FICHA

Título originalFélix
Título en España: Félix
Temporadas: 1 (6 episodios)
Duración episodio: 45 minutos.
Año: 2018
Temática: Drama
Subgénero: Intriga
Resumen: Un profesor de literatura se enamora de una extraña mujer de rostro oriental que ha desaparecido. Junto a un amigo escéptico, inicia su búsqueda que le lleva a ir descubriendo, poco a poco, los secretos de su amiga, mientras no cesa su obsesión y su enamoramiento por ella más allá de toda medida.
Actores: Leonardo Sbaraglia, Ginés García Millán, Pere Arquillé, Mihoa Lee, Jordi Pérez, Juan Luis Bozzo, Anna Gras, Carlos Zabala, Julius Cotter, María Morales.
Lo mejor: Finalmente, una producción ambiciosa pensada para ser exportada.
Lo peor: El guión atribuye a Sbaraglia un papel excesivamente “empanado”.
Lo más curioso
: La serie se filmó en distintas ubicaciones en los valles de Androrra, en Toulouse del Languedoc, en Madrid y en Barcelona para las escenas de interior.
¿Cómo verlo?: Emitida actualmente por Movistar, Puede bajarse mediante programas P2P.

Puntuación: 7,5

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Lo menos que puede decirse sobre FÉLIX

Vale la pena estar atentos a esta producción española dirigida con Cesc Gay y que recoge diez días en la vida de “Félix” (Leonardo Sbaraglia) en busca de su amor. Se trata de un thriller en el que un pobre diablo, absolutamente empanado por el amor, se mueve como un pulpo en un garaje en un ambiente de delincuencia organizada, conspiración y trama político-policíaca. No es que desde los países nórdicos o incluso desde Francia no nos hayan llegado productos similares (pensamos en Glacé, ambientado en esos mismos Pirineos en los que se desarrolla también esta serie), pero el atractivo de esta serie es que está filmada en castellano y se trata de una ambiciosa producción española.

En efecto, vale la pena destacar que no se trata de un de esas series en la que una pareja de protagonistas, guaperas ambos, se enamoran y desenamoran, en medio de una trama policial (a lo Mar de Plástico o a lo  Bajo sospecha, series que, piadosamente, podemos calificar como frustradas), sino de un guión mucho más elaborado, incomparablemente más original, y definitivamente mucho mejor estructurado. En las críticas a esas series “frustradas”, decíamos que difícilmente, por ese camino, las series españolas podrían ser exportables y que las cinematografías nórdicas (modestas potencialmente) nos indicaban el camino a seguir. Al parecer no hemos sido los únicos que hemos pensado en esos términos. Desde el primer episodio, Félix, parece un nordic noir y no sólo por la nieve, sino por la misma trama, por su desarrollo y su ritmo, pero con otro acento y ubicado en otras latitudes.

Ahora bien, vale la pena advertir que no se trata de una copia de ninguna serie anteriormente existente, sino más bien de una reinterpretación del viejo tema del hombre que irrumpe, por pura casualidad, como un pulpo en un garaje en un terreno que no es el suyo, pero que, a fuerza de tenacidad, de golpes de fortuna y de alguien se fija en él, logra alcanzar su objetivo. En este caso: descubrir que es lo que ha pasado con su amor. Porque “Luisa” (o “May Ling”), una chica oriental a la que ha conocido casualmente y con la que cree que tendrá un hijo, a la que apenas ha conocido y de la que sabe muy poco, se convierte en la obsesión de “Félix” (Sbaraglia), hasta el punto de convertirlo en un bobalicón perdidamente enamorado e incapaz de razonar más allá de su objetivo de reunirse con su amada oriental a la que, con cierta ligereza, da por embarazada. Le ayudarán un amigo policía (Ginés García Millán) y otro amigo cocinero (Pere Arquillé) y porrero compulsivo. Frente a él tendrá a un comisario de policía (Pedro Casablanch). El asunto, finalmente, tendrá una dimensión internacional muy acorde con el papel de Andorra, el “País de los Pirineos” que, bruscamente pasó de vender electrodomésticos y material de contrabando, a reciclar dinero negro procedente de la droga o de la corrupción política. Así pues, la ubicación de la trama no podía ser más oportuna y abunda en la credibilidad de la misma.

El resultado global es bueno, tirando a muy bueno y hay que felicitar al equipo de esta serie. Se han sabido aprovechar distintas influencias: la nieve y la temática policial remiten directamente al nordic noir, como hemos dicho, es decir, a tramas alejadas de los grandes centros urbanos en los que personajes como usted y como yo se ven embarcados en investigaciones criminales que los enfrentan a malvados y a situaciones sorprendentes. Tiene también algo que ver con un Fargo pirenaico especialmente por alguno de los personajes que rodean al protagonista. Tal como dice la publicidad de Movistarplus, el protagonista tiene algo del Harrison Ford de Frenético (1988), pero con una pequeña diferencia: el papel de Félix-Sbaraglia, es el de un perfecto, total y excesivamente empanado. De no ser porque la serie busca también algunos efectos, sino cómicos, si al menos humorísticos, podría decirse que Sbaraglia en este aspecto ha sobreactuado, pero cuando se ve en su conjunto la serie se entiende el motivo el atontamiento enamoradizo. La música es también destacable e interesante (otro elemento que, en cambio, suele estar ausente en las series carpetovetónicas).

Una serie recomendable en la que los conocedores de Andorra reconocerán fácilmente los lugares a los que han ido a ejercer su ocio y que enganchará desde el primer momento. Serie, además, que no se prolonga más allá de lo necesario y en la que las escenas están bien medidas y aportan siempre algún elemento a la narración. Para todos aquellos que amen el género de intriga, a los que les haya gustado Glacé, sientan particular predilección por series españolas o sigan la carrera de Sbaraglia o de Cesc Gay (Truman, 2015; Una pistola en cada mano, 2012; Hotel Room, 1998, etc.)

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