FICHA

Título original Pine Gap
Título en España: Pine Gap
Temporadas: 1 (6 episodios)
Duración episodio: 54 minutos.
Año: 2018
Temática: espionaje
Subgénero: investigación
Resumen: En Pine-Gap, en el norte de Australia se encuentran las instalaciones de espionaje de las comunicaciones gestionadas por la inteligencia australiana y la NSA norteamericana. La serie nos habla de las fricciones existentes entre las dos partes y los problemas de terrorismo internacional y lucha por la hegemonía de la República Popular China en la zona.
Actores: Parker Sawyers,  Jacqueline McKenzie,  Steve Toussaint,  Tess Haubrich, Stephen Curry,  Lewis Fitzgerald,  Mark Leonard Winter,  Sachin Joab,  Edwina Wren, Alice Keohavong,  Simone Kessell,  Jason Chong,  Kelton Pell,  Madeleine Madden, Milly Alcock,  David Rosenberg,  Rob MacPherson,  Derek Goh,  Tess Fowler, Craig Behenna,  Craig Allen Rothwell,  Christopher Kirby,  Matthew Holmes, Scott Fraser,  Linda Cropper,  Martin Campbell,  Jane Norman,  Leah Vandenberg, Jo Stone-Fewings,  Adam Tuominen,  Roger Newcombe,  Charles Mayer, Lisa Flanagan,  Tiffany Lyndall-Knight
Lo mejor: Dar a conocer en el mundo de las series la existencia de la base de Pine-Gap y su cometido aproximado.
Lo peor: Está realizada con pocos medios, es casi artesanal.
Lo más curioso
: La serie ha sido producida en Australia y creada para Netflix por Greg Haddrick y Felicity Packard.
¿Cómo verlo?: Es emitida en España por Netflix. Puede encontrarse en emule

Puntuación: 7

PROMO (en inglés)

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PROMO (breve clip sobre la base de Pin Gap)

PROMO (clip extenso sobre la base de Pin Gap)

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Lo menos que puede decirse sobre PINE GAP

En el año 2000 se supo de la existencia de la “red Echelon” creada por los EEUU para espiar las comunicaciones mundiales. El escándalo estalló cuando en la Unión Europea se supo que se habían perdido algunos contratos multimillonarios de venta de aviones comerciales en beneficio de Boeing, gracias al espionaje realizado por “Echelon” que permitió conocer a la firma americana precios y condiciones europeas. El escándalo llegó al Parlamento Europeo y , como suele ocurrir, todo lo que llega a un foro de este tipo, se creó una “comisión de investigación” que no dio resultado alguno. Ahora resulta que en otros lugares del mundo existen redes similares con el mismo cometido y dotadas de la misma tecnología. En Australia, sin ir más lejos, en la base de Pine Gap se espían las comunicaciones del sudeste asiático. Esta serie producida en Australia ha permitido divulgar la existencia de esta red entre los seriéfilos europeos. Éste es, seguramente, su principal activo.

Pine Gap ha sido producido para la South Australian Film Corporation para Netflix. Se trata, por tanto, de una de esas producciones utilizadas por la empresa líder mundial del streamming para promocionarse en una determinación nación. Lo que nos muestra es a las personas que se encuentran trabajando en las instalaciones de esta red: australianos y norteamericanos, nos dicen cómo viven, cuáles son sus relaciones y sus problemas, vinculándolos a la sospecha de existencia de un “topo” en el interior de la base. El contexto es el de mutuas desconfianzas entre los servicios de inteligencia australianos y los agentes de la NSA norteamericana destacados en aquella base. Un mísil lanzado desde Myanmas derriba un pequeño avión de pasajeros en un atentado que, inicialmente, se atribuye a un grupo fundamentalista islámico. Poco después el director de la base aconseja un ataque con drones no tripulados sobre lo que se tiene por instalaciones terroristas en las que se encuentran almacenadas gran cantidades armas. Pero, el problema es que todo esto parecen haber sido errores generados por un “malware” que ha instalado un topo. A partir de ese momento, se generan desconfianzas que corren el riesgo de romper el acuerdo entre ambos Estados partícipes en el proyecto de Pine Gap.

Ni los actores son de campanillas, ni los diálogos particularmente ilustrativos, ni siquiera la historia resulta convincente; pronto se observa que los medios empleados se reducen a simulaciones digitales y que casi toda la trama ocurre en el interior de instalaciones discretas, decorados de poco lustre y transparencias. Netflix ha ahorrado presupuesto y lo que ha quedado ha sido una serie, interesante por determinados conceptos, pero muy básica en todos los sentidos. Puede verse, pero resulta, en cualquier caso, discreta e incluso torticera.

Viendo la serie, da la sensación de que exista un terrorismo internacional permanente, viv y activo capaz de golpear incluso con misiles. China aparece, como suele ocurrir, como el “malo de la película” y todas las actividades de la base aparecen como centradas en salvaguardar la seguridad y la paz mundial… cuando, en realidad, se trata de instalaciones para espiar, mediante “palabras clave”, las comunicaciones globales. Incluso que suena la alerta cuando un bar de Vallecas le pide a su proveedor de cátering, una remesa de “patatas bomba” o de “arroz bomba”… Vale la pena no perder de vista este detalle que se escapa a la serie, orientada hacia el espionaje internacional y el seguimiento al dedillo de las operaciones terroristas.

Poco mas puede decirse sobre esta serie que pertenece a la gama de los productos discretos fabricados en serie. Estrenada el 14 de octubre de 2018 en la televisión australiana ABC, ha sido estrenada en España por Netflix el pasado 7 de noviembre. Apta para conspiranoicos que hayan oído hablar de las instalaciones de Pine Gap, para seguidores del cine australiano -que los hay- y para amantes de los relatos ligeros de espionaje y terrorismo.

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