FICHA

Título originalFlint Town
Título en España: Flint Town
Temporadas: 1 (8 episodios)
Duración episodio: 35-45 minutos.
Año: 2018
Temática: Documental
Subgénero: Policíaco
Resumen: Un equipo de televisión acompañó y siguió a un grupo de policías de la ciudad norteamericana de Flint en su quehacer cotidiano. El resultado fue la demostración de que los cuerpos policiales en los EEUU andan desbordados, desmotivados, sin medios y en condiciones de trabajo absolutamente insostenibles.
Actores: el equipo de policías de Flint.
Lo mejor: una nueva confirmación de que el país más poderoso del mundo puede derrumbarse a causa de un desplome interior de su sociedad.
Lo peor: el documental no logra explicar cómo aquella sociedad sigue en pie.
Lo más curioso
: El documental ha sido dirigido por Zackary Canepari, Drea Cooper y Jessica Dimmock para Netflix.
¿Cómo verlo?: Emitida actualmente por Netflix, Puede bajarse mediante programas P2P.

Puntuación: 7

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Lo menos que puede decirse sobre FLINT TOWN

Hasta llegar este documental, todo lo que sabíamos de Flint (Michigan) es que era la tierra natal de Michael Moore. En prácticamente todos sus documentales ha aludido a cómo discurrió su infancia en esta ciudad asociada a la General Motors. Mientras la industria del motor fue bien para los EEUU, la ciudad de Flint prosperó. No se trata de una gran ciudad: con sus apenas 103.000 habitantes es la séptima ciudad por población del Estado de Michigan. Pero a Flint, desde 2010 le corresponde el dudoso honor de ser la ciudad más violenta de los EEUU. Es una ciudad, prácticamente, fuera de control.

Flint llegó a tener 200.000 habitantes hacia mediados de los 60. Había trabajo: no solamente en la General Motors, sino en las industrias asociadas a ella. Y lo que era mejor: la vida era barata, los sueldos, relativamente altos, permitían a los trabajadores (entre otros al padre de Michael Moore) ser una familia tradicional en la que solamente el trabajo del padre generaba ingresos suficientes para dar a todos los demás miembros una vida digna y acceso a los bienes de consumo. De eso hace ya 70 años. Hoy, Flint es una ciudad en crisis, que ha perdido a la mitad de su población, con barrios enteros abandonados, otros controlados por las mafias y con menos de un centenar de policías (muchos de baja por estrés) para mantener el orden. De ellos nos habla este documental en ocho entregas en la que los cámaras siguen permanentemente a un pequeño grupo de policías en su día a día.

La filmación duró dos años, de noviembre de 2015 a mediados de 2017 y los cinco policías protagonistas, así como sus jefes, sufrieron cambios sustanciales: algunos se unieron entre sí formando parejas y uniendo sus sueldos, otros cayeron en depresiones por algo parecido al “estrés post traumático”, otros vieron como sus compañeros resultaban heridos, los mandos cambiaron, los nuevos reclutas, visiblemente, no estaban en condiciones de afrontar, por mucho entusiasmo que pusieran, los problemas que se les venían encima. Los juzgados, además, en muchos casos, liberaban a los presos detenidos por los policías o autorizaban la reapertura de establecimientos aparentemente vinculados a la venta ilegal de alcohol…

A pesar de que un documental de este tipo parece siempre un dejá vu y no nos dice nada nuevo sobre lo que está ocurriendo en la última década en los EEUU, nos confirma en algunas intuiciones que hemos visto en otros productos similares y en los mismos documentales elaborados por Michael Moore: los EEUU siguen siendo, al menos sobre el papel, el “país más poderoso del mundo”, sus ejércitos están presentes en los cinco continentes, sus millonarios se permiten el lujo de mantener mansiones lujosas en el sur y apartamentos de varios millones de dólares en la Gran Manzana… pero la sociedad norteamericana está enferma y se trata ya de una enfermedad endémica que se va extendiendo poco a poco, cuyo última vuelta de tuerca ha sido la crisis económica que estalló en 2007 y que ha convertido la vivienda de derecho constitucional en un lujo inalcanzable cada vez para un mayor número de norteameircanos.

Quien hoy viaja a cualquier parte de los EEUU lo percibe solamente con abandonar la zona internacional del aeropuerto: nunca en lugar alguno del planeta verá tal acumulación de toxicómanos y de pobres (es importante decirlo: de todos los colores y de todos los niveles culturales). La duda es cuánto tiempo los EEUU podrán vivir esta decadencia inexorable que ellos parecen los únicos en no advertir.

Por eso, este documental tiene como gran aportación positiva, el ver esta situación desde el prisma del policía de a pie, acaso el grupo social que tiene una visión más clara y directa de la situación de la sociedad norteamericana. Era necesario que un grupo de cámaras, cada día, durante casi dos años, siguieran a estos policías, para que el directamente de la realidad fuera inapelable: una nación así constituida es, simplemente, inviable a medio plazo. Porque el problema es que esta situación no se da solamente en Flint (Michigan) sino que las, antaño zonas más industrializadas, de los EEUU, están sufriendo el mismo proceso. Sabemos lo que ocurrió en Detroit y sabemos como una ciudad arrasada por un huracán, Nueva Orleans, ha tardado una década en reconstruirse y nunca con el esplendor que tuvo antes.

EEUU es, como decía aquella vieja canción del folksinger Woody Guthie, aquel “país enfermo y que agoniza y sólo acaba de nacer…”. Este documental lo confirma. Si les interesa el verdadero rostro de nuestro mundo, este testimonio les resultará imprescindible.

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