FICHA

Título originalSecret State
Título en España: Secret State
Temporadas: miniserie (4 episodios)
Duración episodio: 45 minutos.
Año: 2012
Temática: política
Subgénero: intriga
Resumen: Después de un accidente que ha arrasado a una población británica, el primer ministro se estrella en el curso de un vuelo, pasando inmediatamente el poder a manos del vice-primer ministro que hasta ese momento no había tenido ambiciones políticas particulares y contemplan la política desde una óptima fundamentalmente honesta. A partir de ahí se desencadena contra él una amplia conspiración.
Protagonistas: Gabriel Byrne, Charles Dance, Gina McKee, Jamie Sives, Ralph Ineson, Sylvestra Le Touzel, Rupert Graves, Lia Williams, Anna Madeley, Ruth Negga, Stephen Dillane, Russell Kilmister, Al Weaver.
Lo mejor: La interpretación de Gabriel Byrne, absolutamente ejemplar.
Lo peor: Que, a partir de ver esta serie, nos va a ser muy difícil confiar en los sistemas democráticos.
Lo más curioso
: El guión se ha inspirado en la novela A Very British Coup de Chris Mullin .
¿Cómo verlo?: Emitido en España por las plataformas Filmin y SundanceTV; puede ser bajado mediante programas P2P y comprarse en DVD. En youtube en versión original.

Puntuación: 8,5

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Lo menos que puede decirse sobre SECRET STATE

Una miniserie es una historia más amplia que un largometraje y que aspira a lograr el éxito eternizándose en temporadas y más temporadas. Habitualmente, los ingleses son diestros en la realización de miniseries y en los últimos cinco años hemos recibido una inflación de estos productos procedentes del Reino Unido. En general, todas tienen una calidad aceptable, se ven con facilidad, están adaptadas para todos los públicos y eliminar la sensación de cansancio y/o reiteración que, antes o después, generan las series convencionales. Secret State pertenece por derecho propio a esta gama.

Se trata de un thriller político con una deriva conspiranoica que empieza a intuirse desde el final de la primera entrega y que, poco a poco, va creciendo de intensidad. Trae a colación dos contradicciones: la existente entre políticos oportunistas y políticos honestos y la que se da entre lo que quieren hacer los gobiernos democráticamente elegidos y lo que pueden hacer antes de sucumbir a las presiones de los grandes consorcios industriales y bancarios. Se trata de una serie británica, pero estos temas son idénticos en cualquier otra democracia occidental.

La trama se inicia cuando una empresa petroquímica norteamericana sufre un accidente en una refinería situada en territorio británico que arrasa a una pequeña población próxima y causa 19 víctimas. Está claro que en incidente ha sido provocado por la negligencia a la hora de plantear sistemas de seguridad y la multinacional norteamericana no está dispuesta a realizar ninguna compensación económica, ni siquiera a rectificar su normativa interior. Y esto después de que el Primer Ministro británico haya viajado a los EEUU y haya obtenido de los directivos de la empresa la garantía de que asumirían el coste de la indemnización. El primer misterio de la serie se produce precisamente al retorno del Primer Ministro al territorio isleño, cuando su avión desaparece bruscamente en pleno vuelo, mientras hablaba con su vice-primer ministro, “Tom Dawkins” (Gabriel Byrne). Parece claro que se trataba de un atentado criminal, si bien muchos medios empiezan a airear que es una operación del terrorismo islámico.

Todo esto se produce justo antes de las elecciones, cuando el partido que ocupa el poder se encuentra profundamente deteriorado y se disputan el liderazgo dos políticos ambiciosos y de pocos escrúpulos. Se acuerda que un hombre gris y aparentemente sin ambiciones ocupa el cargo de primer ministro de manera transitoria, Dawkins, que tiene un brillante parlamento en la ceremonia fúnebre por el Primer Ministro muerto en el accidente. Los dos aspirantes a la candidatura lo aceptan de buen grado pensando cada uno que podrá atraérselo a su campo, sin embargo, el presidente del partido, un viejo zorro de la política, entiende que Dawkins es el único candidato que puede salvar a sus siglas de una derrota segura.

Dawkins es un político honesto, la quintaesencia de los valores democráticos, así que se fija como primer objetivo encontrar la verdad sobre lo que ha ocurrido en el accidente de aviación y en otras muertes accidentales que se han producido en personas que estaban investigando la explosión de la refinería. Este afán de transparencia, le lleva a descubrir que se está produciendo una amplia conspiración en la que están implicados consorcios industriales, bancarios, clase políticas y sectores de las fuerzas armadas.

El argumento es completamente convincente y, si nos fijamos, veremos que algunos de los elementos han estado presentes en la política europea (el propio accidente de aviación en el que pereció el presidente polaco, o accidentes en centrales nucleares o refinerías). Cualquier sombra de atentado terrorista se echa a las espaldas de los terroristas islámicos y nadie duda de que los partidos políticos que operan en los países democráticos, ya no son opciones ideológicas concretas sino que reúnen a grupos de intereses y de políticos ambiciosos que buscan una sigla –la que sea- para encaramarse en el poder. Así pues, esta serie debe ser considerada como una crítica, radical y veraz, a la deriva de nuestros sistemas democráticos. A pesar de que no podemos revelar más sobre la trama, si creemos necesario decir que el final de la miniserie es profundamente pesimista.

El papel de Byrne es, desde luego, lo mejor que nos ofrece esta serie en la que veremos también a alguno de los personajes que aparecen en Sherlock (Rupert Gravefs) o en Preacher (Ruth Negga). Sería imposible encontrar un cuadro de actores más completo y una guionización más ágil o un montaje mejor estructurado. La serie está próxima al sobresaliente y quizás el único elemento que se sitúa un poco por debajo de la calidad media sea la banda sonora que hubiera podido mejorarse.

Los interesados en las tramas políticas o conspiranoicas sentirán que esta serie cumple con mucho todas sus aspiraciones. Los amantes de los thrillers, ansiosos de dosis adrenalínicas de suspense y tensión se verán igualmente satisfechos. En cuanto a los admiradores de Gabriel Byrne sentirán que esta es una de las mejores interpretaciones de un actor con múltiples registros. Y, finalmente, el público en general se sentirá encantado por una gran serie que no le habrá quitado mucho tiempo y le habrá dado motivos para pensar.

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