FICHA

Título originalTrust
Título en España: Trust
Temporadas: 1 (10 episodios)
Duración episodio: 37-45 minutos.
Año: 2018
Temática: Drama
Subgénero: Moda
Resumen: El nieto de Paul Getty, el financiero y petrolero que amasó una de las fortunas más grandes del mundo, tiene una particular predilección por su nieto, al que quiere incluir como trabajador en una de sus plataformas petroleras, sin embargo el muchacho resulta raptado . Inicialmente se tiende a creer que ha sido una maniobra del propio joven para obtener dinero, pero más tarde se comprobará que las cosas han sido mucho más duras.
Actores: Donald Sutherland, Hilary Swank, Brendan Fraser, Harris Dickinson, Michael Esper, Hannah New, Anna Chancellor, Luca Marinelli, David Agranov, Laura Bellini, Sarah Bellini, John Schwab, Filippo Valle, Linda Boyd, Verónica Echegui, Teresa Mahoney, Aurora Quattrocchi, Matt Rawle, Nicola Rignanese, Charlotte Riley, Sophie Winkleman, Silas Carson, Francesco Colella, Mauro Lamanna, Giovanni D’Aleo, Amanda Drew, Andrea Arcangeli, David Bamber.
Lo mejor: en algunos momentos nos creemos que Donald Sutherland es el auténtico Paul Gatty senior.
Lo peor: el tema ha sido objeto de un tratamiento paralelo muy brillante en On The Money in the World, película de largometraje recién estrenada.
Lo más curioso
: La serie ha sido creada por Simon Beaufroy y dirigida por Danny Boyle.
¿Cómo verlo?: Emitida actualmente por HBO. Puede bajarse mediante programas P2P.

Puntuación: 7

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Lo menos que puede decirse sobre TRUST

A finales de 2017 se estrenó Todo el dinero del mundo (On the Money in the World), dos horas a vueltas con el secuestro de Paul Getty III, el nieto del “rey del petróleo” del siglo XX. Christopher Plummer fue nominado a los Oscars como Mejor Actor de Reparto y repitió en los BAFTA y en los Globos de Oro. La película dejó un buen sabor de boca y, aún sin ser la mejor película de Ridley Scott, el veterano director salió airoso del compromiso. Ahora, el mismo tema aparece en la plasma en una serie de 10 episodios que empezó a emitir el canal FX el 25 de marzo de 2018 y que ha sido traída a España por HBO.

En ambos productos la figura de Paul Getty no queda muy bien librada. Donald Sutherland logra otra de sus creaciones geniales encarnando a un “rey del petróleo”, por lo que parece, bastante aproximado a la realidad: erotómano, avaro, despreciativo con sus hijos, simplista en sus juicios, con aspiraciones culturales… La serie no ha caído bien a la familia, que después de visionar el primer episodio puso, a través de Adiadne Getty (la hermana del John Paul Getty III) puso en marcha a sus abogados para interponer una demanda contra FX, calificándola de “falsamente sensacionalista” y difamatoria. Sea como fuere, el escándalo está servido.

La serie nos muestra a un Paul Getty endiosado en el centro de una especie de harén en su mansión, dando órdenes a diestro y siniestro sobre cómo aumentar su fortuna. Como se sabe su negocio giraba en torno al petróleo. En el primer episodio explica cómo llegó a hacerse rico: todo funciona con el petróleo, no solamente los motores, así pues, ese es el gran negocio del siglo XX; pero el petróleo hay que transportarlo, por lo tanto, se hizo con una flota de navíos que lo llevaban de un lugar a otro del planeta; luego, el petróleo hay que refinarlo, así que los beneficios obtenidos en las actividades anteriores, se utilizaban para crear refinerías y, a su vez, los beneficios obtenidos con ello se invertían de nuevo en buscar nuevos pozos…  Siempre, los beneficios resultaban de nuevo invertidos, con lo que no pagaba absolutamente ningún impuesto.

Su talón de Aquiles era la familia: sus hijos habían caído en adicciones y, en cualquier caso, no estaban dispuestos a embarcarse en plataformas petroleras para bombear petróleo, simplemente querían vivir de la fortuna familiar y, mientras la heredaban, entretenerse con drogas y alcohol. En cuanto a los nietos, mantenía una particular simpatía por  el que llevaba su nombre…  Entonces tenía apenas 16 años, pero Paul Getty quería ponerlo a bombear petróleo en una plataforma remota. Y él, lo único que quería era pagar las deudas que había contraído en Roma con gente peligrosa: unos ridículos 5.000 dólares. Su abuelo estaba a punto de prestárselo, pero cuando le hicieron llegar algunas revistas sensacionalistas en las que el joven aparecía en actitudes comprometidas, decidió cerrarle el grifo y enviarlo a trabajar… Fue entonces cuando se produjo el secuestro que concluyó con el corte de una oreja para autentificar la identidad de los secuestradores y sus intenciones: o pagaba, o iría recibiendo fragmentos del nietísimo…

El argumento, por tanto, es suficientemente conocido y, por lo que parece en los primeros episodios, la serie no se distancia mucho de lo que la opinión pública de los años 60-70 opinaba sobre el financiero y sobre su estilo de vida.

La serie presenta al joven Getty (fallecido prematuramente en 2011) como un perfecto cabeza hueca. Su abuelo encontró, inicialmente en él, sintonía al tener cierta sensibilidad artística y gustarle la escultura clásica. Pero esa primera buena impresión se fue disolviendo en el momento en que comprobó que era un personaje poco sólido interiormente y, desde luego, nada propenso a trabajar duramente para ampliar el patrimonio familiar.

La serie abunda en las excentricidades del clan y, especialmente, de su patriarca. Pero no se queda en la mera anécdota, sino que pretende bucear en la psicología de las tres generaciones de los Getty. Esto hace que la serie sea extremadamente rápida, que se pase de un personaje a otro y que el espectador dude siempre en si atribuir las desgracias a unos a las excentricidades de los otros, o la furia del abuelo a la visible incapacidad de sus hijos. Porque lo esencial es que el patriarca consideraba indignos de su fortuna a sus herederos y estos atribuían sus adicciones a la educación y al clima familiar.

El actor Brendan Fraser aparecerá como “el solucionador” en episodios posteriores, cuando se haya producido el secuestro. Nominalmente es el “jefe de seguridad” de la familia y será comisionado por su jefe para ir a Roma y descubrir si el secuestro es una “broma” de un nieto demasiado tonto para gastar una trastada así, o si realmente ha sido una acción mafiosa. Fraser asume, pues, el papel de un enérgico tejano, “James Fretcher Chace”, que se moverá como un pulpo en un garaje en la capital italiana, haciendo gala de la superioridad que dan los dólares interminables de su jefe.

Ahora bien, el hecho de que la serie se haya estrenado poco después del largometraje no implica que se trate de dos productor paralelos o que presenten la misma tesis. En la serie televisiva, lo que se sugiere es que el secuestro fue propuesto por el propio Getty para pagar su deuda y que, inicialmente, se trató de algo pactado, pero, al chocar con la indiferencia y las sospechas de su abuelo, los mafiosos cambiaron de actitud y fue cuando empezaron a trocear al muchacho, empezando por su famosa oreja.

Esto es lo que vamos a ver: un thriller basado en un hecho real, tratado con cierto humor, con desenfado y con un excelente ritmo narrativo. Una serie interesante, para aquellos que vivimos el secuestro en nuestra juventud como una desgracia que sacudía a una familia multimillonaria. Los seguidores de Sutherland se llevarán también una satisfacción al ver que su icono sigue en forma. Y otro tanto cabe decir de los admiradores de Brendan Fraser.

“Trust”, por cierto, el nombre de la serie, quiere decir “confianza”, por mucho se suela aplicar a las grandes empresas…

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