FICHA

Título original Skinheads USA: Soldiers of the Race War
Título en España: Skinheads: soldados de la guerra de razas
Temporadas: documental
Duración episodio:  53 minutos
Año: 1993
Temática: EEUU
Subgénero: Problemas étnicos
Resumen: Documental sobre el Aryan Youth Front, una pequeña organización neonazi del condado de Birmingham, Alabama, compuesta por adolescentes dirigidos por Bill Riccio y relacionada con el Ku Klux Klan. La organización fue desarticulada por el FBI poco después de realizarse el documental en el que se ve como es la vida diaria de esta tribu de jóvenes marginados y con mentalidad de neonazis.
Actores: director y guión David Keane y Shari Cookson, entrevistas a Bill Riccio, Mark Lane,
Lo mejor: una visión de los perdedores procedentes de la clase obrera blanca y pobre de los EEUU
Lo peor: el Aryan Youth Front fue una pequeña anécdota en la historia reciente de los EEUU.
Lo más curioso
: Entre 1979 y 1985, Riccio había acumulado condenas por distintos delitos.
¿Cómo verlo?: Se emite en HBO. Puede ser vista en distintas plataformas en internet.

Puntuación: 7

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Lo menos que puede decirse sobre SKINHEADS: SOLDADOS DE LA GUERRA DE RAZAS

Reconozco que no sé si en la actualidad siguen existiendo skins en España. Supongo que alguno habrá. Parece que en EEUU ocurre otro tanto: haberlos, haylos. Pero esto no parece suficiente como para que HBO desempolve un discreto documental elaborado en 1993, el año de las Olimpiadas de Barcelona, hace ya un cuarto de siglo, y nos lo sirva como si fuera un producto recién calentito. Hubiera sido de desear un documental sobre los skins aquí y ahora, o en las EEUU, pero… ahora.

Sin embargo, el documental Skinheads: soldados de la guerra de razas, tiene algunos elementos positivos de los que vale la pena hablar y que quizás le sirva a alguien para entender mejor este movimiento juvenil. Los guionistas y cámaras no parecen haber influido en nada en la elaboración del documental. Éste ha fluido solo y para ello ha bastado que Bill Riccio, jefe del grupo de skins, les autorizara a filmar en su propiedad y entre sus muchachos. El resultado ha sido un testimonio de cómo eran los skinsheads neonazis en 1993. Y, por extensión, cómo era la sociedad norteamericana.

El Aryan Youth Front era una pequeña organización neonazi de la que nadie sabía nada fuera del condado de Birmingham en el Estado de Alabama. Hoy nadie se acordaría de ella de no ser por este documental, filmado el cual, Riccio fue detenido por el FBI, pasó 15 meses en la cárcel y al volver ya no quedaba nada del grupo. Por lo visto, se deduce que, además de skins y neonazis eran “supremacistas blancos” y seguían considerándose ciudadanos de la vieja Dixieland (entre otras cosas porque se cuidan de exteriorizar su odio hacia los yanquis, quemando y escupiendo a una bandera de los Estados Unidos). Lo que cuentan es particularmente revelador de un estado de ánimo y del nivel cultural de la clase obrera blanca pobre en los EEUU. Porque todos los adolescentes que aparecen son hijos de familias desestructuradas, de escasos recursos, a los que Riccio, por las razones que sea, ha acogido en su seno y dado un ideal para vivir, por raro y desenfocado que parezca.

Algunos de los testimonios que no dudan en confesar ante las cámaras son estremecedores. A un crío, Riccio le pregunta: “¿Dónde vive el Führer?” y el chaval responde sin dudarlo: “Hitler vive en mi corazón”. En discusión con unos jóvenes negros de Alabama, éstos les achacan a los neonazis el no haberse enterado de que “el muro” (¡el Muro de Berlín!) ya había caído y que, por tanto, su ideología no tenía futuro, demostrando que la indigencia intelectual y la ignorancia histórica o el analfabetismo estructural están muy extendidos en los EEUU. De todas formas, alguno es capaz de ordenar sus ideas y dar versiones coherentes de lo que estaba ocurriendo en aquellos momentos en los EEUU: si eres joven y pobre, solamente puedes hacer hamburguesas en un fast-food. Y eso lo decían en 1993. Se quejan de la discriminación positiva, de la presencia del FBI que sigue sus actividades e incluso son capaces de tener objetivos coherentes y estrategias para alcanzarlos (la creación de un reducto blanco en Alabama cuando estalle la guerra étnica que esperan como agua de mayo y mientras, armarse, prepararse para una guerra de guerrillas y movilizar a la población blanca.

Hay que reconocerle al neonazismo norteamericano, desde Lincoln Rockwell, fundador del Amarican Nazi Party, de cierta capacidad para el “espectáculo”. Rockwell fue el inventor de la consigna “White Power” que incluso hoy siguen enarbolando los supremacistas en EEUU. También Rockwell propuso un acercamiento entre neo-nazismo y el Klan y fue el primero en hablar de la “guerra étnica que vendrá”. La diferencia es que en 1992, los neo-nazis americanos tenían sus propios grupos de rock y en cada condado existía algún pequeño núcleo activista, como el que nos muestra el documental, compuesta por jóvenes marginados. Lo que vemos es a los “perdedores” de la raza blanca en los EEUU. No se sienten competitivos y optan por marginarse social y políticamente.

El documental, a pesar de su antigüedad, tiene interés como testimonio de la crisis social de los EEUU. Si conserva cierta actualidad, es porque los problemas que se apuntan en él, se han elevado a la enésima potencia 25 años después. Lo guarda HBO en su catálogo, pero si usted no está abonado, puede verlo en versión original en youTube y, buscando un poco más, bajarlo a través de eMule. Sin ser imprescindible, es, como mínimo, interesante.

 

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