FICHA

Título original Glitch
Título en España: Glitch
Temporadas: 2 (12 episodios)
Duración episodio: 55  minutos
Año: 2015
Temática: Drama
Subgénero: Intriga
Resumen: Seis vecinos de un pueblo pequeño australiano que han fallecido en épocas distintas resucitan de sus tumbas con signos de amnesia. Una de las resucitadas es la esposa del jefe de policía que falleció dos años antes. Cada uno de estos seis resucitados tiene una historia que contar. La única limitación a su nueva vida es que no pueden abandonar los límites del pueblo.
Actores: Patrick Brammall, Genevieve O’Reilly, Emma Booth, Emily Barclay, Ned Dennehy, Sean Keenan, Andrew McFarlane, Daniela Farinacci, Hannah Monson, Aaron L. McGrath, Rodger Corser, John Leary, Pernilla August, Rob Collins, Luke Arnold, Ammie Finsterer, Leila Gurruwiwi, Tessa Rose,
Lo mejor: Un punto de partida tan inexplicable como original.
Lo peor: Personajes planos.
Lo más curioso
: Por el momento, Netflix solamente ofrece en castellano la primera temporada.
¿Cómo verlo?: Se emite a través de Netflix. Puede ser obtenida mediante eMule y Torrent. Puede comprarse en DVD.

Puntuación: 7


PROMO (en inglés)

PROMO (en inglés)

PROMO (en castellano)

PROMO

PROMO

INTRO

MUSICA

VER SERIE (Netflix)

DESCARGA TORRENT

WEB OFICIAL (ABC, en inglés)

Comprarlo en Amazon

Lo menos que puede decirse sobre GLITCH

En torno a 2015 aparecieron varias series muy similares pero de calidades diferentes. En todas ellas existía un punto de partida inexplicable, gente inesperada que reaparece o bien gente que no puede abandonar un lugar maldito. Y series de zombies, muchas series de zombies. Pues bien, Glitch (cuya traducción viene a ser, error, problema, fallo) es un concentrado de todos estos elementos. El punto de partida es original, por mucho que estén claras las influencias de las que se resiente la serie. Resulta una serie con un punto de partida fantástico, correctamente realizada, pero a la que le falta algo.

Estamos en un pequeño pueblo australiano, Yoorana. La policía solamente debe de afrontar algún altercado muy de tanto en tanto. Sin embargo, una noche aparecen seis cuerpos desnudos y sucios en el cementerio. Ni ellos mismos son conscientes de quiénes son, ni de qué les está pasando. Una llamada anónima hace que se desplacen unos policías acompañando a la doctora. Salvo una de las aparecidas, herida de un mordisco en una pierna, el resto están en perfecto estado de salud. La doctora se los lleva a su clínica. El jefe de policía local va a visitar a los recién llegados para aclarar qué ha ocurrido, cuando de repente, entre los recién llegados ve a su esposa fallecida dos años antes. Todos los aparecidos son resucitados que han fallecido en distintos momentos. Todos ellos tienen la sensación de que les han arrebatado sus vidas y quieren recuperarlas. Para ello, lo primero es saber quiénes fueron. Todos, salvo la esposa del jefe de policía, tienen amnesia. Se tratará de saber cómo y por qué han regresado y qué es lo que les une.

Un excombatiente italiano de la Segunda Guerra Mundial preso, una cristiana devota, una jovencita, un tipo agresivo que debió morir hace cien años y el reloj parado en esa época, pero superviviente, un joven gris, alguien que parece un delincuente, la mujer del jefe de policía muerta de cáncer de mama, son los renacidos que intentan entender qué les ha ocurrido y sobrevivir. Interactúan e intentan encontrar, ayudados por el policía y la doctora, qué tienen en común para haber resucitado.

Técnicamente, un muerto que regresa a la vida es un zombie. La primera influencia parece clara. Agotadas las temáticas en las que zombies monstruosos y devoradores de vísceras recorrían las calles, han aparecido algunas series con zombies lustrosos y de buen ver. Ésta es una de ellas a poco que los renacidos se den una ducha. La apariencia de los zombies de esta serie es similar a las de Les Revenants, La Travesía, In the Flesh, Santa-Clarita Diet, etc, y no tiene nada que ver con los que vemos en The Walking Dead, Z Nation, Freakish. Así pues, está clara la primera influencia: zombis pulidos.

Desde diez años antes de la realización de Glitch, se puso de moda otra temática: la de situaciones extrañas que se producían en lugares aislados que los protagonistas no podían abandonar. El subgénero se estrenó con Lost y tuvo en La Cúpula un producto similar. Pero hubo muchas más. El presupuesto de partida daba lugar para interminables aventuras que nunca terminaban con una explicación razonable de lo que había ocurrido. Lo único que se sabía es que los protagonistas estaban aislados. En Glitch este elemento queda incorporado desde el momento en el que los zombies lustrosos empiezan a sangrar por los ojos, o simplemente, quedan hechos fosfatina, desde el momento en que intentan abandonar el pueblo. Segunda influencia.

La influencia final es la de series que muestran dramas familiares. Y son interminables. El tema se reproduce igualmente en Glitch. Cada personaje arrastra un drama detrás que en algunos casos se traslada al presente y en otros se desarrolla mediante flashbacks. Pronto, parte del peso de la serie empieza a recaer sobre el jefe de policía, su esposa renacida y la esposa embarazada con la que se casó después de la desaparición de la primera.

En síntesis: una pequeña comunidad en la que se produce un hecho inexplicable que se pretende mantener en secreto. Pero hacia el cuarto episodio se percibe que nada va a tener explicación. Los personajes que aparecen son demasiado planos, entretiene pero no engancha. Además, somos conscientes de que se está extendiendo la trama para justificar una segunda temporada. En realidad, Glitch, hubiera sido una excelente tv-movie, de las que se degustan los fines de semana por las tardes en cualquier canal generalista. Pero no tiene suficiente “fondo” como para convertirse en serie de dos temporadas.

Interesará a los fanáticos de los zombies en la medida en que muestra otro planteamiento del mismo tema. Entendámonos, no es una serie de zombies, pero entretendrá a los habituales de esta temática. No es una mala serie, le falta empaque, personalidad y capacidad adictiva. Puede verse, pero no proporcionará un disfrute de campanillas.

Anuncios