FICHA

Título original 1983
Título en España: 1983
Temporadas: 1 (8 episodios)
Duración episodio: 55 minutos.
Año: 2018
Temática: ucronia
Subgénero: drama
Resumen: Polonia: el Telón de Acero nunca ha caído. En 1982 una oleada de atentados generó la paralización de las reformas liberalizadoras y prolongó la dictadura comunista introduciendo algunos elementos nuevos (introducción del catolicismo en el régimen). Algunos dirigentes del partido intentan impulsar un plan que transformará profundamente el mundo. Un estudiante de derecho, novio de la hija de un ministro y un policía logran enterarse de la naturaleza de este plan.
Actores: Michalina Olszanska,  Zofia Wichlacz,  Agnieszka Zulewska,  Helena Sujecka, Robert Wieckiewicz,  Miroslaw Zbrojewicz,  Wojciech Kalarus,  Ewa Blaszczyk, Andrzej Chyra,  Maciej Musial,  Patricia Volny,  Edyta Olszówka,  Krystian Pesta, Katarzyna Skarzanka,  Julian Swiezewski
Lo mejor: El tratamiento de la imagen y el concepto gráfico de la serie.
Lo peor: Se introducen elementos de poco valor que desvían de la temática central.
Lo más curioso
: La serie es el producto de una colaboración polaco-norteamericana.
¿Cómo verlo?: Es emitida en España por Netflix. Puede encontrarse en emule.

Puntuación: 8

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Lo menos que puede decirse sobre 1983

Las series “ucrónicas” parecen gozar de una relativa popularidad tras el estreno de El hombre en el Castillo. Si, en su momento, ésta fue la “gran serie” con la que irrumpió Amazon Prime Video en el mundo del streamming, ahora es Netflix quien da la respuesta con una serie más reciente e igualmente ambiciosa: 1983. A no olvidar, también este género a SS-GB, recientemente estrenada por Filmin y que puede verse (al menos puntualmente en TV2). Por no mencionar Occupied, o la invasión rusa de Noruega, aquí y ahora…. Como se sabe la “ucronía” es la reinterpretación de un episodio histórico al que se le da un fin radicalmente diferente del que se ha producido en realidad.

Si en SS-GB veíamos a los alemanes pasearse por un Londres en el que Winston Churchill había sido fusilado y si en El Hombre en el castillo, los EEUU aparecían ocupados en el Este por los alemanes y en el oeste por los japoneses, aquí lo que veremos es una Polonia en la que, en lugar de las medidas liberalizadoras que se aplicaron en los años 80, el régimen, tras una oleada de atentados, las canceló reforzando la dictadura comunista, pero incorporando algunos elementos nuevos que hasta ese momento habían sido desdeñados por el régimen. Así pues, el muro de Berlín no caerá en 1989 y en las dos décadas que seguirían a 1982, el gobierno comunista polaco elaboraría un plan para transformar, no solamente a la sociedad polaca sino a todo el mundo. El plan es descubierto por un prometedor estudiante de derecho que, además, es novio de la hija del primer ministro, y por un policía perseguido por el pasado y que quiere liberarse de ese peso. La trama transcurre sobre el panorama inquietante de una población atrapada por malos hábitos de vida y estilos decadentes, y una dirección dictatorial que practica una especie de despotismo ilustrado y mesiánico.

En esta producción rodada íntegramente en Polonia, encontramos tres líneas: la “ucrónica” que ya hemos mencionado y que es el plato fuerte; el thriller político en segundo lugar centrado en la conspiración y en las medidas adoptadas por el plan siniestro para transformar la vida de Polinia; y la escenografía “cyberpunk” inspirada en Blade Runner, pero también en otras producciones recientes, estilo Counterpart, Altered Carbon, o Mr Robot: ambientes sórdidos, tomas en la noche, barrios chinos en todas las ciudades (incluidos fumaderos de opio y burdeles de bajísimo nivel), extremo cuidado en el tratamiento gráfico y en el Pantone de colores. A lo que se unen en esta serie elemento propios extraídos del realismo socialista, frío y metálico.

Las interpretaciones están a la altura del guion y solamente fallan algunos diálogos demasiado plúmbeos, tópicos o poco explícitos que salpican la serie. Pero salvo esta objeción, 1983 está a la altura del resto de series “ucrónicas”. Se trata, a fin de cuentas, de una serie que también tiene una componente policial y de investigación.

Como puede intuirse, se trata de una serie que pretende abarcar muchos aspectos (thriller, policial, investigaciones, ucronía, cyberpunk, distopía…), demasiados como para que todos los frentes abiertos lleguen a buen puerto. La parte política es la más deficiente, especialmente porque el guion se obstina en querer facilitar explicaciones poco brillantes y justificaciones casi infantiles, pero revestidas de una fraseología pretenciosa que terminan aburriendo al espectador.

La serie ha sido traída a España por Netflix, estrenada el 30 de noviembre der 2018 y apta para su consumo por un público muy concreto: amantes de las temáticas ucrónicas en primer lugar que, sin duda, serán los que resultarán más satisfechos. Admiradores de la estética cyberpunk que reconocerán los horizontes estéticos de la producción. Interesados por el cine de acción y por las temáticas políticas que verán en esta serie una crítica a las dictaduras comunistas. Y, finalmente, interesará a los admiradores de las series filmadas en el Este Europeo (que se está configurando como otro polo de producción que rivaliza con el cine nórdico, especialmente), cada vez provisto de una mayor calidad técnica y argumental.

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