FICHA

Título original: Damages
Título en España: Daños y Perjuicios
Temporadas: 5 (59 episodios)
Duración episodio: 55 minutos.
Año: 2007-2012
Temática: Intriga
Subgénero: Drama judicial
Resumen: Patty Hewes es una brillante abogada neoyorkina, experta en litigios contra grandes compañías a las que denuncia o solicita indemnizaciones. Contrata a una joven abogada recién salida de la universidad, Ellen Parsons, para que la ayude en un caso contra un multimillonario empresario que ha sido denunciado por sus abogados. Cada temporada se centra en un caso, en las dos partes y en las vicisitudes del juicio.
Actores: Glenn Close, Rose Byrne, Tate Donovan, Ted Danson, Zachary Booth, Anastasia Griffith, Timothy Olyphant, Michael Nouri, Zeljko Ivanek, Tom Noonan, William Hurt, Marcia Gay Harden, Martin Short, Noah Bean, Campbell Scott, Glenn Kessler, David Costabile, Mario Van Peebles, John Goodman, Lily Tomlin, Dylan Baker, Peter Facinelli, Len Cariou, Chris Messina, Philip Bosco, Debra Monk, Ben Shenkman, Casey Siemaszko, Takako Haywood, Ryan Phillippe, Gillian Alexy,John Hannah, Michael Pemberton, John Doman, Janet McTeer, Mädchen Amick, Keith Carradine, Seamus Davey-Fitzpatrick, Bill Camp, Judd Hirsch, Tom Aldredge
Lo mejor: Ver actuar de nuevo a actores maduros consagrados.
Lo peor: Historias fatuas que recuerdan la miseria del sistema judicial norteamericano
Lo más curioso
:  La introducción con los créditos de apertura inspiró a los de House of Cards.
¿Cómo verlo?: puede verse en SundanceTV y en Amazon Prime Video. Puede bajarse mediante eMule y comprarse en DVD

Puntuación: 7

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Lo menos que puede decirse sobre DAMAGES (DAÑOS Y PERJUICIOS)

Lo primero que uno piensa, de manera inevitable, cuando inicia el visionado de esta serie es: “¡Otra de abogados, y van…!”. En efecto, lo que nos vamos a encontrar aquí es una de las muchas series que se han producido sobre abogados. Desde la primera, Perry Mason, el éxito de la serie se basaba en las cualidades propias del abogado protagonista. Perry Mason, por ejemplo, era extremadamente intruitivo, Ally McBeal simplemente neurótica, la protagonista de Striking Out, imprevisible, mientras en Suits vimos a toda la fauna norteamericana que ejerce el segundo oficio más viejo del mundo (sabemos cuál fue el primero, el segundo fue el de abogado que necesitó Caín después de la trastada a su hermano Abel). Así que, al abordar Damages (en España conocida como Daños y Perjuicios), lo importante era saber cómo iba a ser la protagonista, en este caso “la abogada Patty Hewes”.

Encarnada por Glenn Close, la abogada es una especie de ególatra prepotente, con ADN de Maquiavelo y ojos de serpiente del Génesis. Es, desde luego, verla actuar, entonces cuando empezaba el declive de su carrera por el inexorable paso del tiempo, el principal atractivo de la serie. Claro está que los demandados tampoco eran mancos: ahí tenemos en la primera temporada a Ted Danson, para la ocasión, travestido de “Arthur Frobisher”, un multimillonario que ha generado pérdidas de ahorros a sus empresarios. La novedad de la serie estriba en que hasta muy avanzada la trama de cada temporada, no estaremos muy seguros de quién es el “bueno” y quién “el malo”. Tampoco estamos muy seguros de que la serie diga mucho a favor de la profesión jurídica, sino que más bien, tiende a ser crítico con el sistema de justicia norteamericano.

De lo que no cabe la menor duda es que el personaje de Glenn Close tiene algo de ficticio y es simplemente improbable. Los demandados pueden resultar incluso mucho más creíbles, pues, no en vano, suelen tener debilidades humanas, mientras que la abogada, de tan implacable que resulta parece la prefiguración del Dios del Génesis para el que las criaturas son una especie de títeres y el libre albedrío pura ficción. El personaje central está mal construido: por una parte actúa con una racionalidad extrema y por otra lo fía todo a la intuición. En estas circunstancias, más que tener dos hemisferios cerebrales, lo que parece es que esté aquejada del síndrome de personalidad múltiple.

En cuanto al papel de la “joven abogada prometedora”, interpretado por Rose Byrne, parece excesivamente superficial con contornos improvisados. Nada más salir de la facultad es contratada por el mejor bufete de abogados de Nueva York, albergada a cargo de la empresa en un piso de Brooklin y departiendo con los grandes del derecho. Nada de ser becaria encargada de los cafelitos y las fotocopìas…

La serie puede gustar, especialmente por la presencia de Close y Danson, sin olvidar la presencia de John Goodman, William Hurt, Tate donovan, etc, que son los que realmente realzan la serie y la justifican, mucho más allá de un guion demasiado retorcido como para resultar verosímil.

Así pues, ver la serie está justificado especialmente si se es admirador de alguno de los actores citados. También los fanáticos –y digo “fanáticos”, no “aficionados”- a las series de abogados, obtendrán algunas satisfacciones viendo este producto. Es una de esas series que en su momento recibió críticas extraordinariamente favorables, pero que, en la actualidad, da la sensación de que fue sobredimensionada.

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