FICHA

Título original Berlin Alexanderpltz
Título en España: Berlín Aelxanderplatz
Temporadas: 1 (14 episodios)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 1980
Temática: drama
Subgénero: social
Resumen: Un preso sale de la cárcel y promete a su compañera llevar una vida honesta y no volver a delinquir. Sin embargo, poco después, empieza a entender lo difícil que resulta ganarse la vida y vivir como una persona honesta en un país en el que todo ha caído y todo se encuentra en crisis. Atravesará distintas crisis pero no encontrará nunca más la redención que busca, ni la estabilidad que necesita su vida.
Actores: Günter Lamprecht,  Karlheinz Braun,  Hanna Schygulla,  Claus Holm, Franz Buchrieser,  Brigitte Mira,  Roger Fritz,  Günther Kaufmann,  Gottfried John, Barbara Sukowa,  Ivan Desny,  Volker Spengler,  Vitus Zeplichal,  Barbara Valentin, Udo Kier
Lo mejor: es la “gran serie” sobre la República de Weimar.
Lo peor: existe un desenfoque de dos-cuatro años entre la situación que pinta y la realidad social.
Lo más curioso
: La serie está basa en la novela del mismo título de Alfred Döblin
¿Cómo verlo?: Ha sido remasterizada y repuesta por Filmin y puede encontrarse a través de eMule.

Puntuación: 9

PROMO (en alemán subtitulada en castellano)

PROMO (en inglés)

PROMO (en alemán subtitulada en inglés)

PROMO (episodio 13 completo, en alemán, subtitulado en inglés)

INTRO

MÚSICA (de Peter Raben)

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Lo menos que puede decirse sobre BERLÍN ALEXANDERPLATZ

Rainer Werner Fassbinder, murió en 1982 después de una vida excesiva y casi 50 películas filmadas en apenas 15 años, sin olvidar otras tantas obras de teatro dirigidas por él. Buena parte de su producción retrataba la historia de Alemania en el siglo XX. Berlín Alexanderplatz, su gran serie de televisión, pertenece a este paquete temático. A través de la novela de Alfred Döblin publicada en 1928, reconstruye una visión de lo que fue la República de Weimar. No conocemos la novela original, pero, paradójicamente fue escrita en los años mejores de aquella breve experiencia político-constitucionalista: al primer período 1919-1923 de inestabilidad e hiperinflación, sucedieron los años de crecimiento económico y bienestar social, 1924-1928, que se convirtieron, a partir de 1929, en los años agónicos de Alemania y del régimen de Weimar, prolongados hasta el 30 de enero de 1933, la fecha en la que Hitler fue nombrado Canciller por el Presidente de la República. La novela y la serie están ubicadas temporalmente en 1926-27, así que, corresponden a unos años en los que la Alemania de Weimar no estaba en su peor coyuntura. Salvo esta pequeña objeción histórica, la serie es magistral.

Todos los personajes y situaciones que aparecen en la serie, se corresponden a arquetipos de la sociedad alemana de los años 20. La novela está dividida en nueve partes que Fassbinder transforma en trece más un epílogo onírico. Nos cuenta la búsqueda de redención de “Franz Biberkopf”. En la primera escena lo vemos salir de la cárcel en donde ha pasado cuatro años. Nada de lo que ve, inicialmente, era lo que había dejado atrás: coches, ruido, lugares abigarrados de gente, todo le supera, le atonta e incluso hace amago de no querer salir. Pero, poco a poco, se va integrando en la sociedad que había conocido, vuelve a contactar con sus amigos y se une a una muchacha con la que pasará algunos meses. A ella le promete no volver a delinquir nunca más y llevar una vida honesta. Es un buen orador, así que empieza a vender lazos de corbata por las calles. Pero se trata de una actividad poco lucrativa. Todo lo que le rodea está en crisis. Logra tener cubiertos sus gastos mínimos, pero busca la posibilidad de cambiar de trabajo. Conocerá al delegado en Berlín del Volkischer Beobachter, el diario del Partido Obrero Alemán Nacional Socialista, quien le convence para que lo difunda en el metro -a fin de cuentas, “Franz” ha sido ex combatiente en la guerra. Se pone el brazalete con la Svástica y sus antiguos amigos y compañeros le reprochan que se haya cambiado de bando. Aún así cantan juntos el Yo tenia un camarada, pero están a punto de enfrentarse cuando “Franz” canta La guardia del Rhin, una canción patriótica. No se siente antisemita e incluso conoce a un judío, “Zannowich”, que le ayuda en sus primeros pasos en libertad. Pasa de un trabajo a otro, las relaciones con su compañera quedan deterioradas y sufre una sucesión de altibajos anímicos, recuperaciones seguidas de caídas en el alcoholismo, en el curso de las cuales conocerá a otros seres solitarios, huérfanos y desheredados como él o se encontrará a antiguos conocidos que han evolucionado hacia situaciones diversas.

Si la novela es “moderna” en el sentido de que el “héroe” que presenta dista mucho de ser un ser perfecto y la estructura del relato interpola soliloquios, sonidos y demás pinceladas sobre la República de Weimar, la serie de Fassbinder hace otro tanto, aportando una ambientación y una imágenes en los que la sordidez y la miseria casi podrían ser definidas hoy como “realidad aumentada”. El protagonista no conseguirá ser ese “hombre nuevo”, redimido de su pasado y de la miseria, que intenta ser desde su salida de la cárcel. De hecho, la novela es la crónica de la caída de un hombre, caída que resulta ser, al mismo tiempo, la de toda una sociedad. Puede entenderse perfectamente que justo cuando termina el relato, en 1928, los campesinos prusianos primero y luego las clases medias al año siguiente, se sumen al nacional-socialismo que concretó esas esperanzas de redención y las supo cristalizar. Y todo eso ocurrió en el barrio obrero berlinés de Alexanderplatz…

Para Fassbinder, esta serie, filmada en 1979, constituyó uno de sus mayores éxitos, en nuestra opinión su último gran trabajo (al que seguirían La Ansiedad de Veronika Voss, Lilly Marlen y Querelle, pero con menos tensión emocional). Los tonos son oscuros, sombríos, sugieren pesimismo y abatimiento de continuo. Los actores demuestran un completo dominio de la gestualidad y de la dicción. Günther Lamprecht, el protagonista, aporta carácter y fuerza al personaje. Hanna Schygula tuvo aquí la posibilidad de confirmar su valía y su “maridaje” artístico con Fassbinder, con quien había rodado inmediatamente antes Las amargas lágrimas de Petra von Kant y El matrimonio de María Braun. Una joven Barbara Sukowa se convierte en “Mietze”… incluso Franz Buchrieser que asume el papel secundario de “Meck”, el amigo íntimo del protagonista, realiza un trabajo inolvidable.

Serie, pues, completa, que gustará a los que busquen datos y, sobre todo, un fresco sobre lo que fueron los años 20 en la Alemania weimariana. Indudablemente, Filmin apuesta por el cine temático y, además, de esta serie, en su colección sobre “La República de Weimar”, incluye a otros 23 títulos, desde el cine expresionista hasta Bauhaus de Gregor Schnitzler.

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