FICHA

Título originalLe Mante
Título en España: La Mantís
Temporadas: 1 (6 episodios)
Duración episodio: 52 minutos.
Año: 2017
Temática: policíaca
Subgénero: intriga
Resumen: Veinticinco años después de la captura de una asesina en serie, vuelven a reproducirse crímenes de un imitador. Es encargado de la investigación un policía que resulta ser hijo de la asesina y esta accede a colaborar con la policía en la captura del asesino.
Protagonistas: Carole Bouquet, Fred Testot, Jacques Weber, Pascal Demolon, Manon Azem, Serge Riaboukine, Robinson Stevenin, Fredérique Bel, Elodie Navarre, Adama Niane, Yannick Samot, Steve Tran, Julien Tortora.
Lo mejor: siempre resulta estimulante ver a Carole Bouquet en pantalla aunque sea convertida en fría asesina.
Lo peor: Demasiadas casualidades y algunas incoherencias empañan el guión.
Lo más curioso
: Las “víctimas” fueron elegidas mediante anuncio en una web especializada: se requería que fueran “hombres fuertes y panzudos y personas con sobrepeso”.
¿Cómo verlo?: Emitido en España por Netflix; puede ser bajado mediante programas P2P.

Puntuación: 7

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Lo menos que puede decirse sobre LA MANTIS

Serie francesa estrenada en septiembre de 2017 en el vecino país y el pasado 27 de diciembre ofrecida a través de Netflix para el público español. Se trata de una miniserie en seis episodios de casi una hora de duración que remite al cine “noir” francés. Los protagonistas son un grupo de policías que hacen causa común con una asesina en serie, conocida popularmente como “La Mantis”, que purga desde hace 25 años prisión por ocho asesinatos particularmente sádicos cometidos sobre personajes que, por un motivo u otro, eran maltratadores, pederastas, violadores o llevaban dobles vidas. Cuando el caso ya se había olvidado se producen tres asesinatos que, no solamente siguen los mismos patrones, sino que, además, reproducen en todos los detalles los crímenes de “la Mantis”.

No parece un guión particularmente original, porque este tipo de planteamientos los hemos visto muchas veces en el cine y en el mundo de las series. El sádico y sofisticado asesino que comete sus crímenes siguiendo algún patrón y haciendo pagar a sus víctimas alguna de sus faltas no es nuevo y remite directamente a la película Seven (1995) o a asesinos seriales que han ido apareciendo en Mentes Criminales. Ahora bien, el guión tiene una serie de elementos que hacen al planteamiento radicalmente diferente de cualquier otro que haya podido ser filmado. En efecto, el policía encargado de la investigación es, nada más i nada menos, que el hijo de “La Mantis” y lo ha sido precisamente porque la asesina desde la prisión ha lanzado una oferta de colaboración para ayudar a capturar a quien está reproduciendo sus crímenes, sólo con la condición de que sea su hijo el que se encargue de la investigación. Éste es un joven policía que no ignora su condición de hijo de la asesina, pero que ha cambiado de nombre y ha ocultado, no solamente a sus compañeros de profesión sino también a su esposa, su origen.

“La Mantis” será sacada de la prisión de máxima seguridad y llevada a una prisión especial, casi una casa de campo, desde la que colaborará con la policía y ayudará a aproximarse, no solo al imitador sino a otros que también parecen haber tenido un interés súbito por reproducir aquellos crímenes. La serie tiene altibajos, pero en general, es dinámica, a ratos trepidante, casi siempre interesante y dispone de algunos elementos que la convierten en una miniserie adictiva que puede verse en un fin de semana. En efecto, Carole Bouquet, que acaba de cumplir los 60 años ya no es aquella adolescente que apareció junto a Ángela Molina y Fernando Rey en la última gran película de Buñuel, Ese oscuro objeto de deseo (1977), pero mantiene un atractivo envidiable y demuestra que está envejeciendo con dignidad y con algo más que dignidad. Ella es “la Mantis”. Sus ojos fríos y su expresión gélida contribuyen a que un personaje encerrado siga siendo temible y estemos seguros de que en cualquier momento puede retomar las formas de la siniestra asesina que fue en otro tiempo… Otro de los atractivos es que el grupo de policías encargados de la investigación, están muy bien seleccionados y que los giros de suspense e intriga se generan en dosis adecuadas en cada episodio.

Los errores que pueden encontrarse en esta serie son, sobre todo, de guionización: demasiadas casualidades llevan a la resolución del caso, impensables en una situación realmente existente, empezando por el hecho de que el hijo de la asesina en serie sea, precisamente, el encargado de la investigación o el que, bruscamente, aparezcan varios imitadores de sus crímenes. Sin embargo, salvando estos pequeños (o no tan pequeños) problemas, el guión se cierra bien y el espectador puede darse, finalmente, por satisfecho: ha visto a una serie aceptable y, especialmente, ha visto evolucionar en la pantalla a Carole Bouquet (la última vez que la vimos en una serie fue en Rosemary’s Baby, el remake, emitido por Movistar+ y por Netflix en 2014).

La serie, emitida en Francia por TF1 tuvo muy buenos índices de audiencia que oscilaron entre los 5.676.000 espectadores iniciales y los 4.680.000 del último episodio. La principal crítica que recibió la serie partió de distintas asociaciones pro-derechos humanos que recordaban que la legislación francesa no permite que el encarcelamiento de ningún preso se prolongue más allá de 22 años y que la legislación francesa no considera las “condenas a perpetuidad”…

La serie gustará a los aficionados al “noire” francés. Es mucho más moderada y menos gesticulante que Braquo, está realizada con el mismo espíritu que Glacé, y resulta mucho más interesante que Jo, por mucho que esta serie contara con la presencia de Jean Reno. Los errores de guionización son fácilmente perdonados por los interesados en este género, mucho más propensos a apreciar la intensidad de las escenas, las situaciones insólitas y la imaginación pues en funcionamiento por el criminal.