FICHA

Título originalJack Taylor
Título en España: Jack Taylor
Temporadas: 3 (13 episodios)
Duración episodio: 83-90 minutos.
Año: 2010
Temática: género negro
Subgénero: policíaca
Resumen: Jack Taylor es un policía de la República de Irlanda que ha sido expulsado del cuerpo y que se gana la vida como detective privado. Está especializado en casos de difícil solución a los que la policía no presta mucha atención y, frecuentemente, se ve envuelto en líos de los que resulta apaleado o bien traicionado por amigos.
Actores: Iain Glen, Frank O’Sullivan, Paraic Breathnach, Bill Murphy, Aine Ni Mhuiri, Seamus Hughes, Peadar Cox, Ken Fildes, Ralph Brown, Nora-Jane Noone, Tara Breathnach.
Lo mejor: El personaje protagonista está descrito con los mejores atributros de la novela negra.
Lo peor: El alcoholismo crónico del personaje está reñido con sus éxitos como investigador.
Lo más curioso
: la serie está basada en las novelas de Ken Bruen sobre un ex oficial de la Policía Nacional irlandesa
¿Cómo verlo?: Se encuentra en el catálogo de Netflix y puede ser bajado mediante programas P2P o comprado en DVD.

Puntuación: 7,5

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Lo menos que puede decirse sobre JACK TAYLOR

Las novelas de Ken Bruen han constituido verdaderos fenómenos de superventas en el mundo anglosajón, especialmente la serie de trece relatos consagrados a las aventuras de “Jack Taylor”. El primero de ellos apareció en 2001 y el último hace apenas unos meses, en noviembre de 2017. Cuando empezó a emitirse esta serie, Bruen no era un desconocido en las letras irlandesas, y creó al personaje para filmar nueve episodios en formato próximo al largometraje, para la televisión irlandesa (TV·3). De hecho, el éxito de su personaje se debió en gran medida a que la primera novela y la primera entrega de la serie aparecieron en 2010.

En las primeras escenas de la serie se nos muestra a un policía que da el alto a un vehículo en el interior del cual se encuentra un personaje influyente. Cuando éste le recuerda quien es, el policía que resulta ser “Jack Taylor” le asesta un formidable puñetazo. Los créditos iniciales se suceden luego y en la siguiente escena, vemos a un protagonista que ha sido expulsado de la policía y que solamente conserva su abrigo de uniforme como último recuerdo de su paso por el cuerpo de la Guardia Nacional. Ahora ejerce como detective privado.

El personaje tiene todos los atributos propios de la novela negra de postguerra. Es un personaje torturado interiormente, alcoholizado y que ha quemado buena parte de su vida al servicio del cuerpo del que ahora ha quedado excluido. Tiene un círculo de amigos fieles a los que frecuenta diariamente y con los que pasa horas muertas en un pub tradicional. Es allí a donde va a visitarlo una atractiva mujer cuya hija ha desaparecido. En la comarca –Galway- se han producido varias desapariciones de chicas jóvenes que responden a las mismas características. Todas ellas han pasado por una empresa propiedad de un siniestro personaje que las observa. Sin embargo, a partir de ahí, cualquier dato más que demos sobra la seria podrá ser considerado como spoiler. Baste decir que en este primer capítulo se encuentran comprimidos todos los rasgos de los que hará gala el personaje en las entregas siguientes.

Hay que recordar que la serie es irlandesa y que éste país no es, precisamente, una potencia cinematográfica, sin embargo, la serie resulta extremadamente efectiva y mantiene el interés en todas sus entregas, hasta el punto de que algunas podrían haberse proyectado en pantalla grande. Su formato aproximadamente es de hora y media y está realizado de una manera extremadamente pulcra y efectiva. Incluso, si nos fijamos en las tomas y en algunos guiños del personaje, podremos conocer bastante sobre la República de Irlanda y su rivalidad con el Reino Unido o la impregnación católica de la sociedad (en la serie, por ejemplo, aparece reiteradamente la figura tradicional del sacerdote católico, en este caso el “Padre Malachy” interpretado por Paraic Breathnach)

La serie ha tardado siete años en llegar a España, pero este desfase no hace que haya perdido absolutamente nada de emoción. En muchas ocasiones, las sorpresas embargan al espectador desde la primera entrega. “Jack Taylor” no es un detective infalible, una especie de héroe salvador del mundo, sino un tipo bastante oscuro, que ha dejado buen recuerdo en el cuerpo de policía, pero que también se ha mostrado extremadamente conflictivo, “humano, demasiado humano”, su lugar no era una organización disciplinada, sino actuar a su aire como detective privado. Sabe a dónde ir y a quién recurrir. Es además, un tipo duro, habitualmente implacable. Ligeramente enamoradizo y, en cualquier caso, un ligoncete que se mete en líos y se acuesta casi con cualquiera sin preguntar mucho. Tiene olfato y esto es lo que le caracteriza y le hace equivalente a otros protagonistas de novela negra: podríamos decir que es una mezcla del Pepe Carvalho de Vázquez Montalbán y de rasgos entresacados de Sam Spade y Philip Marlowe.

Los episodios son largos, así pues deben verse con calma. Afortunadamente, Netflix no corta las proyecciones con anuncios, pero el carácter casi de largometraje de la mayoría de episodios hace que solamente se pueda visionar un episodio por “sentada televisiva”. Además, cada episodio es lo suficientemente denso y con una trama bien construida y muy elaborada, como para que tengamos que digerirlo. Los buenos productos, finalmente, hay que degustarlos. Y éste lo es.

En el Episodio 5 tendréis la oportunidad de ver al actor Barry Keoghan. ¿Os acordáis del niño inquietante de la película El sacrificio de un ciervo sagrado (The Killing of a Sacred Deer).

El protagonista que asume el papel de “Jack Taylor” es el actor escocés Iain Glen que inició una prometedora carrera teatral en Edimburgo y es un rostro relativamente conocido en televisión por su participación en series como Downton, Juego de Tronos, Los Borgia, o en algún episodio del Poirot de Agatha Christie. Su interpretación resulta convincente y es, sin duda, el trabajo que le ha reportado más fama a su carrera.

Una serie destinada a satisfacer en grado sumo a los amantes del género negro que gusten personajes protagonistas con sustancia, habituales del género policíaco que manifiesten cierto grado de exigencia y consumidores de series llegadas de filmografías de segunda fila que aspiran a ser competitivas en el mercado internacional. “Jack Taylor” es, en definitiva, una buena serie que puede recomendarse, incluso, a espectadores que sin responder a ninguna de las anteriores características, aspiran y anhelan que les cuenten historias entretenidas con una estética irreprochable.

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