FICHA

Título originalThe Brave
Título en España: The Brave
Temporadas: 1 (13 episodios)
Duración episodio: 45 minutos.
Año: 2017-2018
Temática: Bélica
Subgénero: Antiterrorismo
Resumen: Un comando antiterrorista destacado en Oriente Medio, sigue las órdenes emanadas de su centro de Washington, la Agencia de Información de la Defensa. En cada episodio, el comando afronta un riesgo en algún lugar del planeta, protagonizado, habitualmente por terroristas islámicos
Actores: Anne Heche, Kerem Can, Tate Ellington, Demetrius Grosse, Natacha Karam, Noah Mills, Sofia Pernas, Alix Wilton Regan, Hadi Tabbal, Mike Vogel, Oliver Walker.
Lo mejor: Algunas escenas tienen cierto realismo.
Lo peor: Poco original y en general, aburrida.
Lo más curioso
: Los árabes enemigos hablan en su idioma, sin embargo, los árabes amigos lo hacen en inglés con ligero acento.
¿Cómo verlo?: Es emitida en España a través de AXN, puede ser bajada mediante programas P2P.

Puntuación: 5

PROMO (en inglés)

PROMO ( 9º episodio, en inglés)

PROMO (10º episodio, en inglés)

PROMO (12º episodio, en inglés)

PROMO (13º episodio, en inglés)

INTRO

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Lo menos que puede decirse sobre THE BRAVE

Serie convencional en su planteamiento y en su desarrollo, con la única presencia notable de, una ya madurita, Anne Heche, en su papel de subdirectora de la Agencia de Inteligencia de la Defensa. Serie, además, tramposa, en la que se presenta un riesgo real (el terrorismo islamista), pero, al mismo tiempo, induce a pensar que los EEUU tiene el derecho de enviar tropas a cualquier lugar del mundo para defender la “pax americana”. Eso es lo más relevante que puede decirse de esta serie.

Cada capítulo es autoconcluido y no existe otro leit-motiv más que señalar a los islamistas como “mal universal”. A pesar de que algunas escenas estén filmadas con ciertas dosis de realismo y, desde el punto de vista visual, toda la serie tiene un desarrollo correcto, lo cierto es que los argumentos de cada capítulo son torticeros. En el primer episodio, una doctora miembro de una misión humanitaria es secuestrada en Siria por terroristas para que opere a uno de ellos. A pesar de tratarse de un país independiente, la defensa de los EEUU no tiene ningún empacho en enviar a su unidad especial de supermarines, para liberarla. En el segundo episodio, la trama discurre en una república soviética. Allí, nuevamente los rebeldes islamistas han secuestrado a la que resulta ser una importantísima agente de la CIA, poseedora de numerosos secretos y conocedora de algunos infiltrados en la cúpula del poder ruso actual. Las alusiones a Putin son numerosas. También aquí, el Pentágono no duda en enviar a su unidad de élite para liberar a lo agente (que, por cierto, se libera sola). En fin, como puede suponerse, en los episodios restantes se producen situaciones análogas que dramatizan episodios de la lucha antiterrorista, más o menos ficticios (el norteamericano preso en Afganistán que se unión a los talibanes, el traficante de armas que provee a los terroristas, la posibilidad de un ataque islamista en Nigeria con riesgo de vida para el embajador norteamericano, un agente que se infiltra en el ISIS en París, e incluso en el sexto episodio podemos ver a la hija de un espía ruso en España en busca de ayuda para que se su padre deserte, mientras los venezolanos intentan impedirlo… Y todo así.

La intención es, naturalmente, presentar a los EEUU como bastión de la lucha antiterrorista y, por tanto, con el derecho a vulnerar cualquier soberanía nacional si se trata de atrapar a los malos. Se trata de una serie extremadamente maniquea: los “buenos” son heroicos, desprendidos, despreocupados por sus vidas y amantes del ideal de democracia y libertad, los “malos” ni siquiera hablan inglés, se expresan en árabe subtitulado, su crueldad no conoce límites y para colmo aparecen tan sádicos como estúpidos. Además, los malvados son primitivos, mientras que los norteamericanos dirigen sus operaciones desde Washington, en una oficina provista con multitud de pantallas y los más avanzados recursos de alta tecnología… hasta el punto de que resulta inevitable pensar cómo es posible que con todo este arsenal de seguridad alguien se mueva en algún lugar del mundo…

Es una serie de acción, en la que lo mejor es precisamente eso, la acción. Todo lo demás es superfluo. Se trata casi de un videojuego con un esbozo de argumento y un mensaje claro: EEUU tiene derecho a intervenir donde la plazca, como le plazca y cuando le plazca, con sólo enarbolar la excusa de la lucha contra el terrorismo. A estas alturas, después de lo que se ha visto a lo largo de cinco años de cruenta guerra civil en Siria, este planteamiento, como el de ayer sobre las “armas de destrucción masiva” iraquíes, resulta ampliamente inaceptable, incluso para una serie de televisión.

En el fondo, es una serie que pertenece a otro tiempo (el período Bush) y que ahora supone un arcaísmo y, casi una burla a la inteligencia. Está claro que la televisión es un medio de concienciación de masas y de manipulación del pensamiento, pero, diablos, esta serie es demasiado simple como lograr algún efecto en el terreno de las “operaciones psicológicas”.

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