FICHA

Título originalMarcus  Welby, M.D.
Título en España: Marcus Welby, doctor en medicina
Temporadas: 7 (169 episodios)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 1969-1976
Temática: drama
Subgénero: médicos
Resumen: Un médico de la vieja escuela, habituado a visitar a los pacientes en sus casas y a mantener con ellos una estrecha relación de amistad, sufre un ataque al corazón y se ve obligado a contratar a un médico joven mucho más distante que él en su relación con los enfermos.
Protagonistas: Robert Young, James Brolin, Elena Verdugo, Pamela Hensley, Sharon Gless, Marcia Ralston, Anne Baxter, Tom Selleck.
Lo mejor: Las dos primeras temporadas constituyeron un éxito mundial.
Lo peor: La serie ha resistido muy mal el paso del tiempo y hoy constituye un arcaísmo tanto en su moralina como en su aspecto médico.
Lo más curioso
: En dos ocasiones la serie tuvo problemas con los primeros activistas gays a causa de los contenidos en dos episodios en los que se denunciaba esta tendencia como enfermedad.
¿Cómo verlo?: Emitido por TVE. En la actualidad pueden verse algunos episodios en youTube en versión original y también bajarse mediante programas P2P y comprarse en DVD en versión original.

Puntuación: 7

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Lo menos que puede decirse sobre MARCUS WELBY

A lo largo de los años 60 se había estrenado una serie, avalada por un cómic, el Doctor Kildare que tuvo un éxito notable, acaso porque fue la primera serie hospitalaria que se emitió en la naciente televisión. Así pues, el Doctor Marcus Welby no pudo aspirar a ser el primer médico televisivo, pero sí, a diferencia de Kildare, médico de hospital con aspecto remilgado que correspondía a las preferencias de las jovencitas de la época, el nuevo doctor que irrumpió en los hogares a partir de 1969, era un veterano en el límite de la jubilación. También sus estilos eran distintos. Welby era el médico de familia de toda la vida, dotado de una inmensa sabiduría popular, que se implicaba, no solamente en las enfermedades de sus pacientes sino también su vida personal. Obviamente, para poder convertirse en un éxito universal, era necesario colocar a otros personajes capaces de generar afinidades diferentes. Y para eso estaba el médico ayudante, un juvenil James Brolin, casi un pipiolo, y la enfermera “Consuelo Vargas” (Elena Verdugo), que actuaba como parachoques entre los dos médicos de la consulta: el veterano implicado y el jovenzuelo distante.

La serie estuvo interpretada por Robert Young (1907-1998), un veterano de la Serie B que, poco a poco había ido trabajando con las mejores estrellas de su tiempo, hasta que finalmente, en los años 50, se incorporó a la televisión. Apareció, inicialmente en una serie que no se llegó a proyectar en España, Father Knows Best (1954-1960), en la que encarnaba el papel protagonista, un vendedor de seguros que recorría hogares norteamericanos. Luego produjo y protagonizó Window on Main Streen (1961-1962) que tampoco se emitió en España y que fue una comedia de corta vida. Su momento estelar llevó a 1969 cuando se emitió el primer episodio en el que encarnaba al “doctor Marcus Welby, médico de familia”.

James Brolin, por su parte, apenas tenía 28 años cuando se inicio la filmación de esta serie. Era ya un actor conocido por sus interpretaciones como actor secundario en tres episodos de Batman y en una docena larga de película que alcanzaron cierto éxito en los 60. Su nombre, incluso, sonó como sustituto de Sean Connery cuando empezó a estar cansado de interpretar al agente 007. Sin embargo, a partir de 1969 se orientaría hacia la televisión encarnando al “doctor Steven Kiley” y alternando el maletín médico con los mandos de su Triumph Boneville.

En realidad, buena parte del éxito de la serie se debió a la combinación de ambos personajes: el médico veterano, próximo a los enfermos, que conocía perfectamente la vida de sus pacientes y que, por tanto, era consciente de que algunas enfermedades tenían que ver con reacciones psicológicas a traumas que habían sufrido, enfrentado permanentemente al joven doctor que lo resuelve todo con un vistazo rápido, el recurso al manual procedimental y a la receta de una serie de pastillas o de placebos que resolverán cualquier mal. El atractivo de la serie dramática, precisamente, residía en la contradicción entre ambos protagonistas y al papel de amortiguador entre ambos que desempeñaba la enfermera “Consuelo López” interpretada por la actriz Eleva Verdugo. El apellido no puede extrañar: su familia fue una de las fundadoras de la ciudad de Los Angeles y era de origen hispano. Aparecía poco en la serie, pero lo justo para oficiar como mediadora, habitualmente con comentarios propios de comedia de situación (género en el que estaba especializada). Después de participar en esta serie, prácticamente se retiró de la escena.

Las dos primeras temporadas constituyeron un impacto mundial. Hasta 1971 fue una de las series más vistas en todo el mundo y se mantuvo en cabeza de la clasificación en las dos temporadas siguientes, pero a partir de 1973 empezó a descender su audiencia. Esto se debió a varios factores: en primer lugar que los dramas médicos empezaron a registrar una caída de audiencias que se empezó a notar a partir de 1973 y que se prolongaría hasta el final de la década de los 70. En segundo lugar que la serie ya había agotado su temática y era difícil buscar caminos nuevos: los que se buscaron, además, (introducir a novias y novios de los protagonistas, no tuvieron éxito. Finalmente, los cambios de costumbres golpearon duramente a esta serie que debió enfrentarse inicialmente a los primeros despuntes de la “corrección política” que le restaron patrocinadores. El resultado fue que, a partir de 1973, la serie fue perdiendo audiencia y, finalmente, se la liquidó sin un programa de despedida. En 1984 se intentó relanzarla (a la vista de que las series médicas volvieron a experimentar un repunte), mediante un largometraje que pasó sin pena ni gloria.

Hoy la serie puede ser aprovechada por los habituales de la nostalgia o por aquellos que quieran comprobar cómo era la moral conservadora y sus valores en los EEUU de finales de los 60 y principios de los 70, cuando intentaban rehacerse de la contracultural, el undergound y el fenómeno hippie. Si se ve con una mentalidad abierta puede estimular la nostalgia por el tiempo ya desaparecido, pero lo que impacta es la inadecuación de la serie al lenguaje televisivo actual y el que los diálogos tengan el aroma a lo rancia y a lo que ha quedado muy atrás en la historia. Hoy, por supuesto, ni siquiera en las comarcas más perdidas encontramos un médico de familia que se mueva con los criterios del “doctor Welby”, para bien o para mal.

 

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