FICHA

Título originalGenius: Picasso
Título en España: Genius: Picasso
Temporadas: 1 (10 episodios)
Duración episodio: 45 minutos.
Año: 2018
Temática: Drama
Subgénero: Biopic
Resumen: Biografía de Pablo Picasso, desde el momento mismo de su nacimiento, resaltando en los primeros capítulos la elaboración del Guernica. La serie está repleta de flashbacks que tratan de romper la monotonía cronológica y dar una imagen global del personaje y de su importancia en la historia del arte del siglo XX.
Actores: Antonio Banderas, Alex Rich, Samantha Colley, T.R. Knight, Clémence Poésy, Sebastian Roché, Robert Sheehan, Poppy Delevingne, Aisling Franciosi, Jordi Mollà.
Lo mejor: La interpretación de Antonio Banderas.
Lo peor: Más que una biografía son flashes biográficos.
Lo más curioso
: La serie matriz, Genius, estuvo dedicada en su primera temporada a Albert Einstein.
¿Cómo verlo?: Emitida actualmente por Movistar+. Puede bajarse mediante programas P2P.

Puntuación: 7

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Lo menos que puede decirse sobre GENIUS: PICASSO

Antonio Banderas clava literalmente la figura y la personalidad de Pablo Picasso, pero lo hace al servicio de un guión poco trabajado, casi tópico y, en cualquier caso, superficial. Como se sabe, la serie Genius, en cada temporada, aspira a presentar en diez entregas la biografía de algún personaje genial del siglo XX. En la primera temporada pudimos seguir la biografía de Albert Einstein. Ya, por entonces, la serie nos pareció desigual, algo caótica y aburrida, pero se salvaba por la actuación de Geofrey Rush. En esta temporada, la abundancia de flashbacks poco  o nada justificados, contribuyen a aumentar esa sensación de desorden. En la primera temporada, la figura de Mileva Maric, compañera de Einstein estaba, visiblemente, poco trabajada. Aquí no ocurre lo mismo, sino que los aspectos pictóricos están situados muy en segundo plano en relación a los sentimentales. Y esta es la cuestión: Picasso es famoso por su pintura, no por sus vaivenes sentimentales.

Parece como si una biografía realizada en función de la cronología del personaje fuera demasiado clásica y, por tanto, los realizadores tendieran a un montaje en el que hay frecuentes viajes atrás en el tiempo. En el primer episodio, por ejemplo, vimos nacer a Pablo Picasso, le vimos pergueñar el Guernica, con sus amores de finales de los años 30 y aparecer en la tertulia dels Quatre Gats y en el burdel de la calle de Aviñón. Si se ha hecho así es para introducir un elemento dinámico en la biografía que atraiga a los espectadores que están interesados en los aspectos morbosos del personaje, en los aspectos artísticos y en los aspectos políticos (en una toma de conciencia política que arrancaría del bombardeo de Guernica). En realidad, se hace para evitar el tedio de un guión poco trabajado y, como hemos definido en el primer párrafo, superficial.

Vale la pena preguntarse si el artista tiene interés como tal o lo que nos interesa es su vida sentimental. Ahora sabemos que Picasso, acompañado por sus amigos, visitaba el burdel de la calle de Aviñón… pero todavía estamos a la espera de saber por qué se produjeron sus tránsitos artísticos y las variaciones en su estilo. Dicho de otra manera: desde el punto de vista personal, Picasso –como Dalí- no fueron, precisamente, “vidas ejemplares”. Más aún: Dalí podría ser considerado un neurótico extremo por pulsiones sadomasoquistas, mientras que la calificación que puede deducirse de las declaraciones de mujeres que conocieron a Picasso, lo sitúan –mal que nos pese- en el campo de los maltratadores. Así pues, no estamos seguros hasta qué punto puede resultar interesante la vida de un artista. Fijémonos en la carrera cinematográfica de un muy buen actor como Kevin Spacey, puesta en barbecho a raíz de un escándalo sexual. ¿Sería admisible arrojar las obras de Picasso al olvido por el hecho de que maltratara a su esposa Olga Khokholova entre 1917 y 1935? ¿Deberíamos de descolgar sus cuadros de los museos por el hecho de que llegara a quemar con cigarrillos a Marie Thèrese Walter? ¿Deberíamos de arrojarlo al foso de los leones por el hecho de que fuera un misógino empedernido y cruel, tal como describió Françoise Gilot, la única mujer que lo abandonó? La conclusión forzosa a la que llegamos es que mejor apreciar su obra y olvidar su vida.

Claro está que la vida de Picasso se destaca por su aspecto político, como intelectual de izquierdas y militante del Partido Comunista de Francia. Pero también aquí hay que relajar los entusiasmos. Quizás la mejor definición de Picasso sea la que dio Dalí: “Picasso es pintor, yo también; Picasso es español, yo también; Picasso es comunista, yo tampoco”. Lo decía alguien que lo conocía bien. De hecho, en esta serie se miente descaradamente sobre la concepción del Guernica, acaso la obra más famosa del pintor. Se olvida decir que aprovechó bocetos que tenía para realizar varios cuadros (sobre el toreo y sobre escenas familiares), que cobró una cantidad desmesurada en la época del ingenuo gobierno de la República (300.000 euros) y que ni antes, ni después, le interesó lo más mínimo la guerra civil y la política. Si hizo algo en este terreno fue, simple y sencillamente, por dinero. Y, sin embargo, el Guernica es un gran cuadro que representa cualquier cosa menos el bombardeo de Guernica (fragmentos de diseños para un cuadro taurino, la escena de su amigo Casagemas, impotente, que terminó suicidándose, escenas de Thèrèse Walter dando a luz, a punto de morir, justo debajo de la cabeza del toro ¡en el que Picasso se representó a sí mismo! En el caballo quiso aludir a la Khokholova. Y así sucesivamente.

Lo mejor de la serie, lo hemos dicho, es el papel de Antonio Banderas: su caracterización es perfecta, sus ademanes remiten a lo que conocemos del pintor. La ha trabajado en profundidad. Los esfuerzos por hacer simpático al personaje que han realizado los guionistas, ha sido aprovechado por Banderas (quien, posiblemente, en el curso de su trabajo de creación del personaje haya estudiado más la figura de Picasso que los propios autores del libreto). También resulta notable el que la serie se ha filmado en algunos de los lugares que transcurrieron los hechos. En Barcelona, sin ir más lejos y en el casco antiguo de la ciudad.

Serie en los que los admiradores de Antonio Banderas se regocijarán con otra excepcional actuación de su ídolo. La serie dirá mucho menos a los amantes de la obra de Pablo Picasso. El espectador medio, por su parte, es posible que aprenda algo sobre sui biografía: pero, cuidado, no todo lo que se cuenta, ni lo que se dice sobre sus opiniones políticas, es rigurosamente auténtico. Picasso, no lo olvidemos, fue un gran vendedor de sí mismo.

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