu, como hay millones en la red, y el “crudo realismo”, un recurso morboso y oportunista (tanto como el hecho de presentar a una modelo transgénero, menor de edad, en actitudes eróticas o que pretenden serlo).

Esto es lo que hay. Es uno de esos productos de “lo tomas o lo dejas”. No creo que guste mucho a las familias que tengan problemas similares. Ni siquiera estoy muy seguro de que pueda gustar a los adolescentes que quieren hacerse con un lugar bajo el sol y salir adelante en este mundo que, a partir de su revolución hormonal, está claro que no es ninguna ganga. Gustará algo más a adictos a las “ideologías de género”, a los sociólogos que estudian los comportamientos de la juventud. Pero no aportará gran cosa a jóvenes y adultos que buscan soluciones. Si creyéramos en la «contraprogramación» entre streammings, apostaríamos a que esta serie es la réplica (o viceversa) a la que estrenó con dos días de diferencia Netflix: Cleptómanas. El lenguaje es el mismo, las premisas idénticas, sólo que en esta, en lugar de drogarse, roban al descuido…

(SI ESTA CRÍTICA LE HA SERVIDO PARA ALGO O LE HA AYUDADO EN ALGO, PULSE LA PUBLICIDAD QUE ACOMPAÑA Y QUE NOS AYUDA A MANTENER LA WEB. GRACIAS).