FICHA

Título original: Chicago Med
Título en España: Chicago Med
Temporadas: 3 (61 episodios)
Duración episodio: 42 minutos.
Año: 2015-2018
Temática: Drama
Subgénero: Hospitalario
Resumen: La vida en un hospital de Chicago, con particular atención a la sala de urgencias. La serie pertenece a la franquicia “Chicago” creada por Dick Wolf y Matt Olmstead, a la que pertenecer también las series Chicago Fire y Chicago PD y con las que frecuentemente intercambian y cruzan personajes.
Actores: Nick Gehlfuss, Oliver Platt, S. Epatha Merkerson, Yaya DaCosta, Colin Donnell, Torrey DeVitto, Brian Tee, Rachel DiPillo, Marlyne Barrett, Lorena Diaz, Monica Raymund, Gregg Henry, Julie Berman, Susie Abromeit, Jeremy Shouldis, Amanda Marcheschi, Sophia Bush, Kara Killmer, D.W. Moffett, Alex Weisman, Amy J. Carle
Lo mejor: serie rutinaria y, por tantos, sin defectos técnicos.
Lo peor: predecible, reiterativa y sin ninguna aportación a los dramas hospitalarios
Lo más curioso
: la tercera temporada de la serie se estrenará en septiembre de 2018, a pesar de las bajas audiencias y de la crítica generalmente negativa.
¿Cómo verlo?: en el canal TNT. Puede ser bajada mediante programas P2P

Puntuación: 6

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Lo menos que puede decirse sobre CHICAGO MED

Hay series que generan perplejidad. ¿A quién se le puede haber ocurrido filmar otra serie hospitalaria después de House, o tratando de rivalizar con The Resident? Se trata de un suicidio, especialmente si la serie ni es innovadora, ni aporta nada, ni la mayoría de sus personajes tienen contornos atractivos ni delineados. Pues bien, eso es lo que se ha hecho en Chicago Med, serie que, milagrosamente, estamos a la espera de que estrene su tercera temporada, que indudablemente será la última.

Vapuleada por la crítica, con débil audiencia, lo único que explica que haya sobrevivido es que pertenece a una franquicia, “Chicago”, cuyos otros dos productos, Chicago Fire y Chicago DP, la arropan y con las cuales efectúa eso que se llama “crossovers” y que consiste, básicamente en intercambiar o “cruzar” personajes de estas series. Pero esto no es suficiente, porque, a fin de cuentas, tampoco se trata de otras dos series rompedoras, sino que han pasado bastante discretamente, al menos en España.

Estamos en un hospital en Chicago. La directora, el jefe de psiquiatría (Oliver Platt, con mucho el actor más conocido que participa en esta serie, recuérdese su interpretación como “Oliver Babish” en El ala oeste de la Casa Blanca) y una serie de médicos residentes y de jefes de área, interactúan con enfermos ocasionales o crónicos, nos cuentan sus historias, sus temores, sus fracasos, sus éxitos, sus personalidades y nos hablan de situaciones dramáticas que llegan a la sala de urgencias… Es decir, nada que no hayamos visto antes.

El éxito de una serie de este tipo depende especialmente del carisma de sus actores y de que estos interioricen y asuman a sus personajes. Pero el presupuesto limitado ha hecho que, salvo Platt, el resto de intérpretes sean primerizos, poco carismáticos, convirtiendo a sus personajes en caricaturas  escasamente creíbles. Y este es el principal problema de esta serie, que trata de remitirnos a las mejores series hospitalarias, pero, por más que lo intenta, a nosotros nos recordaba al personaje del “doctor Greg Ramoray”, el papel que interpretaba “Joai Triviani” en Friends. “Triviani” (Matt Leblanc) era el aspirante a actor que había obtenido un papel en una de estas tópicas series hospitalarias y que lo desempeñaba de manera absolutamente infame, con arqueo de cejas, miradas de galán tronchamozas e ignorancia absoluta de lo que era la profesión médica. Pues bien, algunos de los personajes que aparecen en Chicago Med nos remiten directamente al “doctor Greg Ramoray”, caricatura del actor inexperto que interpreta el papel de un médico poco perfilado.

En cada episodio aparecen algunos enfermos nuevos con lesiones y heridas abiertas. A veces los médicos cumplen como los buenos y en otras se derrumban ante lo que ven. Pero esto no constituye nada nuevo en un género que tuvo su punto culminante e insuperable con House y que, desde entonces, solamente ha podido imitar a los modelos canónicos, pero nunca superarlos.

Serie de relleno, serie que no pasará a la historia, serie irrelevante en este mundo particularmente competitivo de las series y serie, en definitiva, que no llamará la atención aunque esté realizada correctamente y solamente el guión deje algo que desear y, a pesar, de lo discreto de las interpretaciones. Recomendable solamente para adictos al género hospitalario que no quieran perderse ninguno de los productos que van apareciendo en el ramo.

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