FICHA

Título originalKilling Eve
Título en España: Killing Eve
Temporadas: 1 (8 episodios)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2018
Temática: Drama
Subgénero: Tragicomedia
Resumen: En la escena criminal internacional aparece una nueva asesina a sueldo que pronto es detectada por una funcionaria de oficinas del MI5. Mientras las primera se traslada de un luegar a otro del continente para ejecutar sus encargos, la oficinista sale en su persecución, estableciéndose pronto entre ambas mujeres una relación dialéctica perseguidora-perseguida, sin estar muy claro cuál es el papel de cada una
Actores: Jodie Comer, Sandra Oh, Kim Bodnia, Owen McDonnell, Fiona Shaw, Kirby Howell-Baptiste, Sean Delaney, Darren Boyd, Helena Holmes, David Agranov, Edward Akrout, David Bertrand, Charlie Hamblett, Mary Antony, Roy Beck.
Lo mejor: Un guión que destaca por su originalidad por encima de todo y por lo extravagante de las situaciones.
Lo peor: Es otra pieza de culto de las ideologías de género.
Lo más curioso
: La serie está basada en las novelas de Luke Jennings.
¿Cómo verlo?: Emitida actualmente por HBO, Puede bajarse mediante programas P2P.

Puntuación: 7

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Lo menos que puede decirse sobre KILLING EVE

De los nuevos estrenos de 2018, pocos han resultado tan adictivos desde el primer episodio como esta serie. Sin duda, esta capacidad para el enganche se basa en varios elementos que están presentes desde el primer episodio: un argumento ágil, unas interpretaciones ajustadas a lo que pide el guión, un estilo rápido, dinámico y en ocasiones incluso trepidante, y unos contornos de las dos protagonistas perfectamente delimitados. Con todos estos elementos, el viejo tema del gato y del ratón, del perseguidor y del perseguido, del asesino malo pero simpático y el policía bueno pero soso, pasados del género masculino al femenino, vuelven a funcionar como si de un nuevo producto nunca antes visto se tratara.

Es cierto que en series como Nikita, la protagonista es una sicaria o una asesina a sueldo. Así pues, el modelo no sería nuevo. Lo nuevo de esta serie es que su perseguidora también lo es y que la asesina, “Villanelle”, no se ha visto empujada al ejercicio de este oficio por cualquier excusa (infancia infeliz, verse obligada por chantajistas, etc), sino, simplemente, porque se trata de una psicópata de tomo y lomo. Será porque siempre el abismo de la maldad genera interés en la audiencia (todos los abismos atraen y generan un vértigo irreprimible), esta serie resulta diferente a otras.

La serie nos presenta a una joven de aspecto inofensivo y encantador tomando un helado. Una niña, frente a ella, la mira con curiosidad. Finalmente, la joven le sonríe y esa sonrisa contagiosa se extiende al camarero. Sin embargo, cuando la joven sale del establecimiento, con una sonrisa en los labios vierte la copa de helado sobre la niña: los psicópatas son así. Hacen todo aquello que les provoca placer, a expensas de que sea doloroso o molesto para otros. Esta primera escena da la medida de lo que luego será la serie: sabemos que “Villanelle” es una asesina en serie, pero ni por un momento se nos ocurre realizar una censura moral a lo que está haciendo o va a hacer, esto es, ejecutar “encargos”, asesinando con un peculiar instrumentos, a sus víctimas.

Frente a ella tiene a “Eve Polastri”, una funcionaria de oficina del MI5, casada con un polaco y con un hijo, y harta de permanecer sentada en su oficina, analizando datos y buscando otros por Internet. Ella quiere acción, desea descender al terreno en el que se juegan las partidas y la irrupción de “Villanelle” en la escena, le ofrece la justificación. Desde hace unas semanas piensa que hay una nueva asesina en serie operando en Europa y solamente la jefa de la Subdivisión de Europa del Este del MI5, cree en sus intuiciones: mujer ayuda a mujer a enfrentarse a mujer asesina. Todo esto es lo que puede verse –amén de algún que otro asesinato- en el primer episodio.

La serie, desde el principio resulta interesante para el espectador. Sabe que va a ver un enfrentamiento entre las dos protagonistas y que asistirá a un nuevo episodio de una caza, una persecución, lo que no está tan claro es quién perseguirá a quién. Porque ambas protagonistas terminarán obsesionándose una con la otra.

Cabe decir que la temática está tratada con elevadas dosis de humor que ayudan a hacer más llevadera la orgía de sangre. Así mismo, las dos protagonistas, Jodie Comer (“Villanelle”) y Sandra Oh (“Eve Pulastri”) realizan un trabajo meritorio, esta última con su rostro de máscara de teatro japonés y muy superior a su actuación en Anatomía de Grey. En cuanto a la Comer, la hemos visto últimamente en El estrangulador de Rillington Place, como protagonista de La Princesa Blanca, o en Remember Me. Es el suyo uno de esos rostros dulces que un pequeño microgesto convierten en propio del psicópata diagnosticado. El rol de ambas es muy eficiente, así como el de los dos secundarios: Kim Bodnia (coprotagonista de The Killing) y Darren Boyd (el intranquilizador profesor de Fortitude).

Quedaría por decir que hace diez o quince años la originalidad de esta serie hubiera sido mucho más patente. Hoy, cuando las ideologías de género –y esta serie está inspirada en la igualdad hombre-mujer- se han convertido en el asidero más habitual de la corrección política, series como ésta son lo normal: la gracia con Killing Eve es que los guionistas no se han limitado a cambiar el sexo de los protagonistas, sino que le han impreso otros rasgos de extravagancia y originalidad.

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