FICHA

Título original: Scandal
Título en España: Scandal
Temporadas: 7 (124 episodios)
Duración episodio: 45 minutos.
Año: 2012-2018
Temática: Drama
Subgénero: Política
Resumen: Un bufete de abogados está especializada en desactivar escándalos que puedan afectar a sus clientes. Estos son grandes figuras de la política y de la sociedad norteamericana, entre otros el mismísimo presidente de los Estados Unidos que, de paso, ha sido antiguo amante de la protagonista.
Actores: Kerry Washington, Tony Goldwyn, Darby Stanchfield, Katie Lowes, Guillermo Díaz,Bellamy Young, Jeff Perry, Columbus Short, Joshua Malina, Scott Foley, Joe Morton,Henry Ian Cusick, George Newbern, Dan Bucatinsky, Kate Burton,Khandi Alexander, Jon Tenney, Paul Adelstein, Brian Letscher, Gregg Henry,Norm Lewis
Lo mejor: La cuarta temporada
Lo peor: Ni en un solo episodio existe la serie ha mantenido una mínima credibilidad.
Lo más curioso
: Se alardeó en el lanzamiento de que la protagonistas estaba inspirada en Judy Smith, jefa de prensa de la administración Bush
¿Cómo verlo?: Emitido por Divinity, Canal Fox Life en Movistar+. Puede ser bajado mediante programas P2P y comprado en DVD

Puntuación: 6

PROMO (1ª Temporada, en inglés)

PROMO (2ª Temporada, en inglés)  

PROMO (3ª Temporada, en inglés)

PROMO (4ª Temporada, en inglés)

PROMO (5ª Temporada, en inglés)

PROMO (6ª Temporada, en inglés)

PROMO (7ª Temporada, en inglés)

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Lo menos que puede decirse sobre SCANDAL

A veces, una serie de televisión es capaz de convertir a un personaje real en una ficción imposible e inaceptable, mientras que en otras, un personaje salido de la mente de los guionistas y showrunners adquiere carta de naturaleza y credibilidad. En segundo caso podríamos presentar como ejemplo a Ray Donovan, una serie incombustible sobre un personaje que muy bien pudiera existir en Hollywood. En el primer caso podemos citar la serie Scandal basada en un personaje real que, además, es coproductora de al serie. ¿Porqué hemos citado ambos ejemplos? Porque para ejercer las comparaciones dos series tienen que parecerse en algo y en estas dos el protagonista es un “conseguidor” que resuelve problemas a los famosos.

Durante la administración Bush, corría por la Casa Blanca como responsable de prensa, una tal Judy Smith. Andaba ya en su oficina desde el período de Clinton y tuvo que echarle un cable durante el affaire Lewinsky. Allí se ganó fama de eficiente y discreta. En realidad, más que para el presidente de los EEUU actuó eficazmente para diluir en la medida de lo posible el impacto de escándalos sexuales y patinazos de famosos. Vamos, como Ray Donovan, sólo que éste era un personaje completamente de ficción. Pasados los años, en 2011, la creadora de Anatomia de Grey, Shonda Rhimes, quedó fascinada por ella y le prometió componer un personaje basado en su vida. El resultado fue la serie Scandal y el personaje de “Olivia Pope”. La propia Judy Smith fue contratada como productora de la serie para darle mayores visos de verosimilitud.

Todo inútil. La serie, desde el primer momento, es un absurdo dentro de un imposible y rodeado del halo de lo increíble. Desde el primer episodio se percibe con claridad la impronta de lo que va a ser la serie: la protagonista es eficiente y acelerada, no pierde ni un minuto en algo que no sea esencial, los que están bajo sus órdenes suelen repetir la frase “Somos gladiadores trajeados…”. Los diálogos parecen discos de 45 revoluciones puestos a 75. Todo para intentar demostrar un dinamismo que solamente hubiera podido conseguirse con un guión ágil e imaginativo que discurriera por canales que pudieran ser aceptados por el público. Nada de todo ello ocurre y, al final, todo termina siendo la crónica de un braguetazo presidencial con la “conseguidora”, entre escándalos, escandalillos y escandalazos infumables sino imposibles. Hay que decir que lo más increíble de toda la serie es el personaje de la protagonista que quiere mostrarse como hecha de acero Krup, capaz de arrearle un bofetón al propio presidente de los EEUU (que, por lo demás, constantemente es presentado como el “líder del mundo libre”…). El resto de personajes no son mucho más creíbles. Más que “gladiadores trajeados” han sido diseñados con la velocidad de la ropa de mercadillo.

La serie logró mantenerse durante siete temporadas. Solamente en la cuarta alcanza unos niveles mínimamente aceptables, para luego caer en la ñoñería más exasperante en la quinta temporada. Algunas de las interpretaciones parecen realizadas con actores con parálisis facial (el propio presidente “Fitzgerald Thomas Grant III”, sin ir más lejos). En cuanto a la interpretación de la protagonista “Olivia Pope”, realizada por Kerry Washington, resulta justita, pero que muy justita. El resto pasa completamente desapercibido.

Serie floja que, sin embargo, ganó premios y menciones en los EEUU, acaso porque dice lo que los norteamericanos piensan del “líder del mundo libre”. Logró mantenerse durante siete años en antena, a costa de caer, especialmente en los tres últimos años en picado en las audiencias y finalmente fue liquidada tras llegar a la increíble cifra de 124 episodios. Si usted quiere quedar mal con alguien, recomiéndesela.

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