FICHA

Título original The psychedelic pioners
Título en España: Los pioneros psicodélicos
Temporadas: documental
Duración episodio: 46 minutos.
Año: 2005
Temática: Documental
Subgénero: Drogas
Resumen: En el hospital Saskatchewan de Canada se realizaron en la postguerra experimentos con una droga nueva sintetizada en 1943 en Suiza por el doctor Hoffman, el ácido sigérgico o LSD. Se creía que con él se podían reproducir los síntomas que pasaban por la cabeza de los esquizofrénicos y que ese sería un buen sistema para encontrar un remedio a la enfermedad.
Actores: documental, director: Gordon McLennan, Duncan Blewet, Abram Hoffer, Timothy Leary, Humprey Osmond, Myron Stolaroff
Lo mejor: un episodio desconocido sobre la historia de la psicodelia.
Lo peor: no se recuerdan ni los problemas, ni los riesgos, ni que la investigación no sirvió para el objetivo inicial.
Lo más curioso
: Fue filmado por Kahani Entertainment,
¿Cómo verlo?: Se emitió en el Canal Historia y es muy fácil de ver directamente a través de youTube o de bajarlo mediante programas P2P

Puntuación: 7

 

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Lo menos que puede decirse sobre LOS PIONEROS PSICODÉLICOS

Del LSD se sabía casi todo hasta que llegó este documental en 2005 que nos demostró que ignorábamos una parte de la historia de esta droga que acompañó a la contracultural de los años 60 y que todavía sigue reapareciendo de tanto en tanto con cierta fuerza. El LSD está reputada de “abrir la mente”, para definirla se utilizó por primera vez el término “droga psocodélica”, palabreja derivada de psicos y delos, “estudio de la mente”. Lo que ignorábamos es que durante un tiempo, en un hospital canadiense, el Hospital Sashkatchewan, se realizó un programa independiente de estudios sobre esta droga para conocer sus efectos terapéuticos en pacientes aquejados de esquizofrenia grave.

Como se sabe, el paciente que sufre de esquizofrenia percibe el universo de una manera cambiante y muy diferente a cómo la vemos en estado de normalidad mental. Los psicólogos tienen dificultades para entender lo que los pacientes les cuentan y no suelen ser capaces de identificar todos los paisajes interiores que el enfermo describe y que, cosa importante, no volverá a describir nunca más con las mismas palabras: el principio con el que partió la investigación de tres reputados médicos en Sashkatchewan (y que aparecen en el documental tanto cuando eran jóvenes y estaban realizando la investigación como, los que han sobrevivido, en el momento de filmarse el documental, 2005) era que el LSD permitía a los médicos entender el mecanismo mental de los enfermos.

Fue una de tantas investigaciones de la postguerra que no llevaron a ningún sitio. Los especialistas nos cuentas qué veían y cómo lo interpretaban. Hay que recordar que en 1952, el LSD era un fármaco legal y que no sería prohibido sino hasta 1967. Pero si, las investigaciones en aquel remoto hospital de las praderas heladas de Canadá, clínicamente no llevó a ninguna conclusión, lo interesantes es ver cómo, poco a poco, el LSD interesó primero a reputados intelectuales (Aldous Huxley en cabeza) y algunos supervivientes del movimiento beatnik, y como luego, gracias al profesor Thimoty Leary, logró penetrar en los medios universitarios y difundirse como si se tratara de una nueva religión, un culto.

Los científicos de Sashkatchewan, deploraron desde el principio, el comportamiento y los principios que movían a Leary a crear un nuevo culto religioso en función de la experiencia alucinógena, pero lo cierto es que pronto perdieron las riendas de la situación. A partir de la irrupción de Leary, el ácido lisérgico pasaba a ser patrimonio de la contracultura, y más en concreto, de sectores hippies que tras el asesinato de Sharon Tate y la detención de los miembros de la “tribu Manson”, quedaría identificada como “droga destructiva”.

Gracias a este documental, sabemos que algunos científicos y psicólogos tuvieron, inicialmente, grandes esperanzas en que esta droga les ayudaría a entender el comportamiento humano. En realidad, para lo único que sirvió fue para confirmar que la química del cerebro, en cuanto se modifica por una causa alógena, percibe la realidad de otra manera. Las distintas enfermedades mentales, no serían nada más que distintas situaciones en las que la química del cerebro ha quedado alterada por alguna circunstancia.

Pero la difusión de esta tesis no se debe al grupo de científicos que ejercían en el hoy ya viejo y abandonado hospital de Sashkatchewan, sino a la obra de Aldous Huxley Las puertas de la percepción, escrita precisamente tras su experiencia con el LSD (y que es fácilmente legible en formato PDF). Así como no hay motivo para pensar que el grupo de científicos actuasen bajo sugestión del departamento de defensa o existiera en su trabajo algo inconfesable, lo cierto es que, tras la obra de Huxley y algo más tarde, tras la tarea misional de Leary, el LSD se banalizó entre la contracultura. Hoy se sabe que la CIA comercializó y difundió estas drogas durante los años de la contracultura. Pero esta es otra historia (en la que no faltan documentales, éste entre otras decenas).

¿Alguna conclusión? Sí, que cuando una droga –cualquiera- cae en manos de gentes de constitución mental débil, sin solidez interior, pronto esta droga se apodera de su personalidad y constituye otro elemento de alienación. Razón tenía Aleister Crowley cuando decía que la “droga es el alimento de los fuertes”. ¿Usted no lo es? Huya de la droga como de la peste.

Un documental digno de verse y meditarse.

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