FICHA

Título originalColony
Título en España: Colony
Temporadas: 3 (26 episodios)
Duración episodio: 50 minutos.
Año: 2015-2018
Temática: Thriller
Subgénero: Distopía
Resumen: Algo ha ocurrido en Los Angeles: la ciudad está ocupada por los Red Hats, una fuerza cuyo origen no queda claro, pero que se ha hecho con el control de la ciudad y ha construido un alto y espeso muro que la separa de otras coimunidades. Existe una resistencia y unos colaboracionistas. La ciudad es un caos y está gobernada por una dictadura. Una familia se ve obligada a convertirse en agentes dobles
Actores: Josh Holloway, Sarah Wayne Callies, Jacob Vargas, Aedin Mincks, Charles Baker, Tristen Bankston, Tom Beyer, Hilty Bowen, Johnny Cannizzaro, Isabella Crovetti-Cramp, Jess Varley, Cooper J. Friedman, Ally Walker, Amanda Righetti, Kim Rhodes, Trevor Zacharias, Peter Jacobson, Alex Neustaedter, Carl Weathers, Tory Kittles, Jacob Buster, Kathleen Rose Perkins, Erin Way, Christian Clemenson, Adrian Pasdar, Paul Guilfoyle, Bethany Joy Lenz,Charlie Bewley, Toby Huss, Mac Brandt, Gonzalo Menéndez, Max Arciniega, Adam Busch, Jessica Parker Kennedy, Laura Innes, Felix Solis, Tony Plana, Victor Rasuk, Tino Struckman, Kathy Baker, Keiko Agena, Libe Barer, Kwesi Boakye, Meta Golding, Kathryn Morris, William Russ, Thora Birch, Casey Sander.
Lo mejor: serie “con potencial” e imaginación.
Lo peor: la serie empieza a despegar a mediados de la primera temporada
Lo más curioso
: el lanzamiento de la serie vino precedido por el lanzamiento de un videojuego sobre el mismo tema
¿Cómo verlo?: Emitida actualmente por el Canal SyFy y puede verse a través de la plataforma Movistar. Puede bajarse mediante programas P2P.

Puntuación: 7

PROMO (en inglés)

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Lo menos que puede decirse sobre COLONY

Serie extraña, absolutamente distópica, tráiler de aventuras ambientado en una desconocida ciudad de Los Angeles que ha sido ocupada por una fuerza que no llega a estar completamente definida (y que, por tanto, puede ser entendido de cualquier manera que el público pueda intuir). La ciudad ha pasado a ser “la colonia” que da título a la serie y está separada del resto de la nación por un impresionante “muro” que solamente puede franquearse a través de una puerta de acceso. El orden público está en manos de los “Red Hats” (literalmente “cascos rojos”) uniformados de negro.

La ciudad vive una verdadera dictadura en la que la presión de los ocupantes se hace patente en sus vidas personales. Los “Red Hts” hacen y deshacen a su antojo y cualquier huella de “derechos humanos” ha quedado relegada al olvido. Como siempre que se producen situaciones de ocupación, la población ocupada ha reaccionado de manera muy distinta: unos han optado por sumarse a la resistencia y a la insurgencia, otros, en cambio, colaboran con el ocupante y buena parte, simplemente se ha desinteresado y tratan de sobrevivir. La economía se ha degradado y la población vive del trueque; el tratamiento de algunas enfermedades ha sido prohibido por lo que puede considerase que se están introduciendo medidas eugenésicas. En este contexto caótico, una familia, “los Bowman” buscan a un hijo que perdieron durante la llegada de los invasores. Cada uno de ellos se verá obligado, contra su voluntad y a su pesar, a colaborar: él con los colaboracionistas y ella con la resistencia.

A partir de tales presupuestos, la serie se convierte en un thriller aceptable en el que no siempre entendemos todo lo que estamos viendo, especialmente en los primeros episodios. El principal problema que tiene esta serie es que “despega” a mediados de la primera temporada. Es en ese momento cuando da la sensación de que la emisión de los primeros episodios y los resultados de la audiencia, indujeron a los creadores a poner el pie en el acelerador y mejorar los montajes, los ritmos y los diálogos. La serie, por tanto, se hace llevadera, a condición de superar las reservas que aparecen en los primeros capítulos.

El principal problema de esta serie es que, inicialmente, no se sabe cómo se ha llegado a la situación que se describe, ni siquiera quién se es consciente de quién es el ocupante y de qué ha ocurrido. Esto genera cierta inseguridad en el espectador. Algunas de las escenas y vistas elaboradas digitalmente del muro y de la ciudad, no son asumibles: resultan “excesivas”. A finales del segundo episodio, el espectador empieza a preguntarse si no se tratará de un remake de la serie V, con unos marcianos más discretos y menos dados a la dieta de ratas. Y, quizás lo menos original es que, incluso en este tipo de distopías, los “malos” evocan al Tercer Reich (como si, desde entonces, no existieran más totalitarismos a los que conviniera aludir).

La serie se salva por que “ocurren cosas”. A pesar de que su ritmo no es endiablado, sino que los productores han sabido imponer cierta mesura en medio de las incógnitas que subyacen en la serie. Para que el espectador pueda asumir lo que está viendo, tendrán que haberles gustado series previas, estilo La Cúpula o Perdidos, en las que los presupuestos de partida nunca quedan bien explicados y la situación se da como un fait accompli. Digamos, finalmente, que para apreciarla no hay que hacerse excesivas preguntas sobre lo que vemos: situarnos de manera pasiva ante la pantalla y esperar que la ración del día tenga sorpresas, acción y sintonía entre la pareja protagonista. No piense, no interprete, no deduzca: asimile.

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