FICHA

Título originalSuperstore
Título en España: Superstore
Temporadas: 3 (55 episodios)
Duración episodio: 22 minutos.
Año: 2015-2018
Temática: Sitcom
Subgénero: Humor
Resumen: En la tienda número 1217 de la cadena de grandes superficies Cloud 9 trabajan una serie de personajes con distintos cometidos característicos de este tipo de negocios. Cada uno de los protagonistas encarna a un arquetipo de empleado y trata de desarrollar su personalidad frente a unos clientes variopintos tan desmadrados como ellos.
Actores: America Ferrera, Ben Feldman, Lauren Ash, Mark McKinney, Colton Dunn, Kaliko Kauahi, Nico Santos, Linda Porter, Nichole Bloom, Christopher Riordan, Natasha Leggero, Johnny Pemberton, Sean Whalen, Josh Lawson, Eliza Coupe.
Lo mejor: La arquitectura de la serie y los escasos 20 minutos de cada episodio.
Lo peor: trata de ser una adaptación de lo que fue The Office al medio de las grandes superficies
Lo más curioso
: La serie cuenta con la fugaz participación de Woopi Goldberg.
¿Cómo verlo?: Emitida actualmente por Movistar. Puede bajarse mediante programas P2P y comprarse en DVD

Puntuación: 8

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Lo menos que puede decirse sobre SUPERSTORE

Guionistas, showrunners y productores tratan, por una parte de segmentar a la audiencia tratando de encontrar grupos sociales que, en su totalidad sean espectadores potenciales de una nueva serie. En este caso, en los EEUU –y no sólo allí- el grupo de empleados de una gran superficie (con sus familiares, sus amigos) constituyen un importante grupo de audiencia que, al menos, en teoría, no se perderá una serie dedicada a ellos. Por otra parte, esos mismos promotores buscan realizar series sobre “lugares comunes” que todos frecuentemos y que sean familiares: como una gran superficie, sin ir más lejos. A partir de aquí –cuando ya existen espectadores potenciales que puedan interesarse por el producto- se trata solamente de hacer algo que encaje con sus expectativas.

No siempre se logra un éxito que supere con mucho al colectivo de empleados de una oficina (como ocurrió con The Office), ni siquiera se logran colecciones de esqueches de intensidad y resultado variable, como en Gym Tony (pensada para los que sudan la camiseta creyendo que mejorará su físico).  A veces ocurre que la serie está poco trabajada, los personajes son poco carismáticos y están pintados con rasgos excesivamente desmadrados como para que puedan resultar reales y creíbles. No es el caso de Superstore que refleja a los empleados, directivos y clientes del país que inventó esta forma de comercio.

La trama nos muestra a los empleados de la imaginaria cadena de almacenes Cloud 9 (que puede considerarse como la caricaturización amable de la cadena norteamericana Wallmart) y, más exactamente, de su establecimiento 1217. Allí han ido a parar tipos muy diferentes: el remilgado gay filipino (“cuando trabajas en Niño Jesús no llora”, le decía su abuela), la jefa de planta hispana, el encargado del establecimiento veterano, el recién llegado completamente desubicado, el minusválido de color, la poligonera y su novio de pocas luces, etc, etc. Por supuesto, los clientes ocupan una parcela importante en estos almacenes. Cada mañana, antes de abrir, como si se tratara de una comisaría de policía, los empleados se reúnen para escuchar las orientaciones que el encargado les va a dar y que terminan con un “suerte ahí fuera”. La serie surge de la interactuación de todos estos personajes.

Inicialmente puede parecer que todos los personajes estén pintados con rasgos demasiado apresuras, sólo más adelante, cuando los primeros episodios quedan atrás y los guionistas y actores se sienten más cómodos, consiguen una variante de comedia de situación coral con esqueches que generalmente hacen reir e incluso pueden llegara recordar alguna situación ya vivida en uno de estos establecimientos. La primera impresión de que se trata de una serie poco trabajada y facilona se va desvaneciendo a medida que avanzan episodios y temporadas.

Es inevitable recordar, junto a esta serie, otra, bastante más siniestra, que se desarrollaba también en una gran superficie, Reaper, en la que su protagonista hubiera vendido su alma al diablo.

El hecho de que algunos de los esqueches sean de crítica social a las condiciones de trabajo y al concepto mismo de estos establecimientos, supone un valor añadido. Es cierto que el tratamiento de los personajes es caricaturesco, incluso hasta lo hiriente, pero  no por ello menos real.

La audiencia en los EEUU ha sido muy superior a la valoración que la crítica ha realizado de esta serie. America Ferrera, la actriz que ejerce como jefa de planta, ha sido nominada a varios premios como “mejor actriz de comedia” y recientemente (en febrero de 2018) se ha firmado para una cuarta temporada de 22 episodios, lo que implica que “algo tiene el agua cuando la bendicen”.

El espectador agradece a quien le hace sonreír. Recomendada para los que quieren estar de buen humor y tienen paciencia suficientes para no juzgar una serie por los primeros episodios.

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