FICHA

Título originalDeep Water
Título en España:  Deep Water
Temporadas: 1 (4 episodios)
Duración episodio: 50 minutos.
Año: 2016
Temática: Drama
Subgénero: Policíaca
Resumen: Una pareja de policías australianos investigan un caso de asesinato en el curso de la cual, ella reconoce el mismo patrón de crímenes ocurridos 30 años antes que ocasionaron la muerte de su hermano. La investigación se concentra en un grupo de personas que en su juventud habían ocasionado “crímenes de odio” contra la comunidad gay.
Actores: Noah Taylor, Yael Stone, Jeremy Lindsay Taylor, Danielle Cormack, Ben Oxenbould, Dan Spielman, Craig McLachlan, William McInnes, Olivia McNamara, John Brumpton, Simon Burke, Simon Elrahi, Victoria Haralabidou, Renee Lim,Julian Maroun, George Harrison Xanthis, Mitchell Butel.
Lo mejor: Noah Taylor, ejerciendo de policía.
Lo peor: Exceso de moralina en el último capítulo.
Lo más curioso
: La serie se basa en hechos reales que ocurrieron en los años 80 y 90 .
¿Cómo verlo?: Emitida actualmente por Netflix, Puede bajarse mediante programas P2P.

Puntuación: 7

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Lo menos que puede decirse sobre DEEP WATER

Entre los años 80 y 90 se produjeron en las playas del Este de la ciudad australiana de Sydney el asesinato de entre 30 y 80 personas. La investigación, en aquel momento, fue deficiente y la mayoría de estos crímenes quedaron impunes. Incluso parecía que las autoridades tenían ciertos reparos en reconocer que todas las víctimas eran gays. Claro está que eran los tiempos de Cocodrilo Dundee (1987) y que Australia era, algo así como el paradigma de la virilidad masculina. En el año 2016, la cadena australiana SBS emitió un documental sobre estos asesinatos (Deep Water: The Real Story) y la dramatización de los mismos en esta miniserie de cuatro episodios.

Se trata de una miniserie en la que dos policías empiezan investigando un asesinato cometido en nuestros días. La víctima es un miembro de la comunidad islámica australiana, cuya familia ignora su homosexualidad. La investigación sobre el crimen se encarga a una pareja de policías. Él es un veterano de viejo estilo, sobrio y eficiente en su trabajo. Ella se complementa perfectamente y se siente especialmente ligada al caso, porque casi treinta años antes, su hermano ha resultado muerto en análogas circunstancias. A partir de este hecho, la detective empieza a reunir distintos casos ocurridos en la misma época (años 80-90) llegando a la conclusión de que existe un asesino o grupo de asesinos especializados en matar a gays. Repasando los archivos policiales de la época, los detectives dan con un grupo de amigos que entonces constituían una peligrosa banda de gamberros que habían sido detenidos por distintas agresiones y que encajan con el perfil de los asesinos. La vida ha transcurrido para todos ellos que han tenido una vida social de adultos con distintas fortunas, dejando atrás el odio a la comunidad gay. Sin embargo, el más joven de todos ellos sigue en activo. Los cuatro episodios por los que discurre esta serie llevan finalmente a la detención de este últimos criminal.

Alguien podría pensar que se trata solamente de un argumento interesante cristalizado en una pequeña serie extraordinariamente bien ejecutada e incluso con momentos de tensión y suspense (no es hasta la segunda parte de la serie que los dos detectives tienen una visión clara de lo que ha ocurrido hace décadas) gracias a un guión ponderado y que consigue mantener la atenció, de no ser porque se trata de la dramatización de un caso real. En este sentido, fue un acierto por parte de la SBS australiana el proyectar un documental sobre el caso real, la misma noche que emitieron esta miniserie: y en este como en otros muchos casos, descubrimos que la realidad es superior a la ficción. En la serie solamente se abordan cinco asesinatos, pero en el documental se cree que en esa época ascendieron a 80, realizados por distintas bandas parecidas a la que protagoniza esta trama.

Australia es uno de esos países de los que, de tanto en tanto, llega alguna serie discreta pero convincente y sin fisuras. Ésta es una de ellas. La serie discurre especialmente entre los dos protagonistas, la pareja de policías, formada por los actores Yael Stone y Noah Taylor. Son rostros conocidos y que hemos visto en varias series de éxito. Ella fue la “Lorna Morello” de Orange is the new black, mientras que el rostro inconfundible de él nos remite a Preacher (interpreta a Hitler en el particular infierno de la serie), a Peaky Blinders, Los Borgia o Juego de Tronos (en donde interpreta a “Locke”).

Una serie que nos permitirá ver a una Australia que, desde luego, ya no es la de Cocodrilo Dundee.  Servida por Netflix desde el 1 de abril de 2018. Pertenece a las que se pueden recomendar a un amplio espectro de seriéfilos, salvo a los que tengan instintos anti-gays.

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