FICHA

Título originalBlack Mirror
Título en España: Black Mirror
Temporadas: 1 (6 episodios)
Duración episodio: 52 minutos.
Año: 2017
Temática: ciencia-ficción
Subgénero: intriga
Resumen: Seis episodios ambientados en un futuro distópico en el que la sociedad ha asumido e incorporado progresos técnológicos que le llevan a situaciones moralmente insostenibles. La serie sigue la tónica de las tres temporadas anteriores con guiones extraordinariamente elaborados y dirección y producciones esmeradas.
Protagonistas: Leonora Crichlow, Daniel Rigvy, Michael Smiley, Chloe Pirrie, Jason Fremyng, Jon Hamm, Oona Chaplin, Domhnall Gleeson, Hayley Atwell, Tobu Kebbel, Rupert Everett, Jessica Brown Findlay, Daniel Kalunya, Lindsay Duncan, Rony Kinnear, James Norton, Jarome Flynn, Alex Lawther, Malachi Kirty, Madeleine Brewer, Faye Mansay, Benedict Wong, Wyatt Russel, Cherri Jones, Jake Davies, Alice Eve, Cristin Milioti, Jimmy Simpson, Owen Teague, Joe Cole, Brena Harding .
Lo mejor: la variedad entre los guiones, ninguno de los cuales es similar al anterior.
Lo peor: que habrá que esperar otro año para ver la siguiente temporada.
Lo más curioso
: Uno del os episodios más interesantes de esta temporada, Arkangel, ha sido dirigido por Jodie Foster.
¿Cómo verlo?: Emitido en España por Netflix; puede ser bajado mediante programas P2P.

Puntuación: 8

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Lo menos que puede decirse sobre BLACK MIRROR (4ª TEMPORADA)

La cuarta temporada de Black Mirror (Espejo Negro en Iberoamérica) se ha hecho esperar y ha satisfecho plenamente las expectativas de sus fans con seis guiones originales, todos completamente diferentes unos de otros, que nos introducen en el fantasma de un futuro distópico que puede ser, perfectamente, el que nos aguarda. Ese es el aspecto más inquietante de esta serie y el motivo por el que progresa de temporada en temporada. Resulta completamente imposible describir cuál de los seis guiones es más interesante o está mejor dirigido. Todos ponen el énfasis en algún aspecto rechazable de la modernidad y nos sitúan ante progresos técnicos que, en estos momentos, se están –más o menos, claro, se trata de una serie de ficción, es bueno no olvidarlo- ensayando.

El episodio dirigido por Jodie Foster –“Arkangel”– es particularmente interesante: nos sitúa ante el problema del control con el que los padres pretenden vigilar a los hijos y que llega hasta el punto de que un software, unido a un implante, consigue que incluso el hijo vea determinados aspectos de la realidad pixelados (un perro que ladra, un conflicto, una pelea, imágenes de un arma o de una guerra). El episodio, desde las primeras escenas en las que el espectador vive unos segundos de angustia junto a una madre que no sabe cómo ha nacido su hija, hasta el final, resulta conmovedor y aleccionador. ¿La moraleja? Cada vez existen más posibilidades de controlar a los hijos y velar por su educación y porque no vean algo que pueda pesar negativamente en su ecuación personal… pero todos estos recursos “parentales” no sirven absolutamente para nada: los niños pueden vivir ignorando lo que es el conflicto (viéndolo pixelado), pero el conflicto está allí y, antes o después, los padres llegarán a la conflusión de que es mejor prepararlos para la vida, endurecerlos y conseguir que vean el mundo tal cual es.

El primer episodio de la temporada, “USS Callister”, es, sin duda, el que destila un mayor sentido del humor y, al mismo tiempo, mayor carga dramática: nos sumerge en el mundo de los videojuegos. Un programador ha conseguido encerrar a una réplica de sus compañeros de trabajo en un videojuego del que no pueden escapar y que reproduce el universo de Star Trek, en el que el “héroe”, obviamente, es el programador. Sin embargo, sus personajes no se resignan a ser clones sino que se revelan. ¿Moraleja? Todo se paga en esta vida, incluso las frustraciones internas.

“Cocodrilo” es otro de los episodios más estremecedores. Nos sitúa ante la posibilidad de reconstruir recuerdos a través de una máquina y en base a los estímulos acústicos y olfativos que hemos tenido. El resultado es que nuestra intimidad y nuestros recuerdos, incluso los más sórdidos y bochornosos pueden salir a la superficie en cualquier momento. Y, por lo demás, todos podemos convertirnos en asesinos. La interpretación de la protagonista, Andrea Riseborrough, es particularmente convincente.

“Cabeza de metal” es la historia de una persecución. Unos humanos son perseguidos con saña por una especie de robots-cucaracha del tamaño de un perro que les dan caza sistemáticamente. En este episodio, el robot es, prácticamente, el protagonista. Localiza a los humanos y les da caza utilizando cualquier arma. Pero ellos también son vulnerables. El problema es que se comunican entre ellos y existen a cientos. ¿Moraleja? No hay salida para la humanidad desde el momento en el que los robots tomen conciencia de sí mismos y señalen a los humanos como objetivo a abatir.

El amor también tiene su lugar en esta temporada. El “sistema” selecciona parejas compatibles y les facilita las relaciones por un tiempo limitado. Las primeras relaciones sirven para “afinar” las preferencias y llegar a la pareja definitiva. El “sistema” está reputado de tener un 98% de aciertos. Es así como se conocen un par de jóvenes que pueden relacionarse durante 24 horas. Es su “primera ocasión” y ellos sienten que han conocido al hombre y a la mujer de sus vidas, respectivamente. Volverán a verse después de haber mantenido relaciones ocasionales con otros muchos. Cuando el “sistema” decreta que la siguiente relación es la definitiva y que tienen una cita con una nueva pareja para toda su vida, deciden huir. Es entonces cuando perciben la triste realidad: ellos son el 2% de errores. El episodio en el que el amor está a punto de vencer, se llama “Hang the DJ”.

Finalmente, el último episodio es particularmente sórdido e inquietante. ¿Su título? “Black Museum” y es el que ha suscitado discusiones más enconadas. El mejor de la temporada para unos, el peor para otros. ¿Lo inquietante? La parada que una joven realiza en un museo de los horrores compuesto por elementos que han pertenecido a asesinos en serie  o a criminales célebres. Es, en cualquier caso, el que más recuerda a series de otro tiempo, estilo La Dimensión Desconocida o Historias de la cripta. Es, por tanto, el que tiene unas referencias más claras hasta el punto de que puede ser considerado como una adaptación. No diremos que es el mejor, ni desde luego, el peor de la temporada: es, eso sí, el más extraño y perturbados, tanto en su planteamiento como en su desarrollo y en su desembocadura final.

¿Qué puede pensarse de esta temporada de Black Mirror? Simplemente que su creador, Charlie Brooker, sigue en forma y que los éxitos de las temporadas anteriores no le han dormido en los laureles, ni a él ni al equipo que realiza esta serie. Vale la pena señalar que el tratamiento de la imagen, las tomas, los modelos de producción son completamente diferentes y que los directores de cada episodio han tenido plena libertad para dar la forma que deseen al guión. El resultado es particularmente bueno y, si se nos apura, mejor incluso que el de la 3ª Temporada.