FICHA

Título original NOS4A2
Título en España: NOS4A2
Temporadas: 1 (10 episodios)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2019
Temática: fantástica
Subgénero: terror
Resumen: Una joven empieza a obsesionarse con el paisaje de un puente cubierto que, al decir de sus padres, no existe desde hace décadas. Sin embargo, ella lo encuentra y lo cruza en su moto trialera, dándose cuenta de que puede viajar atrás en el tiempo y corregir algunos de los problemas que van apareciendo en su vida. Un ser demoníaco, Chalie Manx, paralelamente, secuestra niños y se alimenta de su alma para rejuvenecer. Se entrabla una lucha entre la chica y el asesino de niños.
Actores: Ebon Moss-Bachrach,  Zachary Quinto,  Ashleigh Cummings,  Darby Camp, Rarmian Newton,  Asher Miles Fallica,  Dalton Harrod,  Chris McKinney, Rob Lévesque,  Owen Burke,  Morgan Lindholm,  Larry Mitchell,  Gisela Chipe, Kayla Caulfield,  Steven Howitt,  Michael Maize,  Ólafur Darri Ólafsson, Jose Guns Alves,  Nancy De Mayo,  Danny Deferrari,  Kayla Harrity,  Renee Lawrie, Louise Mara,  Lisa Miranda,  Joseph Oliveira,  William Ragsdale,  Sean Rogers, Lexie Roth,  Skyler Wright
Lo mejor: el derroche de fantasía y lo inesperado de la temática.
Lo peor: ese derroche es excesivo en ocasiones.
Lo más curioso
: Está basada en la novela del mismo nombre creada por Joe Hill.
¿Cómo verlo?: Se emite desde el 5 de junio de 2019 por el canal AMC. Puede ser bajado mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 7,5


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Lo menos que puede decirse sobre NOS4A2

Un extraño nombre para una serie no menos extraña con sobredosis de fantasía. La cosa parece más interesante si pronunciamos en inglés el título, con esa pronunció propia del inglés-norteamericano: entonces se leerá “Nosferatu” (Nos-four-a-two), el nombre de una de las películas expresionistas alemanas estrenada en 1922 y que, para evitar el pago de derechos de autor a Bran Sotker y a su Drácula, el ingenioso Friedrich W. Murnau bautizó con este nombre. Los herederos de Stoker reaccionaron y consiguieron que fueran retiradas y destruidas todas las copias. Afortunadamente, algunas sobrevivieron y han llegado hasta nuestros días. Nosferatu es el vampiro y el Conde Orlock es el avatar ocasional de Drácula. No es el único juego de letras que muestra la serie. Otro de los protagonistas es “Charlie Manx”, cuya pronunciación lo lleva fonéticamente a “Charlie Manson”, uno de los criminales más famosos del siglo XX. Desde la presentación, los juegos de letras aparecen en el trasfondo de la serie (una de las protagonistas, utiliza las fichas del juego (intelect, scrabble, scattergories, etc.) como si se tratara de las runas vikingas.

En fin, la serie estrenada por AMC se ha basado en un relato de Joe Hill, habitualmente dedicado a guionizar series de cómics y que ha ganado varios premios internacionales por ello. De casta le viene al galgo, porque el verdadero nombre de “Joe Hill” es Joseph Hillstrom Kink, hijo de Stephen y de Tabitha King, ambos autores literarios suficientemente reconocidos. Hay algo de su padre en los relatos de Hill: fantasía a raudales, terror, paisajes de la América profunda, bien contra el mal, personajes entrañables y otros odiosos… Pero, si nos atenemos al relato que sirve como punto de partida de esta serie, la fantasía es el elemento dominante.

La serie nos muestra a una chica algo extraña, “Vic McQueen” que vive con sus padres, la madre limpia casas y el padre se dedica a demoliciones. Ella dibuja mejor que cualquier otro joven de su escuela, pero sus padres carecen de medios para que siga cursando estudios universitarios. Una de las láminas que ha dibujado en clase es uno de esos puentes de madera cubiertos que abundaron en los EEUU hasta los años 50. Lo ha visto… sólo que el puente ya no existe, se demolió hace mucho tiempo. La chica, se sorprende primero por lo que le cuentan sobre la inexistencia del puente: ello ha visto con sus propios ojos. Pronto advertirá que cada vez que lo cruza, tiene la facultad de viajar atrás en el tiempo y rectificar alguna desgracia que ha ocurrido antes. Paralelamente, aparece un personaje siniestro, un anciano decrépito que parece ser el chófer de una berlina de los años 40 que se desplaza en la noche: es un extraño vampiro que secuestra y roba las almas de los niños, con la excusa de llevarlos a Chrismastland, la ciudad en donde siempre es Navidad. Eso le mantiene joven. Los destinos de ambos personajes, “Vic” y “Charlie Manx” se cruzarán y ella procurará, gracias a su habilidad de viajar atrás en el tiempo, eliminar al asesino de niños.

La serie se estrenó mundialmente por el canal AMC el 2 de junio de 2019 y en España tres días después por la misma plataforma. Zachary Quinto realiza un buen papel como “Charlie Manx”, este Nosferatu particular que, más que de sangre, se alimenta de lo que la vieja tradición vampírica sostenía que cabalgaba en la sangre: el alma de los niños. Su oponente es Ashaleig Cumming, una joven actriz australiana de nueva hornada que ya vimos en aquella serie australiana, Miss Fisher’s Murder Mysteries. En cuanto a la fotografía, algunas de las tomas resultan espectaculares y otras rutinarias.

En general, la serie peca de exceso de imaginación. Digamos que el guionista ha trasladado la novela de Hill sin disminuir la dosis y lo que entre ambos han creado, ha sido una serie de terror vampírico, tan de moda, pero sin vampiros y sin efusiones de sangre, aunque con sobredosis de escenas angustiosas y en la que se utiliza también el recurso que ya llevó el fallecido Chicho Ibáñez Serrador a su película ¿Quién puede matar a un niño? (1976): figuras infantiles que, bruscamente, mutan en asesinos inquietantes.

El recurso es válido, especialmente, si se quiere hacer una serie de vampiros que vulnere los tópicos del género. El recurso de jugar con las letras es también digno de elogio. Si la serie no merece una calificación más alta es porque, en ocasiones, da la sensación de que el guionista no ha sabido colocar el freno a su fantasía.

El nivel adictivo de la serie varía según las preferencias: hay que tener cierta predisposición para asumir la fantasía que prodiga esta serie. No es una serie exclusivamente juvenil, pero si que interesará particularmente a jóvenes saturados de series de vampiros: ésta ofrece otro planteamiento más interesante. No es una serie que genere un terror con puertas que chirrían y fantasmas que aparecen de la nada, pero sí tiene momentos inquietantes y sordidez propia del género. Para valorarla en su justa medida, recomendamos ver los dos primeros episodios y actuar en consecuencia…

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