FICHA

Título originalChance
Título en España: Chance
Temporadas: 2 (20 episodios)
Duración episodio: 45 minutos.
Año: 2016-2017
Temática: drama
Subgénero: intriga
Resumen: Un médico psiquiatra se implica en la resolución de los problemas de sus clientes y muy especialmente de una paciente con síndrome de personalidad doble. Termina contratando muy a su pesar a  alguien que parece un veterano de operaciones especiales que le ayuda a resolver brutalmente los problemas.
Protagonistas: Hugh Laurie, Greta Lee, Ethan Suplee, Sal Lopez, Gretchen Mol, Diane Farr, Ginger Gonzaga, LisaGay Hamilton, Paul Adelstein, Stefania LaVie Owen, Brian Goodman, Clarke Peters, Jennifer Field, Kevin Carscallen, Heather Mazur.
Lo mejor: Los siete primeros episodios.
Lo peor: Demasiadas vacilaciones y dudas en el personaje de “Eldon Chance”.
Lo más curioso
: La serie está basada en la novela de Kem Nunn que fue también el que la ha llevado a la pantalla.
¿Cómo verlo?: Emitido en España por Calle 13; puede ser bajado mediante programas P2P.

Puntuación: 7

PROMO (en inglés)

PROMO (en inglés)

PROMO (en castellano)

PROMO INTRO

MUSICA

VER SERIE (Calle 13)

DESCARGA TORRENT (1ª temporada)

DESCARGA TORRENT (2ª temporada)

WEB OFICIAL (en francés Hulu)

Comprarlo en Amazon (no está a la venta)

Lo menos que puede decirse sobre CHANCE

El vino viejo mejora con los años y ver a Hugh Laurie treinta años después de haber filmado Víbora Negra como secundario y de haberlo visto periódicamente como protagonista en series de éxito (El infiltrado, House…)  supone el haber constatado su progresión como actor. Parece encasillado en papeles de médico. Si en House interpretaba a una especie de Sherlock Holmes de la medicina general especializado en diagnósticos complicados, en Chance repite como médico, pero esta vez en el terreno de la psiquiatría. Como en la anterior serie, el nombre de la misma es el apellido del doctor en cuestión: en este caso, Eldon Chance.

Pero la serie estaría incompleta sin la presencia de otro actor más discreto y al que ya conocíamos de la serie Me llamo Earl, Ethan Suplee. Si en aquella serie, asumía un papel cómico, dentro del dramatismo que atraviesan los sectores más modestos de los EEUU, en esta lo vemos reconvertido en alguien que se las da de veterano de los conflictos coloniales generados por el presidente Bush, un veterano de operaciones especiales, reciclado como “solucionador” drástico de problemas y que luego resultará tener una personalidad muy diferente. En ambas series se ve la versatilidad del actor. Ambos son, en efecto, las dos “patas” sobre las que se sostiene esta serie.

La tercera es Gretchen Mol, un rostro que empieza a sonar en nuestros plasmas y al que, sin duda, recordaremos de su papel como Gillian Darmody en Boardwalk Empire. Su papel aquí no se limita a ejercer de “señora estupenda”, sino, además, aquejada del síndrome de la doble personalidad escindida: en efecto, bajo su melena rubia, bullen dos personalidades completamente diferentes, la temerosa esposa de un policía corrupto, y la fogosa y lanzada amante. El doctor Chance, no sabe por cuál de las dos siente más atracción, pero el caso es que, toda la trama resulta estar generada por la tensión entre ambos y la implicación de Ethan Suplee en la resolución drástica del conflicto.

La serie nos muestra a un psiquiatra particularmente diferente del doctor House: se trata de un profesional con tendencia a implicarse en los problemas de sus pacientes. Se encuentra atravesando una situación difícil: su matrimonio acaba de naufragar y está liquidando los muebles y las propiedades en común, su hija es problemática y promete ser uno de sus futuros clientes. Su vida y la de sus pacientes parece derrumbarse, sólo que algunos problemas si tienen solución. Pero, el doctor Chance, es demasiado dubitativo, temeroso y respetuoso con la ley, carece de la personalidad y de la actitud mental suficiente como para asumir posiciones radicales, así que opta por contratar a un “solucionador” que suple esta carencia. Se trata de alguien que se presenta como un soldado veterano de operaciones especiales que ha interiorizado todas las enseñanzas de su vida militar y que ahora las pone en práctica al servicio de sus clientes. El uso de las armas y de la defensa personal no tiene secretos para él, pero sobre todo, en sus conversaciones con el doctor Chance muestra una sabiduría de la vida muy alejada de los patrones de comportamiento del psiquiatra. Ambos van a solucionar el problema de una de las clientes del médico, la explosiva Jaclyn Blackstone, esposa de un policía corrupto aquejada de síndrome de personalidad escindida. Con estos elementos arranca una serie resuelta en dos temporadas y 20 episodios, radicalmente diferente a cualquier otra serie “de médicos” y que tampoco se parece a las que hemos visto “de psiquiatras” (En Terapia o Frasier, por poner dos ejemplos entre las más vistas y apreciadas). A partir del episodio 8, la serie da un vuelco completo que sorprende al espectador, pero que también le resta alguno de sus atractivos esenciales. No vamos a desvelar, por supuesto, esta parte de la intriga…

Si, ciertamente, la elección de Hugh Laurie como protagonista, ha sido un acierto, la contrapartida es que debemos “desintoxicarnos” de cómo lo vimos en House. Sus papeles son hasta tal punto de diferentes que, especialmente en los primeros episodios, cuesta habituarnos y aceptar que no estamos ante un médico prepotente y distante, a menudo cabronazo, sino ante un personaje embargado por dudas interiores, inseguridades y muy afectado por el fracaso de su matrimonio.

No estamos ante una serie formada por capítulos autoconclusivos, sino ante una serie de trama continuada partida en 20 episodios, de los que los siete primeros son realmente espléndidos. La serie está diseñada para un público muy amplio. Obviamente, los incondicionales de Laurie figuran entre sus destinatarios, como también los adictos a series de suspense. Las “pildorillas” de sabiduría de la vida que van desgranándose en el curso de las conversaciones entre los dos protagonistas masculinos que tienen ocasión de conocerse bien en el curso de sus vigilancias y viajes en automóvil, contribuye a que quienes desean aprender algo sobre la sordidez de la vida y la moral necesaria para afrontar lo cotidiano, obtengan justamente eso que buscan. Aquellos que se encuentren en trámites de divorcio encontrarán también un reflejo y un eco en algunos aspectos de esta serie que es, en cualquier caso, no genial, pero sí recomendable y que puede verse fácilmente mediante programas P2P después de haber sido emitida por Calle 13 doblada al castellano.