FICHA

Título originalYoung Sheldon
Título en España: El joven Sheldon
Temporadas: 1 (22 episodios)
Duración episodio: 30 minutos.
Año: 2017
Temática: Humor
Subgénero: Comedia de situación
Resumen: Los años de infancia de “Sheldon Cooper”, el científico atrabiliario que conocimos de adulto en la serie The Big Bang Theory. La serie nos muestra la relación familiar del futuro científico y las relaciones con sus compañeros de clase y amigos en los años 80.
Actores: Iain Armitage, Zoe Perry, Lance Barber, Raegan Revord, Cait Pool, Doc Farrow, Montana Jordan, Wyatt McClure, Danielle Pinnock, Bob Newhart, Melissa Tang, Annie Potts, Valerie Mahaffey, Rex Linn, Jim Parsons.
Lo mejor: La serie ha tenido en cuenta todos los detalles que han aparecido en The Big Bang Theory y los ha incorporado.
Lo peor: El entorno familiar tiene muchos defectos.
Lo más curioso
: La serie fue creada por Chuck Lorre, creador de Dos Hombres y Medio y de Descolocados.
¿Cómo verlo?: Emitida actualmente por Movistar+, y Warner Channel, Puede bajarse mediante programas P2P.

Puntuación: 6

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Lo menos que puede decirse sobre EL JOVEN SHELDON

El 26 de septiembre de 2017, Movistar+ estrenó esta serie, concebida por la mentalidad oportunista y genial de Chuck Lorre, a modo de precuela de la ya histórica The Big Bang Theory, seguramente la mejor comedia de situación emitida después de Dos Hombres y  Medio, ambas emanaciones de propio productor-guionista.  Las precuelas son lo que son: nunca superiores al producto del que se presentan como precedente. Esta ley universal que conocen perfectamente el mundo de los seriéfilos, se cumple también en esta ocasión.

Con todo, hay que reconocer que la serie no es mala y que, entre los valores más destacados figura la interpretación del protagonista, Ian Armitage en el papel de “Sheldon Cooper” cuando apenas tiene 9 años. El problema de esta serie es que sabe a poco para los que hemos visto las once temporadas de The Big Bang Theory: en esta comedia de situación se apostó, inicialmente por presentar a cinco personajes (los cuatro genios y Penny, la vecina y camarera del Cheescake), a los que, poco a poco se fueron agregando las novias, algún colega (Will Wheaton, Leslie Winkle, Barry Kripke), el gerente de la tienda de cómics (Stuart Bloom), la madre de Sheldon, etc. Todos estos personajes están perfectamente descritos y definidos con unos contornos absolutamente particulares, únicos e irrepetibles. De la suma de todos estos personajes deriva su comicidad a lo largo de las 11 temporadas y, podemos apostar que estará presentes en las dos que quedan hasta que termine la serie en 2019. Sin embargo, en la precuela, todo gira en torno al “joven Sheldon”.

En realidad, Lorre ha querido aprovechar el titánico esfuerzo desarrollado en la serie original para formular la mayor parte de guiños, bromas y gags de ésta. La premisa era muy simple: si en la matriz, Sheldon Cooper aparecía como un adulto con mentalidad de niño, en ésta es un niño con mentalidad de adulto (y en ambos casos, claro está, sigue siendo un genio). El giro es aceptable, pero faltan personajes secundarios del mismo fuste. La serie ha querido reproducir el origen de todas las obsesiones, fijaciones y traumas sufridos por el protagonista en los años en los que modelaba su carácter. La serie funciona, pero a medio gas. Uno de los nexos que enlazan ambas series es la voz en off que narra los acontecimientos y que no es otra que la del personaje originario. Es de agradecer, eso sí, que se hayan eliminado las risas enlatadas.

El padre no termina de encajar en la serie y la madre es un pálido reflejo de la que aparece en la serie original. Quizás uno de los elementos  que hubieran podido contribuir más a levantar la serie habría sido el contratar para ese papel a la genial y veterana Lauri Metcalf. El papel de “Mimau” carece también del interés que tuvo en uno de los capítulos de The Big Bang Theory. Hay que alabar, eso sí, el papel que ocupa la ciencia en esta precuela.

Las precuelas solamente resultan agradables para los fanáticos de una serie en concreto que quieran ver una prolongación en el más allá o en el más allá de lo que en un momento dado les sedujo. Pero, en cuanto a sus valores estéticos, narrativos y artísticos, lo habitual es que las precuelas decepcionen a la mayoría. Esta no lo hace, por mucho que no reconozcamos al entorno familiar del joven Sheldon o que echemos en falta las presencia de casi una docena de geniales personajes de la matriz.

A pesar de que ésta no será la comedia de situación que sustituya a The Big Bang Theory y por mucho que sea evidente que está elaborada para agradar especialmente a los seguidores de esta serie qye han visto sus episodios más de una vez, lo cierto es que El joven Sheldon es una serie que se deja ver, no suscita carcajadas, ni tiene momentos geniales, es una serie más “familiar”, por tanto más moderada en su concepción del humor y a la que muchos encontrarán que “falta algo”.

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