FICHA

Título original
Título en España:
Temporadas: 1 (7 episodios)
Duración episodio: 45 minutos.
Año: 2019
Temática: drama
Subgénero: espionaje
Resumen: Una ex agente de la CIA ha sido encarcelada acusada del asesinato de varios agentes, sin embargo, un agente del FBI recurre a ella cuando ya está en prisión, para que colabore en la detención de un peligroso terrorista que se ha infiltrado en los EEUU y del que se ignora con qué complicidades cuenta dentro de la CIA. A pesar de que ambos se consideran enemigos, saben que deberán colaborar para conjurar la nueva amenaza contra la seguridad nacional
Actores: Morris Chestnut,  Jennifer Carpenter,  Brittney Aleah,  Adrian Alvarado,  Yurie Collins, Sonia Debreczeni,  Ron Domingo,  Michael Dowd,  John Finn,  Cassandra Freeman, Shanara Gabrielle,  Kelli Garner,  Aurelien Gaya,  Sophia Gennusa, Courtney Gonzalez,  Lisa Gorlitsky,  Raza Jaffrey,  Maggie Lovitt,  Coral Peña, E.R. Ruiz,  Brooke Trantor
Lo mejor: Jennifer Carpenter en el papel de agente de la CIA traidora.
Lo peor: la falta absoluta de originalidad y lo previsible de la serie.
Lo más curioso
: creada por Ken Woodruff y estrenada en EEUU el 25 de febrero de 2019
¿Cómo verlo?: se emite desde el 10 de abril de 2019 por Calle 13. Puede bajarse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 7

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Lo menos que puede decirse sobre THE ENEMY WITHIN

El estreno de abril de Calle 13, no ha sido todo lo espectacular que cabía esperar, pero tampoco una serie cutre: se trata de un producto de espionaje con elementos dramáticos algo forzados y rutinaria en su elaboración. Cuenta con la presencia de Jennifer Carpenter, que hacía tiempo no veníamos después de sus intervenciones en Dexter y Limitness. El buen recuerdo que dejó en estas series, hizo que la añorásemos y que, ahora, cuando aparece en un producto de inferior calidad, contribuya a realzarlo. Sin su presencia, esta serie hubiera obtenido una calificación algo más baja.

Se trata de un drama de espionaje que podemos calificar como previsible y rutinario. Nada en él nos sorprenderá excesivamente. Es de esas series sobre las que no existen garantías de que el espectador va a ver hasta el último episodio. Desde el primer capítulo intuimos qué es lo que ha ocurrido, sabemos quién es la traidora y podemos, incluso, estar seguros de cómo va a acabar. Ahora bien, también es cierto, que está realizado por un equipo que diariamente se dedica al mismo oficio -armar series con formato trhiller- y esto contribuye también a atenuar las deficiencias del guion.

La serie nos presenta a una ex agente de la CIA que está encarcelada. Ha sido llamada la “mayor traidora” a los EEUU y su acción ha ocasionado la muerte de cuatro agentes de la CIA. Ahora se encuentra entre rejas sometida a un régimen de aislamiento especialmente duro. Sin embargo, la presencia de un peligroso terrorista internacional infiltrado en los EEUU y que cuenta con complicidades en el interior de la “comunidad del espionaje”, hará que uno de sus enemigos, deba recurrir a ella para localizar y neutralizar al terrorista, a cambio de una atenuación en sus condiciones de detención. Ella, por supuesto, accede y lo que pasa después ya podría ser considerado spoiler.

La serie es tópica en la medida en que tiende ha confirmar al público norteamericano en la sensación de que oscuras fuerzas internacionales están conspirando para sembrar el terror. Algo bastante falaz, pero que tiene su utilidad: refuerza la convicción de que el Acta Patriótica y cualquier medida antiterrorista debe ser aceptada para sobrevivir y, por supuesto, esta temática ayuda a olvidar problemas mucho mayores: desde la insoportable deuda pública de los EEUU, hasta las diferencias sociales (que lejos de atenuarse, se van agravando) o el precio de la vivienda (insostenible incluso para la clase media y que hace de la “vivienda basura”, el único sueño alcanzable), pasando por una sanidad en manos de aseguradoras desaprensivas. Serie ésta, por tanto, que cumple una función narcotizante y se basa en la engañifa terrorista. Para colmo, es significativo que el terrorista en cuestión no sea ni afgano, ni sirio, sino, directamente, ruso, “Mikhail Vassily Tal” (Lev Gorn) que, además, es agente del SVR, actual KGB… Blanco y en botella, en lo relativo a la intencionalidad.

Así pues, nada más que entretenimiento sacaremos de esta serie que ni siquiera muestra pinceladas de la realidad social de los EEUU y que, por lo demás, está algo por debajo de Blacklist, la serie más parecida que recordamos, que circulaba por análogos derroteros. Desde luego The enemiy within es mucho más moderada y autocontenida que ésta otra serie, pero las intenciones finales terminan siendo las mismas e incluso existen parecidos formales entre ambas.

La serie, en los EEUU ha tenido buenos índices de audiencia, sin embargo, desde el primer episodio hasta el último, ha sufrido una pérdida de espectadores que la ha reducido a la mitad. Serie que interesará a los seguidores de los dramas de espionaje a quienes no les importa un guion poco elaborado. Seguramente gustará mucho más a los que quieran ver en el plasma de nuevo a Jennifer Carpenter y recordar sus memorables actuaciones anteriores. O a los que pasen por Canal 13 y quieren ver lo que se cuece por esos pagos.

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