FICHA

Título original Instinto
Título en España: Instinto
Temporadas: 1 (8 episodios)
Duración episodio: 45 minutos.
Año: 2019
Temática: drama
Subgénero: erótico
Resumen: Un joven empresario que ha creado una firma de alta tecnología en vehículos es, en el fondo, un tipo inseguro y cargado de traumas personales, que desahoga en un sofisticado club de sexo. Una serie de miedos y de lastres personales que derivan de su infancia y de la presencia de su hermano autista y que contrapesan su aspecto de ejecutivo agresivo, caraterizan al personaje.
Actores: Mario Casas,  Ingrid García Jonsson,  Silvia Alonso,  Óscar Casas,  Jon Arias, Lola Dueñas,  Bruna Cusí,  Miryam Gallego,  Juan Diego Botto,  Elvira Mínguez, Ahmed Boulane,  Belén Fabra,  Alberto San Juan
Lo mejor: que sólo son ocho episodios.
Lo peor: las ínfulas eróticas más allá de la anatomía de Grey del último Kubrick
Lo más curioso
: que una plataforma asentada haya podido dar luz verde a esta producción.
¿Cómo verlo?: en Movistar+ desde el 9 de mayo de 2019 y puede bajarse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 4


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PROMO (entrevista de Hola a Mario Casas)

PROMO (entrevista a los protagonistas sobre la parte erótica)

PROMO (entrevista al protagonista)

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Lo menos que puede decirse sobre INSTINTO

Acaso la peor serie producida en España en lo que llevamos de 2019. De esas series que empiezan a filmarse con ambiciones y medios pero en donde todo resulta endeble e increíble desde las primeras escenas. El trabajo de los actores oscila entre lo flojo y lo esperpéntico. Da la sensación de que ninguno se cree su papel. El más trabajado, por cierto, es el de Óscar Casas, que hace una recreación trabajada de un joven autista. El resto, ya sea porque sus capacidades no dan para más o porque el guion es absolutamente limitado y falto de matices, decepcionan. La pregunta a formular es: ¿cómo guiones como éste logran superar la fase de proyecto? ¿qué mentes dirigen los espacios dramáticos de Movistar para haber dado luz verde a esta serie en un mundo competitivo como es la televisión de 2018 y en un canal de pago? ¿Han visto el resultado final de su proyecto?

La serie parte del presupuesto gratuito de que, en España, para que una serie se vea, tienen que participar actores jóvenes de moda, el guion debe registrar elementos románticos y, sobre todo, escenas eróticas y todo lo demás es superfluo o irrelevante. Es decir, un concepto que sirvió a Canal+ en sus primeros momentos allá a mediados de los 80, para obtener algunos miles de abonados con la promesa de que en las noches de los sábados emitirían una película erótica. Pero de eso hace ya treinta años: hoy existe una saturación de erotismo y porno en Internet y cada parafilia, incluso las más excéntricas o sofisticadas, encuentran miles de webs dispuestas a cubrir las expectativas más oscuras.

En Instinto, la parte “erótica” parece sacada del “último Kubrick”, el de Eyes Wide shut (1999) y de Anatomía de Grey (2011). Es una parte innecesaria, irrelevante, aburrida, de una sofisticación presuntuosa que hace añorar aquellos tiempos en los que, la censura obligaba a los guionistas a estrujarse el cerebro. En lo que se refiere al “contexto” -una empresa de alta tecnología que está embarcada en el proyecto del “Ciclón”, un coche eléctrico propulsado por turbinas capaces de convertir la energía eólica en electricidad- resulta absolutamente increíble. Y, finalmente, los aspectos psicológicos que concurren en el protagonista, parecen extraídos de un manual del freudismo compulsivo de hace cincuenta años. El amor entre el empresario de éxito y la psicopedagoga de su hermano autista, encierra lo esencial de la parte romántica. El conjunto es, sencillamente, insufrible e insoportable. Y, en cuanto al final, de traca.

No se trata de que el presupuesto se haya quedado corto para alumbrar algo mejor. De hecho, da la sensación de que los medios con los que se elaboró la serie eran suficientes. Pero existe la creencia entre los directivos de televisión que nuestro público se conforma con poco y que la mejor fórmula viene dada por culitos jóvenes que aparezcan en pantalla lo más posible, relaciones amorosas, un enigma familiar y camisas entalladas que reflejen musculaturas. Y lo peor es que es rigurosamente cierto que una parte del público se conforma con lo que le echan por pura rutina, incluso en los streammings de pago. Es el resultado de décadas en los que la educación ha dejado de fomentar el espíritu crítica y se ha ido rebajando el nivel de exigencia cultural. El resultado es series como ésta.

Un suspenso inapelable. Imposible de recomendar a nadie que exija mínimos de calidad.

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