FICHA

Título original:  Alhambeura goongjeonui chooeok (pronunciaciones de los ideogramas coreanos)
Título en España: Recuerdos de la Alhambra
Temporadas: 1 (16 episodios)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2019
Temática: video-juegos
Subgénero: fantástica
Resumen: Un juego ideado por un joven puede cambiar todos los conceptos de realidad virtual. Se basa en una lentilla que permite ver al jugador otra realidad y vivirla como si estuviera en su interior. Un joven empresario viene a España para contactar con el programador y comprar el juego, partiendo desde Barcelona y viajando a Granada en donde se aloja en un destartalado hotel propiedad de la hermana del diseñador del video-juego. Pero, el juego tendrá algunos problemas inesperados que afectan a sus usuarios.
Actores: Hyun Bin,  Park Chan-Yeol,  Park Shin-Hye,  Mar Alsius,  Hyun-Chul Cho,  Xavi Garrido, Bo-reum Han,  Park Hoon,  Min Jin-Woong,  Eui-sung Kim,  Hak-joo Lee,  Re Lee, Si-won Lee
Lo mejor: Granada en todo su esplendor
Lo peor: en las expresiones en castellano, la lengua de Cervantes es, literalmente, asesinada.
Lo más curioso
: La serie fue estrenada en Asia el 1 de diciembre de 2018 con localizaciones en Madrid, Barcelona, Gerona, Budapest, Eslovenia, Corea y, por supuesto, granada.
¿Cómo verlo?: En Netflix desde 1 de marzo de 2019. Puede bajarse a través de eMule.

Puntuación: 7

PROMO (en coreano, subtitulado en inglés)

PROMO (en coreano)

PROMO (en coreano)

PROMO (en coreano)

INTRO

MÚSICA

VER SERIE

DESCARGA TORRENT

WEB OFICIAL (Netflix)

WEB OFICIAL  (TVing, en coreano)

COMPRAR DVD

Lo menos que puede decirse sobre RECUERDOS DE LA ALHAMBRA

No es habitual que una serie producida en Japón se filme en buena medida en España, ni mucho menos que sea un catálogo turístico de las bellezas de Granada. Es, en cierto sentido, una rareza en el catálogo de Netflix que incluye decenas de series coreanas de poco interés y que resultan dificultosas de ver, seguir e, incluso, entender, por el público español. El cine coreano sigue siendo un cine oriental y sus códigos de comunicación son muy diferentes de los del cine europeo, por mucho que intente aproximarse a las temáticas que tienen éxito en Occidente y que encuentran sus desarrollos más espectaculares en Hollywood: series juveniles, series de terror, series de vampiros, de seres mutantes, de investigación, etc. En algún momento hemos intentado penetrar en ese cine, pero no hemos logrado pasar -lo reconocemos- de los primeros episodios. El hecho de que una serie esté ambientada en España y alguna recomendación, nos indujeron a visitarla. La conclusión es que Recuerdos de la Alhambra constituye un punto y a parte en el mundo de las series coreanas y parece mucho más cuidada que otras procedentes de aquel país.

La serie nos presenta a un joven multimillonario, propietario de una empresa de videojuegos que llega a España (a Barcelona en una Estación de Francia, retocada por ordenador que, sin duda, para evitar confusiones es llamada “Estación de Sans”… a pesar de que podría haberse llamado “Estación Central”, sin que nadie se sorprendiera) para asistir a un congreso de videojuegos y nuevas tecnología de realidad aumentada. El millonario es contactado por un joven que le habla de un videojuego que ha creado y que pretende venderle por un elevado precio porque cambiará todo lo que se sabe hasta ese momento sobre realidad virtual. Lo esencial del video-juego, además del trabajo de programación, es que el jugador deberá estar provisto de unas lentillas especiales que permiten otra percepción de la realidad. El jugador debe interactuar en el mundo real, pero, gracias a las lentillas, verá algunos elementos diferentes a cómo los ven los ciudadanos y gracias a ellos podrá participar en el juego, encontrará sus armas virtuales y podrá medirse con otros jugadores igualmente reales provistos de las mismas lentillas.

Cuando el millonario llega a Granada, deberá negociar con la hermana del diseñador del video-juego que llegó unos años atrás junto a su familia (de la que solamente quedan sus hermanos y la abuela) y que tiene una destartalada pensión (de nombre “Bonita”) en donde es posible encontrar tantas ratas como inquilinos, nada funciona, no hay ascensor y está ausente cualquier otra comodidad. Parece evidente, desde los primeros capítulos que entre la joven propietaria de la pensión y el atractivo multimillonario van a saltar chispas, tras unos desafortunados primeros pasos.

Así pues, es como un chalet con el tejado de cuatro vertientes: una nos muestra la geografía urbana de Granada (aunque las tomas de otras ciudades españoles y europeas también son de sobresaliente); otra nos introduce en una trama de videojuegos con realidad aumentada, es decir, en el mundo de las tecnologías mas avanzadas; luego, otra vertiente esta ocupada por una trama romántica muy ingenua; y, finalmente, por la última, se desliza un hilo argumental propio de relato de intriga. Cuatro en uno.

La serie puede ser considerada como una serie aceptable, a condición de que seamos conscientes que ha sido elaborada en Corea: algunos diálogos y situaciones no serían comprensibles en otros medios culturales, la serie es demasiado larga y podría haberse simplificado y comprimido, hay algunas incoherencias en el guion, especialmente a la mitad de la serie… pero, eso sí, todos -o casi todos- los problemas se olvidan ante el espectáculo de unas localizaciones muy bien buscadas, unos giros argumentales inesperados (que, en nuestra opinión tardan demasiado en llegar) y unas actuaciones correctas.

La serie gustará especialmente al público juvenil que ama series imaginativas en las que intervengan elementos tecnológicos y tengan que ver con video-juegos. Gustará también a los que quieran seguir una historia romántica en una Granada muy real. Finalmente, es una buena ocasión para conocer el mundo de las series coreanas penetrando en él por una puerta digerible.

(SI ESTA CRÍTICA LE HA SERVIDO PARA ALGO O LE HA AYUDADO EN ALGO, PULSE LA PUBLICIDAD QUE ACOMPAÑA Y QUE NOS AYUDA A MANTENER LA WEB. GRACIAS).

 

Anuncios