FICHA

Título original: encerrados
Título en España: Encerrados
Temporadas: 1 (13 episodios)
Duración episodio: 25 minutos.
Año: 2018
Temática: humor
Subgénero: comedia negra
Resumen: En cada episodio de esta serie un pequeño número de personas, por motivos muy distintos, se ven sometidas a la misma situación: quedan encerrados en un espacio pequeño durante un tiempo más o menos prolongado. Ese encierro contribuye a que muestren su verdadero rostro y abandonen todas las incrustaciones de su vida normal.
Actores: Cristina Banegas, Martín Piroyansky, Martín Slipak, Luis Machín, Fabián Vena, Ana Celentano, Marcelo Subiotto, Guillermo Arengo, Víctor Laplace, Fabio Alberti, Gastón Cocchiarale, Pilar Gamboa, Silvia Pérez, Alberto Ajaka, Esteban Meloni, María Canale, Felipe Colombo, Laura López Moyano, María Merlino, Juan Grandinetti, Jorge Román, Maruja Bustamante
Lo mejor: el concepto que remite a la televisión de otra época y a programas que fueron bandera en los años 60
Lo peor: las historias son desiguales. Y en ocasiones, incluso, muy desiguales en calidad.
Lo más curioso
: Puede confundirse con una serie estrenada en Betevé del mismo nombre.
¿Cómo verlo?: En Netflix y puede bajarse a través de emule.

Puntuación: 7,5

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Lo menos que puede decirse sobre ENCERRADOS

El formato elegido por Benjamín Ávila y por la productora argentina Habitación 1520 corresponde más al de las series de los años 50 y 60 que a las que han justificado su estreno en el siglo XXI. En efecto, a poco que comenzar el primer episodio (un empleado atrapado en el cubículo de un call center por un cliente enfurecido que quiere darse de baja de un abono a televisión por cable y está dispuesto a matar por conseguirlo) el espectador que ha conocido series como Alfred Hitchcock presenta, o Dimensión Desconocida, o incluso la española Mañana puede ser verdad o la hispano-argentina Historias para no dormir, percibe que Encerrados, por su formato, por su presentación, por su contenido, tiene mucho más que ver con estas series magistrales que con Black Mirror o The Booth at the end, con las que la publicidad la ha querido asociar. Y esta inspiración en el mejor género de ficción de los 50-60, es lo que resulta más estimulante y atractivo de esta serie.

En efecto, en sus 13 episodios autoconcluidos, el director, Benjamín Ávila, nos traslada a una misma situación protagonizada por distintos personajes en distintos horizontes: alguien queda atrapado en un pequeño espacio del que no puede salir durante unas horas. Los encerrados en el ascensasor tienen su lugar, como la prostituta encerrada en el prostíbulo o el niño que se encierra en la habitación de sus padres, el escritor que padece agorafobia, el dueño de un bodega y su empleado que quedan atrapados en el sótano en donde guardan vinos de excepcional calidad, las adolescentes perdidas en el bosque, los miembros de una comunidad de propietarios aislados en el garaje del inmueble, tres mujeres muy diferentes que no pueden salir de una lavandería, el empleado que no puede salir de su cubículo y está atrapado por un asesino… Todos los episodios son muy diferentes uno del otro, pero todos responden a la misma situación objetiva: el aislamiento que obliga a que las personas se muestren tal cual son.

La serie está precedida y seguida por unos comentarios de la voz en off que sitúan la trama y extraen las conclusiones de cada situación. La duración de cada episodio es de apenas 25 minutos, lo suficiente como para poder asistir a la transmutaciones de todos los personajes y a sus choques emocionales. Claro está que la impronta argentina se nota mucho en la serie: se trata de thrillers psicológicos teñidos de una patina más o menos densa de humor negro, el análisis psicológico de las situaciones es el elemento clave de cada episodio.

Cada episodio es completamente diferente a los demás, así pues, no hay miedo a la reiteración. Claro está que unos están mejor concebidos y otros resultan más planos, algunos registran visos de verosimilitud y otros nos llevan a situaciones poco asumibles y demasiado forzadas. Pero, en cualquier caso, lo que nos exige la serie son apenas 25 minutos de atención.

La serie ha sido producida y emitida por Netflix. Se ha estrenado en julio de 2018 y todavía es pronto para saber el impacto que ha causado en los espectadores. Como se sabe, estamos siempre dispuestos a recomendar series hispanas, siempre que cumplan con unos requisitos mínimos de calidad e interés. Esta los tiene –por mucho que algunos episodios resulten algo flojos- y, además, nos pone en contacto con un tipo de televisión que no está muy alejada del teatro y que entronca con un momento de la historia de la televisión en la que esa proximidad era todavía más evidente.

Serie que gustará a los amantes de las series que aportan elementos nuevos e inesperados. Algunos de los episodios constituyen verdadero electroshoks para el espectador. Serie no imprescindible, pero si recomendable. De las que se pueden recomendar (si un episodio no termina de convencer, se pasa al siguiente y en paz…).

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