FICHA

Título original Tiny House Nation
Título en España: Minicasas de ensueño
Temporadas: 1 (7 episodios)
Duración episodio: 41 minutos.
Año: 2014
Temática: documental
Subgénero: vivienda
Resumen: Dos especialistas en viviendas de una superficie inferior a 30 metros cuadros ayudan a parejas y personas solas a construir lo que deberá ser su hogar en los próximos años. Se trata en todos los casos de viviendas sobre ruedas, minúsculas, tratando de optimizar en el poco espacio disponible, todos los elementos presentes en una vivienda normal.
Actores: presentadores John Weisbarth, ZXack Giffin
Lo mejor: muestra el drama de la vivienda en EEUU.
Lo peor: la sonrisa y el ánimo con que parejas con mascota aceptan vivir en una media de 26 m2
Lo más curioso
: la serie se estrenó en 2014 y lleva cuatro temporadas
¿Cómo verlo?: Se emitió en el canal Divinity en 2016 y ahora ha sido incorporado al catálogo de Netflix. También puede verse en Amazon Prime Video

Puntuación: 7


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Lo menos que puede decirse sobre MINICASAS DE ENSUEÑO

Noes una serie con argumento, tampoco es un documental propiamente dicho. Los especialistas consideran a este tipo de series como un “reality televisión”, es decir, la documentación de la vida supuestamente real sin guion, protagonizado por personas desconocidas en lugar de por actores profesionales. Se trata de una especialidad tan antigua como la televisión. Cuentan que los primeros espacios de este tipo se filmaron en EEUU en 1948 cuando se filmaron a personas desprevenidas en situaciones inusuales. Minicasas de ensueño pertenece al subgénero de “realitys” en los que una pareja de especialistas ayuda a los protagonistas a conseguir su sueño: tener una minicasa. Hemos visto últimamente otros muy parecidos: Casas en Árboles, Jardines de Ensueño, Construcciones de madera de ensueño, incluso esos programas en los que unos agentes inmobiliarios buscan y acomodan a una familia en una vivienda nueva, pertenecen al mismo género.

Ciertamente, este tipo de programas ha recogido el interés del público norteamericano, pero, en este caso, demuestra la existencia de situaciones dramáticas en algo tan básico como el derecho a la vivienda. Porque la serie, presentada por John Weisbarth, un empresario avispado, a la vez especialista en ordenar pequeños espacios, y Zack Giffin, el clásico currante que con una cierra circular y un taladro es capaz de montar estos espacios, demuestra las dificultades de la vivienda en EEUU. Por una parte, los precios están disparados, especialmente en los arrabales de las grandes ciudades. Esto ha obligado a muchos elementos de la clase media, con ingresos relativamente bajos, a establecerse en este tipo de viviendas que, en otro tiempo, hubieran sido consideradas como provisionales, absolutamente incómodas y que sólo tienen remotamente la apariencia de un hogar. Por otra parte, resulta significativo que la mayoría de aspirantes a vivir en estos cubículos sean, parejas, siempre sin hijos y sin posibilidades de tenerlos, pero… con mascota.

La serie nos presenta a los dos constructores viajando de un lugar a otro de los EEUU ayudando a parejas a realizar su “sueño”. En uno de los primeros capítulos, una pareja que al conocerse vivían en 80 metros cuadrados, pasaron luego a vivir en 37, para decidir finalmente tener casa propia de no más de 18. Sí, han accedido a la “propiedad de la vivienda”… pero a costa de reducir al mínimo vital su espacio. De ahí que la serie pueda ser considerada como una muestra del dramatismo de la situación social en los EEUU.

No es raro que la serie se empezara a producir en 2014, cuando todavía se sentían los efectos de la crisis de las subprimes, los bancos no se habían repuesto todavía del impacto de la crisis del sector y por tanto mantenían cerrada la espita del crédito hipotecario y los precios de la vivienda empezaban a repuntar de nuevo. Parece increíble cómo las costuras de la sociedad norteamericana resisten este tipo de tensiones: pero ahí están los protagonistas de Minicasas de ensueño, llorando de emoción cuando les entregan estrafalarias casas sobre ruedas en las que todo resulta pequeño, abigarrado y agobiante.

En el momento de escribir estas líneas se han filmado 82 episodios en cinco temporadas, que han sido puntualmente ofrecidas por el Canal Divinity y que ahora, en su primera temporada aparecen en Netflix. En EEUU existen otros dos programas similares: Tiny house Hunting y Tiny House World que se emiten por el mismo canal por cable, FYI. Actualmente Tiny House Nation se emite en su quinta temporada por el Canal A&E.

La serie no es apta para claustrofóbicos y la recomendaríamos solamente para aquellos interesados en tomar el pulso a la sociedad norteamericana: cuando un país extenso y que dista mucho de estar superpoblado, obliga a sus ciudadanos a vivir en menos de 20 metros cuadrados, o es que se ha lavado el cerebro a sus habitantes o es que algo falla en la estructura de aquella nación. O ambas cosas. Júzguenlo ustedes mismos

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