FICHA

Título original Valea Mutã
Título en España: Valea Mutã
Temporadas: 1 (4 episodios)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2016
Temática: drama
Subgénero: thriller
Resumen: Dos adolescentes se encuentran en el campo realizando un clip sobre motos todo terreno, cuando ven el asesinato de tres personas en un bosque próximo a la ciudad de Valea Mutã, el asesino ve a uno de ellos, pero el otro consigue ponerlo fuera de combate. El asesino, un responsable de la policía, intentará por todos los medios liquidar al único testigo y a su amigo que resulta ser el hijastro de la fiscal de la región.
Actores: Vlad Balan,  Mihai Calin,  Rodica Lazar,  Ovidiu Niculescu,  Emilian Oprea, Theodor Soptelea,  Corneliu Ulici,  Matei Negrescu
Lo mejor: Guion muy ágil y realización escrupulosa.
Lo peor: Los gitanos rumanos quedan muy mal.
Lo más curioso
: Se trató de la primera miniserie realizada en Rumania y que se ha visto en toda Europa desde la fecha de su estreno el 23 de octubre de 2016.
¿Cómo verlo?: Es emitida en España por HBO desde finales de 2018. Puede encontrarse en emule.

Puntuación: 8

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Lo menos que puede decirse sobre VALEA MUTÂ

Al comentar la serie Eyewitness recientemente, ya mencionábamos que no se trataba más que de un remake de una serie noruega, Øyevitne, desconocida todavía en España y de las que suelen clasificarse como “nordic noir”. Decíamos también que esta serie había tenido distintas versiones nacionales, una de ellas, es Valea Mutã. Así como Eyewitness es algo inferior a la original, ésta la iguala, la simplifica y la convierte en una miniserie casi imprescindible. Es cierto que la rumana es una filmografía menor, pero también es cierto que en los últimos tiempos nos han llegado de aquel país dos buenas series: Umbre y Hackerville, ésta constituye el triplete y, lejos de desmerecer a las anteriores, las supera con creces.

Los cuatro episodios resumen y condensan lo que la serie norteamericana ha tardado ocho en contarnos. Y esa simplificación ha resultado beneficiosa para la historia de los dos jóvenes que se van a las montañas a grabar un clip para youTube sobre sus alardes motociclistas y, de repente, se ven implicados en una historia criminal que les supera y que arrastra a su entorno familiar. Si, en la serie norteamericana, la madrastra de uno de los muchachos es la sheriff del condado, en la serie rumana se trata de una fiscal que está, precisamente, encargada de investigar las muertes que se han producido en el bosque y que su hijastro ha sido testigo. Los paralelismos son absolutos: la madre auténtica del muchacho, es una toxicómana en ambos casos y la mente criminal que persigue a los testigos de la matanza que ha tenido lugar en el bosque es miembro de la seguridad del Estado. El paralelismo llega también al descubrimiento del amor homosexual entre ambos jóvenes. Así pues, el guion es, en principio, exactamente, él mismo que Eyewitness, ahora vamos a ver lo que cambia.

Nada que objetar a los actores rumanos, desconocidos fuera de su país, pero convincentes, disciplinados y efectivos en su trabajo. Igualmente, el montaje y la realización no tienen fisuras, por mucho que el presupuesto de la serie sea muy inferior al de su gemelo norteamericano. Donde la serie difiere es en el guion: lo que hemos visto en la serie norteamericana es lo que suele ocurrir en los thrillers cuya trama se ubica en pueblos pequeño de la América profunda. Nada de original hay en lo que vemos, ni nada de lo que nos cuenta nos llama particularmente la atención. Ahora bien, en la serie rumana, estamos viendo paisajes y situaciones mucho más próximas a nosotros, más asumibles, personajes más próximos a nuestro entorno cultural y aspectos de la Rumania profunda que desconocíamos y que no dejan de sorprendernos. La hostilidad manifiesta hacia la comunidad gitana, presentados como “los malos” capaces incluso de matarse entre sí y de maltratar a los más jóvenes de su comunidad. Esto se hace sin el menor gesto “integracionista”. Esta falta de “corrección política” es quizás uno de los elementos que más sorprenden de la serie. La otra es que lo que vemos está perfectamente engarzado, es absolutamente coherente y no hay que hacer muchos esfuerzos mentales para asumir que unas situaciones como las que vemos en Valea Mutã pueden producirse.

Así pues, es una serie que permite comparar el estado de una filmografía naciente (la rumana) con los productos de una filmografía declinante (la hollywoodiense). Insistimos en que las diferencias en el contenido son casi irrelevantes y que la versión rumana condensa lo esencial de la trama y del producto original noruego.

La miniserie es la primera que ha realizado HBO en Europa y se estrenó en octubre de 2016. Ha llegado a España a finales de 2018 y es de esas series que se pueden recomendar por sí misma. Si se está atento, muestra muchos detalles de la sociedad rural rumana. Exhibe unos paisajes excepcionales y el archiconocido tema del “único testigo perseguido por los malvados” parece recobrar una frescura renovada que no tenía la serie norteamericana.

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