FICHA

Título original The Good Doctor
Título en España: The Good Doctor
Temporadas: 2 (23 episodios)
Duración episodio: 40 minutos (aprox.)
Año: 2017-2018
Temática: médicos
Subgénero: drama
Resumen: Un joven afectado por autismo y síndrome de Savant termina su carrera de derecho e inicia una estancia como cirujano residente en una clínica prestigiosa dirigida por el médico que ha creído en él desde la infancia. Resuelve casos de manera espectacular, pero tiene dificultades de comunicación con otros compañeros y con los pacientes.
Actores: Freddie Highmore, Nicholas Gonzalez, Beau Garrett, Antonia Thomas, Richard Schiff, Graham Verchere, Dylan Kingwell, Hill Harper, Irene Keng, Chuku Modu, Rose Ranger, Teryl Rothery, Paige Spara, Tamlyn Tomita, Fiona Gubelmann, Christina Chang, Will Yun Lee, Chris D’Elia, Jasika Nicole, Marsha Thomason, Adil Zaidi, Eric Winter
Lo mejor: La actuación del protagonista del joven actor Freddi Highmore.
Lo peor: El guion no deja de ser una un nueva edición de un “drama hospitalario”.
Lo más curioso
: .
¿Cómo verlo?: Es emitida en España por AXN y Tele5. Puede encontrarse en emule y BitTorrent, o comprarse en DVD.

Puntuación: 7

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Lo menos que puede decirse sobre THE GOOD DOCTOR

Sólo en Netflix ha llegado The Good Place, The Good Wife, The Good Cop, The Good Witche… Era cuestión de tiempo que llegara un The Good Doctor. Se trata de un drama hospitalario pero no como otro cualquiera: imaginemos como podía ser el Doctor House, con treinta años menos, sin su particular sentido del humor ácido, sin haberse enganchado a los opiáceos y, no como jefe de un departamento especializado en casos difíciles, sino como un doctor cirujano residente que acaba de aterrizar en un hospital en el que se conoce su problema: autismo y síndrome de Savant (o síndrome del sabio). Eso es The Good Doctor.

Tenemos a un protagonista con una edad mental de apenas 10 años y el cuerpo de un adolescente, pero el cerebro con las neuronas concentradas de los mejores genios de nuestro tiempo y, claro está, sin ninguna habilidad social. A eso se une una infancia difícil con la muerte de su hermano, un padre, digamos, poco comprensivo y un médico, conocido casualmente, que se cuidará de él y lo pondrá en la ventanilla de admisión como cirujano residente del hospital que dirige.

Al llegar produce división de opiniones entre el equipo médico y el administrativo del hospital. Es colocado a las órdenes de un cirujano arrogante y eficiente que ha votado en contra de su incorporación pero que, poco a poco, va siendo ganado por las evidentes habilidades del recién llegado. También en el escalón administrativo del hospital suscita recelos y termina siendo considerado como un factor importante en la lucha por desplazar al director del hospital, su más decidido partidario. En cada episodio se resuelven algunos casos médicos y quirúrgicos de tal manera que pueden considerarse episodios autoconcluidos, si bien el hilo argumental, los problemas del hospital, las interrelaciones entre su personal, y entre estos y los enfermos, se mantiene como denominador común.

La serie no aporta gran cosa a la especialidad de los “dramas hospitalarios”: sabemos que hay un doctor de carácter difícil o atípico que resuelve problemas que otros médicos no alcanzan a ver. A diferencia de House, el protagonista de The Good Doctor es un personaje entrañable que, inmediatamente logra hacerse con la atención, el interés y la simpatía del público. Vale la pena subrayar que lo mejor de la serie es, precisamente, la actuación del actor que lo encarna, Freddie Higmore, que, como en Bates Motel, vuelve a convertirse en el pilar sobre el que reposa toda la serie. Le van los papeles de personaje atípico y los borda. El resto de interpretaciones, correctas, pasan completamente desapercibidas. Y las escenas de las operaciones y la extracción de higadillos, en algún momento, deja que desear y se sitúa por debajo de otras series del mismo género.

No importa si, finalmente, la serie busca manipular descaradamente nuestros sentimientos y si el enganche del espectador no deriva de la calidad del producto, sino de las características del personaje: se presenta la figura de un doctor dotado de una eficiencia absoluta, raya en lo divino, pero con las características y la mentalidad de un niño de 10 años. La serie ha tenido buena aceptación, a pesar de ser, en algunos tramos, excesivamente sentimentaloide. De haberse tratado de otro protagonista con menos habilidades, hubiera corrido el riesgo de alumbrar un personaje repipi. Y tiene otro problema: es excesivamente reiterativa. A partir del segundo episodio, podemos apostar cómo se resolverán las escenas.

Se trata, pues, de una serie que resulta agradable de ver. Serie de las que se pueden definir como “blancas” (nadie muere, los odiosos no lo son en grado absoluto, sino que van corrigiendo sus posiciones, los “buenos” lo son en grado de santidad), que remiten al viejo género hospitalario. Gustará, especialmente, a los enganchados en esa temática, a los que quieran ver a un anti-House o a los que se interesen, por algún motivo, por el autismo. Es una serie aceptable, con momento brillantes que, a medida que pasan los episodios, van disminuyendo su impacto en la audiencia.

Emitida por Tele 5 y AXN (que puede verse a través de Movistar+, Vodafone TV y Orange TV.

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