FICHA

Título original Ni juge, ni soumise
Título en España: Ni juez, ni sumisa
Temporadas: 1 (documental)
Duración episodio: 99 minutos.
Año: 2017
Temática: documental
Subgénero: judicial
Resumen: Documental realizado con fragmentos del día a día de la jueza Anne Gruwez que ejerce su cargo en Bruselas. El seguimiento realizado por las cámaras ha durado tres años y, sobre todo, se ha filmado la relación de la juez con los delincuentes y con los denunciados que han pasado por su oficina. En el curso del documental, la jueza muestra un gran sentido del humor y de la ironía y se sitúa en la vía de la incorrección política.
Actores: protagonista Anne Gruwez, director Jean Libon e Yves Hirant.
Lo mejor: un vistazo excepcional y realista a un juzgado belga.
Lo peor: el título del documental que no corresponde al contenido del mismo.
Lo más curioso
: el documental ha recibido un Premio César y una mención especial en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián.
¿Cómo verlo?: puede verse en Filmin y bajarse a través de eMule. También puede verse en youTube por 1,99 euros.

Puntuación: 8

PROMO (en francés)

PROMO (en francés)

PROMO (en francés)

PROMO (crítica en francés)

ENTREVISTA A ENNE GRUWEZ (en francés)

VER DOCUMENTAL

DESCAERGA TORRENT

WEB OFICIAL

WEB OFICIAL

COMPRAR DVD

Lo menos que puede decirse sobre NI JUEZ NI SUMISA

Si alguien pensaba que detrás de este título se ocultaba un documental que elogiara la corrección política y la ideología de género, se equivoca. Ni juez ni sumisa es un documental que sigue la vida de una jueza desde que se levanta y acude a su trabajo en un destartalado Citröen 2 CV de los años 60, hasta que declina el día y hace balance. Se trata de la jueza Anne Gruwez que ejerce en Bruselas, sobre la que no hay dudas sobre su profesionalidad, por mucho que sea evidente su incorrección política, su originalidad y cierto sentido del humor cáustico que aparece en todos sus interrogatorios. ¿Es una juez estrella? No, desde luego, con los parámetros que se dan en estas latitudes.

¿Cómo clasificar a una jueza que dice a uno de los delincuentes que aparecen ante su mesa de trabajo? “Mire usted, lo mejor que podría pasar es que usted se muriera hoy mismo, porque si le metemos en la cárcel nos va a costar 150 euros al día durante años”… Probablemente, en España, alguien habría echado el grito en el cielo. Allí, en Bélgica, nadie ha dado importancia a la frase, acaso porque el país es consciente de que está siendo desbordado por la delincuencia.

La jueza Anne Gruwez es una vieja conocida de la televisión belga. Previamente había protagonizado dos episodios del programa Strip-tease de la televisión begla: La flic, la jug et l’assassin (2008) y Madame la juge (2012), inéditos en España. El programa, creado por Jean Libon y Marco Lamensch presentaba semanalmente retratos de ciudadanos medios en su cotidianeidad. No se realizaban comentarios on line, ni había otra banda sonora más que la del protagonista en el desarrollo de su profesión. Los productores y realizadores eran simples convidados de piedra que enviaban la cámara al lugar de trabajo y se limitaban a ser testigos. Este mismo modelo es el empleado en este documental, Ni juez ni sumisa, en el que la protagonista toma declaración a todo tipo de maltratadores, ladrones, violadores, asesinos y pequeños delincuentes…

La película ha registrado críticas muy positivas y una particularmente negativa… Todos los casos que pasan por el juzgado de Anne Gruwez están protagonizados por ciudadanos de origen no europeo, mayoritariamente norteafricanos y árabes. Absolutamente todos y sin ninguna excepción. Es algo que llama la atención al espectador y que podría hacer pensar que los promotores de este documental o los montadores, tienen alguna prevención racista y xenófoba contra estos grupos étnicos. Sin embargo, las únicas críticas en esa dirección se han elevado… en España, no, desde luego, en Bélgica. En algunos casos -como el joven sirio que chapurrea francés y se limita a decir “Déjeme libre y no me volverá a ver, iré a robar a otro país”- el documental tiene un alto valor sociológico.

En otros casos -como el de la familia de origen marroquí que practica la endogamia y en donde el interrogatorio se convierte en una clase de antropología y mala praxis sexual en el Magreb más profundo y primitivo- la pregunta que subyace es ¿cómo diablos es posible que costumbres trogloditas hayan conseguido instalarse en Europa? Claro está que, en otras, debemos reírnos por lo chusco de la situación -la domitratix de origen marroquí que cuenta lo que le piden sus clientes- y por lo excéntrico de la jueza, el presunto culpable e, incluso, el abogado defensor. Alguien podría preguntar ¿y dónde están los delincuentes belgas de origen europeo? Simplemente, o no aparecen en el documental (realizado durante tres años) o no existen…

Aconsejable para los que siguen creyendo que Europa es un remanso de paz y multiculturalidad, de convivencia pacífica y en donde no existen grandes problemas que afrontar. Aconsejable, igualmente, para quienes quieren conocer un poco mejor el estado de Bélgica y sus problemas y la situación del orden público y la seguridad ciudadana en aquel país.

(SI ESTA CRÍTICA LE HA SERVIDO PARA ALGO O LE HA AYUDADO EN ALGO, PULSE LA PUBLICIDAD QUE ACOMPAÑA Y QUE NOS AYUDA A MANTENER LA WEB. GRACIAS).