FICHA

Título original: El día de mañana
Título en España: El día de mañana
Temporadas: 1 (6 episodios)
Duración episodio: 50 minutos.
Año: 2018
Temática: drama
Subgénero: años 60
Resumen: “Justo” es un tipo ambicioso, joven y sin complejos que llega a Barcelona dispuesto a triunfar a mediados de los años 60. Después de estafar a su primera novia y a su padre, es buscado por la policía, intenta realizar algún negocio legal pero se ve forzado a colaborar con la policía para evitar terminar en la cárcel.
Actores: Oriol Pla, Aura Garrido, Jesús Carroza, Karra Elejalde, Pere Ponce, Javier Beltrán,Bruna Cusí, Marta Millà, David Selvas, Xavi Sáez, Milo Taboada, David Vert
Lo mejor: un cuadro bastante realista de la Barcelona de finales de los años 60.
Lo peor: que, de momento, no se habla de una segunda parte.
Lo más curioso
: se basa en una novela de Ignacio Martínez de Pisón.
¿Cómo verlo?: En Movistar. Puede ser bajado mediante programas P2P

Puntuación: 8

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Lo menos que puede decirse sobre EL DÍA DE MAÑANA

Las series españolas hay que abordarlas con cuidado porque existe un 75% de posibilidades de que se trate de un truño o de algo que empieza bien, pero que, en la segunda etapa empieza a recordar a un producto anterior ya visto. O, simplemente, a que el éxito inicial, rebaje la calidad de la serie como ya le pasó a Cuéntame cómo pasó. Raras son las series españolas que tienen una calidad verdaderamente internacional y pueden competir en el extranjero (Crematorio, Fariña, etc.), escaso pelotón de la que El día de mañana forma parte.

Estamos en la Barcelona de finales de los años 60. El franquismo empieza a sufrir sus primeros achaques. Entre la juventud, muchos de la burguesía y de la clase media alta, tienen tiempo suficiente como para leer libros de cultura marxista, mientras sus padres disfrutan de un enriquecimiento rápido gracias al desarrollismo de aquella “década produgiosa”. Era también una época de cambios de costumbres y en la que continuaban las llegadas de nueva población a Barcelona llegada desde otros lugares del Estado. Uno de los recién llegados es “Justo”, un joven sin oficio ni beneficio, pero con el cerebro lleno a ambiciones y proyectos.

“Justo” intenta imitar lo que ve: su modelo no es la clase media, ni mucho menos la clase obrera, sino la alta burguesía económica. Busca los lugares en donde se reúnen y busca conectar con ellos. Poco a poco va perfeccionando su técnica, pero para sobrevivir realiza una estafa a un impresor y a su sobrina de la que está enamorado. Se ve obligado a huir pero es detenido en el curso de una redada. Es, pues, localizado y procesado por el delito de estafa, pero pide a un policía que interceda por él a cambio de ser su confidente en materia de actividades políticas clandestinas de los grupos de oposición. Mientras, intenta por todos los medios triunfar, pero su pasado y su origen le persiguen.

De esta serie vale la pena retener dos elementos que contrastan con otras series españolas. Lo primero es el casting: por sorprendente que puede parecer, todos los actores elegidos hacen gala de una profesionalidad que oscila entre lo brillante y lo excelente. Merece citarse a Jesús Carroza en su papel de policía y al protagonista de la serie Oriol Pla, así como a su novia de ficción, Aurora Garrido. Karra Elejalde, finalmente, aparece travestido de comisario Landa”, Pere Ponce nos recuerda cómo eran los directores de teatro de aquella época y así sucesivamente.

El segundo elemento es que se reconstruye, con cierto rigor, alguno de los instantes que llamaron la atención en la época (la última visita de Franco a Barcelona, la manifestación de curas frente a la Jefatura Superior de Policía, la actividad clandestina del PSUC (el PCE en Cataluña), etc. Es de agradecer, a pesar de que se trata de meras pinceladas, porque es infinitamente más rigurosa en esto que la inefable Cuéntame cómo pasó.

Así pues, lo que tenemos es una serie redonda: buen guión, buenas actuaciones, trama coherente y creíble, interpretaciones brillantes, personajes muy bien perfilados y buena parte de las localizaciones en los lugares en los que sucedieron los hechos. Inútil decir que lo único lamentable es que nos tememos que esta serie no hará “escuela” y que otras que se estrenarán esta misma temporada responderán a la clásica serie basada en lo amores entre dos personajes encarnados por actores de moda en la temporada. En cualquier caso, no puede decirse que la técnica de las series no haya sido entendida, asumida y puesta en práctica por directores y productores españoles. Por cierto, la dirección de la serie se debe a Mariano Barroso al que cabe felicitar por el resultado final.

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