FICHA

Título original Bad Blood
Título en España: Bad Blood
Temporadas: 2 (14 episodios)
Duración episodio: 46 minutos.
Año: 2018
Temática: drama
Subgénero: gansters
Resumen: Historia de la mafia italiana y del clan de los Rizzuto que dominaron desde los años 60 hasta los primeros años del siglo XXI, la delincuencia en Montreal. La historia es narrada por “Declan Gardiner” que consiguió hacerse con el control del clan eliminando a todos sus competidores y a las bandas rivales, mediante el ejercicio de una violencia brutal que contrasta con una de la ciudades más tranquilas y educadas del mundo
Actores: Anthony LaPaglia,  Kim Coates,  Maxim Roy,  Tony Nappo,  Brett Donahue, Enrico Colantoni,  Paul Sorvino,  Angela Asher,  Valerie Buhagiar,  Claudia Ferri, Simu Liu,  Michelle Mylett,  Joel Gagne,  Joris Jarsky,  Jason Martorino, Romano Orzari,  Amber Goldfarb,  Moe Jeudy-Lamour,  Ryan Blakely,  Vincent Leclerc, Christopher Cordell,  Frank Schorpion,  Neil Whitely,  Clauter Alexandre,  Alan Duggan,
Lo mejor: Una historia dramática repleta de giros inesperados
Lo peor: Hubieran podido aprovecharse mejor los escenarios naturales del a ciudad de Montreal.
Lo más curioso
: Se ha estrenado una segunda temporada que todavía no ha llegado a España.
¿Cómo verlo?: Es emitida en España por Netflix. Puede encontrarse en emule. La segunda temporada se ha estrenado en mayo de 2019.

Puntuación: 8,5

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Lo menos que puede decirse sobre BAD BLOOD

Si aparece la palabra “blood” (sangre) en el título de alguna serie, existen altas posibilidades de que se trata de una serie de vampiros o similares:  Wolf Blood, Blood Drive, True Blood, etcétera. Así pues, esta serie, Bad Blood, corre el riesgo de ser confundida con cine gore, de vampiros o de zombies, y pase desapercibida para un público que no se identifica con esos géneros. Sin embargo, es una narración completamente diferente que constituye un verdadero regalo en esta última etapa del año, especialmente para quienes se interesan por las series que encierran cierto grado de historicidad y tratan sobre temas criminales.

En efecto, lo que ofrece Bad Blood es una panorámica de los años de esplendor de la mafia italiana en Montreal. Certificamos que esta ciudad del Quebec canadiense es hoy una de las más pacíficas, tranquilas, simpáticas y llevaderas del mundo. Allí hasta los alcohólicos y mendigos (en su mayoría estadounidenses) son educados, todo está ordenado, la gente es comunicativa y no hay en ella nada que repela al sentido común y a la búsqueda de tranquilidad. Poblada por estudiantes y jubilados es el paradigma de lo que debería ser cualquier ciudad occidental. Pero no siempre fue así. Existe un barrio “de los italianos” que en tiempos anteriores era la plaza fuerte de la mafia de Montreal.

Hasta principios de la década de 2000, Vito Rizzuto (capo mafioso realmente existente, interpretado en la serie por Anthony LaPaglia) dominaba la ciudad. Extraía sus beneficios de múltiples negocios: desde monopolizar su presencia en la construcción, hasta importar drogas, pasando por el habitual racket de protección y la liquidación de bandas rivales. En 2004 fue encerrado durante unos años por su implicación en delitos cometidos en la década de los 80 y al salir en libertad intentó estabilizar las luchas entre las distintas bandas que se disputaban la ciudad. Durante su permanencia en prisión fueron asesinados su hijo y su padre, encargándose de la “familia”, su mano derecha, Declan Gardiner (interpretado por Kim Coates). La serie, narrada en primera persona por Declan Gardiner, nos cuenta cómo logró hacerse, de manera brutal y despiadada con el control del clan, liquidando a todos sus rivales y a quienes se interponían en su camino. Es una serie sobre las luchas entre clanes rivales y sobre cómo la fiscalía de la ciudad consiguió imponerse a la mafia.

La serie reproduce con relativa fidelidad algunos hechos que realmente sucedieron en aquellos años. Ahora bien, las situaciones están dramatizadas y no siempre se corresponden con lo que ocurrió realmente, pero sí con el espíritu de la delincuencia de la época. Al menos en lo que respecta a la primera temporada; la segunda es completamente ficción y, en el momento de escribir estas líneas, todavía no se ha estrenado en España. La primera temporada se basa en el libro de Antonio Nicaso y Peter Edwards, 2015 Business or Blood: Mafie Boss Vito Rizzuto’s Last War.

Cabe decir que los protagonistas de esta serie son bien conocidos: además de Anthony LaPaglia y Ken Coates (ambos realizan creaciones extraordinarias de sus personajes), encontramos a Paul Sorvino en el papel de patriarca del clan Rizzuto. La dirección y el montaje son particularmente dinámicos, con giros inesperados (de ahí que hayamos preferido no extendernos mucho en los detalles del guion) que imprimen un ritmo endiablado a la serie. La única objeción es que apenas se ven tomas de Montreal y, en absoluto, se aprovecha para realizar una perspectiva de una ciudad atractiva y muy particular. Incluso cuando estas tomas aparecen, resultan excesivamente breves para el espectador que conozca la ciudad.

La serie se estrenó en Canadá en septiembre de 2017 y ha llegado el 7 de diciembre de 2018 a España, a través de Netflix que todavía no ha anunciando cuando se emitirá la segunda temporada. En su país de origen la acogida ha sido muy buena y ha cosechado críticas muy favorables, siendo considerada como un “docu-drama”, más que como una serie convencional.

Solo esperamos que, en el desolador panorama español de los canales generalistas, este producto de Netflix reciba la atención que merece por parte del espectador, especialmente del aficionado a los thrillers con presencia mafiosa.

Anexo sobre la segunda temporada:

Estrenada en el mes de mayo de 2019, la segunda temporada tiene a Ken Coates como el protagonista exclusivo. Han llegado hasta Montreal los dos hijos del jefe de la ‘ndragetha calabresa para iniciar la distribución de fentanilo, un aditivo que se coloca a la cocaína como corte. La familia canadiense, rama de la entidad, se opone, iniciándose una lucha interior con los dos jóvenes enviados desde Calabria. Esto se une a la guerra entre bandas que este grupo inicia contra Declan (Ken Coates).

Este segunda temporada es igualmente dramática y trepidante como la primera y, aunque los elementos históricos son más lejanos, mantiene -sino supera- el interés de la primera temporada. Coates se supera, una vez más, en su papel.

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