FICHA

Título original Undercover
Título en España: Operación Éxtasis
Temporadas: 1 (10 episodios)
Duración episodio: 46-52 minutos.
Año: 2019
Temática: tráfico de drogas
Subgénero: thriller
Resumen: Dos policías se infiltran en un camping en el que tiene su base una banda de delincuentes. Tienen la misión de descubrir y desarticular a una de las mayores redes mundiales de tráfico de éxtasis instalada en la frontera belga-holandesa. Mientras ella simpatizará pronto con la esposa del capo mafioso, él tendrá que salvar las reservas del lugarteniente del jefe. Para colmo, un policía que pasa datos interiores a la banda corre el riesgo de desvelar la misión.
Actores: Tom Waes,  Anna Drijver,  Frank Lammers,  Elise Schaap,  Raymond Thiry, Kris Cuppens,  Huub Smit,  Kevin Janssens,  Robbie Cleiren,  Manou Kersting, Sara De Bosschere,  Christine Verheyden,  Rubén Ochandiano,  Lukas De Wolf, Ferran Audí,  Tim Haars,  Gert Winckelmans,  Charlotte Timmers,  Michael Pas, Tibo Vandenborre,  Stefan Perceval,  Matteo van der Grijn,  Katelijne Verbeke, Redbad Klynstra,  Bert Verbeke,  Kok-Hwa Lie,  Besnik Limani,  Cyriel Guds, Leonid Vlasov,  Patrick Vervueren,  Kurt Van den Driessche
Lo mejor: un guion dinámico que da mucho más de lo que promete inicialmente.
Lo peor: las subtramas personales atenúan un poco el ritmo de la serie
Lo más curioso
: La serie, de origen belga, tiene a Piet Matthys y Noco Moolenar como guionistas y creadores
¿Cómo verlo?: Se emite desde el 2 de mayo por la plataforma Netflix, puede ser bajado mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 8

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Lo menos que puede decirse sobre OPERACIÓN ÉXTASIS

Se trata de la serie con formato thriller más interesante de las estrenadas en los últimos meses en las distintas plataformas. Las televisiones del Benelux, con una frecuencia anual, filma una o dos series que están por encima de la media: Salamander, Enemigo público, Tábula rasa, Zone Blanche, Inundación, Le mystére du lac… En general, se trata de series bastante bien conseguidas, alguna de las cuales destaca sobre la media. Eso es precisamente lo que ocurre con Operación Éxtasis, aparentemente un drama policial que termina siendo mucho más de lo que promete el título y la temática que observamos en los primeros minutos del piloto.

El primer dato que nos ofrece la serie es que una zona fronteriza entre Bélgica y los Países Bajos, es el lugar del mundo más famoso por sus laboratorios de producción de “éxtasis”. Se trata de la droga consumida más habitualmente en las “fiestas rave” capaz de mantener a flote a quienes la consuman por espacio de varios días. A pesar de que distintas variedades de la droga llevan el mismo nombre, siempre se trata de una pastilla, con un logotipo marcado con el que se distingue al fabricante. Todas ellas alteran el sistema nervioso y tienen a corto plazo efectos destructivos para el organismo.

La serie se inicia cuando un grupo de la policía recibe la orden de la fiscalía belga de liquidar a una de las familias que están inundando con su “éxtasis” los mercados mundiales. Dos agentes de la policía, “Bob” y “Kim” son encargados de infiltrarse en el grupo mafioso del que se sabe que tiene su base en un discreto camping fronterizo. El objetivo es congraciarse con su nuevo vecino, “Ferry Bouman”, capo del grupo mafioso. Ambos policías figuran a ojos de todos, como marido y mujer. Ella, pronto logra establecer vínculos de amistad con la esposa de “Bouman”, mientras que a él le cuesta algo mas salvar las reservas de su lugarteniente que sospecha de que hay algo que no resulta del todo claro en la pareja. En los episodios centrales de la serie, “Bob” va ganando reputación y prestigio entre los miembros de la banda mafiosa que, finalmente, le encargan algunos trabajos de responsabilidad.

La serie es bastante realista y todo lo que narra parece responder correctamente a la naturaleza de la delincuencia de la zona. Se trata de mafias extremadamente duras, que castigan sin piedad a aquel miembro del que sospechan que haya podido realizar alguna traición. Forman familias, en el interior de la cual, sus miembros se apoyan, pero también se vigilan unos a otros. Con mucha frecuencia están formadas por personajes muy violentos, pero con una elevada capacidad para meter la pata. Y, siempre, sus esposas están arrinconadas ocupando un papel subsidiario. A ninguno de ellos les interesa nada más que salir airosos de sus negocios a despecho de cualquier otra consideración moral.

La serie está protagonizada por actores poco o nada conocidos en España (Anna Drijver y Tom Waes como “infiltrados”) y Frank Lammers como capo mafioso), pero cuyos registros responden perfectamente a las exigencias del guion. La filmación es correcta y la fotografía buena. Pero, sobre todo, el guion que, en principio, parecía explicar una típica historia de policías infiltrados, termina revelándose como el mejor elemento de la serie y el que arrastra a todos los demás a las inmediaciones del sobresaliente.

La serie raramente decae y solamente puede reprochársele el que algunas de sus tramas secundarias sean poco sólidas y prescindibles. Pero el resultado es muy bueno y, en cualquier caso, superior a otras muchas series estrenadas esta temporada.

Gustará a los amantes del cine policíaco, encandilará a los que, además, sienten particular predilección por las series europeas y gustará a un público muy amplio que aspira a entretenerse, emocionarse y quedar atrapado durante 10 episodio se poco más de tres cuartos de hora cada uno. En Netflix desde el 2 de mayo de 2019.

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