FICHA

Título originalBorn to Kill
Título en España: Nacido para matar
Temporadas: miniserie (4 episodios)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2017
Temática: drama
Subgénero: caso real
Resumen: Un joven, aparentemente simpático y sociabilizado, muestra en su comportamiento cotidiano rasgos propios del psicópata. Su madre no le ha dicho la verdad sobre el porqué su padre no está en casa. Le ha contado que ha muerto, cuando, en realidad está purgando una condena de cárcel. A partir de cierto momento, a la madre le caben pocas dudas de que su hijo ha asesinado a un anciano en el hospital en el que ella trabaja
Protagonistas: Jack Rowan, Elizabeth Counsell, Richard Coyle, Romola Garai, Simon Bubb, Harry Capehorn, James Greene, Pal Aron, Lolita Chakrabarti, James Green, Jeany Spark,
Lo mejor: Jack Rowan en su papel de psicópata.
Lo peor: No siempre es todo lo rápida que debería ser.
Lo más curioso
: La serie en su estreno tuvo un alto nivel de aceptación y 2.500.000 espectadores.
¿Cómo verlo?: El Movistar+.

Puntuación: 7,5

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Lo menos que puede decirse sobre NACIDO PARA MATAR

De los psicópatas líbrenos Dios ya que no hay medicamento, ni artículo del código penal que nos proteja. Puede parecer dramático pero es así de simple: un 3% de las personas que nos cruzamos por la calle cada día, tienen todos los rasgos del psicópata. Y hacen daño a los que están cerca de ellos. Ni les importa, ni lo consideran reprobable, ni tienen conciencia de cometer algún tipo de vulneración ética o moral: simplemente son ególatras extraños a los que se unen rasgos de crueldad, encanto superficial, ausencia de reacciones afectivas, incapacidad para amar, tendencia a proyectar sobre otros la propia culpabilidad, comportamientos fantasiosos, insuficiente capacidad para razonar, sin la más mínima empatía ni siquiera con sus seres más próximos, etc. Sí, han acertado, esos suelen ser también los rasgos de buena parte de los exponentes políticos y empresariales de la actualidad, como si el diseño del actual sistema político-económico estuviera especialmente adaptado para que desarrollaran sus “cualidades”. Pues bien, el protagonista de Nacido para matar, es un adolescente que, en sí mismo, quitaesencia las cualidades de lo que podríamos llamar, “el perfecto psicópata integral”.

En efecto, una madre, aparentemente viuda y su hijo son los protagonistas de la trama. Ella trabaja como enfermera en un hospital, en la secciones de gediatría. Por allí  merodea habitualmente su hijo, de entre 16 y 18 años. Aparentemente se trata de un joven normal, agradable, incluso con un encanto y altas dosis de socialización… En realidad, es todo lo contrario. Suele fantasear sobre la muerte heroica de su padre en Afganistán  (pero cambia varias veces la historia lo que hace que otros recelen y sospechen de él). No tiene amigos y cuando se acerca a alguien es por necesidad o por interés y siempre, antes o después, termina rompiendo con él. Y lo que es peor: es un asesino que aprende a administrar sobredosis de heroína a los ancianos ingresados en el hospital, simplemente para quedarse con algún trofeo que le llama la atención. Como todo psicópata muestra una indecible crueldad con los animales y los insectos. Y, claro está, su incapacidad para experimentar el amor, le lleva a situaciones desagradables con las chicas de su edad que, por algún motivo, aceptan su compañía. El problema se complica a partir del momento en el que nos enteramos que la madre conserva un secreto: su marido, el padre biológico del protagonista, no ha muerto ni en Afganistán, ni en Iraq, ni en lugar alguno: se encuentra purgando un condenado por violencia doméstica e intento de asesinato en una cárcel británica…

La serie casi parece una precuela de Dexter, “el chico de la sangre”, psicópata integral cuyas fechorías generaron a lo largo de ocho temporadas y 96 episodio, una mezcla de amor-odio entre las audiencias de todo el mundo. Los guionistas de ambas series se documentaron perfectamente para componen a sus personajes y, obviamente, a la misma patología mental –la psicopatía- corresponden personajes muy parecidos. El psicópata no puede permanecer durante mucho tiempo en el anonimato: en el caso de Dexter era su padre, quien a poco de su nacimiento entendía que su hijo no tenía remedio: o le enseñaba a matar y a poner su falta de un comportamiento ético normal, al servicio de la justicia, o terminaría como carne de presidio. En el caso de “San Woodford”, el adolescente protagonistas de Nacido para matar, las cosas parece que van algo más lentas: o la madre no se ha fijado en el monstruito que ha ido creciendo a su lado, o lo ha optado por no asumir la verdad. Lo cierto es que, a partir del último tramo del capítulo segundo, empieza a albergar graves sospechas de que su hijito del alma está fatal y viene a ser algo así como la versión masculina de la protagonista de The Lizzie Borden Chronicles.

Preguntas que se puede plantear: ¿Los psicópatas, incluso durante su adolescencia son así? Respuesta: sí, así son, como el protagonista de esta serie. ¿Qué puede hacerse con ellos? Respuesta: absolutamente anda, incluso aunque se localicen tempranamente, no hay tratamiento psicológico, ni farmacológico que les imbuya un código moral aceptable para la sociedad. Entonces ¿Qué puede hacerse con ellos? Alejarse y alejarlos. Nada más. Recuerde, entre el 2 y el 3% de todos los que se cruzan a lo largo del día, tienen los rasgos propios del psicópata.

Esta miniserie resulta agradable y fácil de ver en su conjunto, aparte de algunos detalles algo desafortunados o, en cualquier caso, sobrantes. El peso de la trama recae sobre la madre y el hijo psicópata, esto es, sobre Jack Rowan y Romola Garai (protagonista, entre otras series, de la memorable The Hour), componen una buena pareja y hacen un trabajo complementario digno de destacar. El guión adolece de algunos tiempos muertos y excesiva lentitud en determinadas escenas (especialmente en las relaciones entre el joven psicópata y su compañera de clase “Chrissie Anderson” que, da la sensación, que el guionista no sabía cómo abordar y que tarda demasiado en entrar en materia).

Lo esencial de la película es que es un repertorio de características de un psicópata y permite, en apenas cuatro capítulos de una hora, muy realistas y sin caer en las exageraciones hollywoodianas de Dexter, asumir qué es un psicópata, cómo reconocerlos y cómo protegerse de elloa (simplemente: no los admita cerca, ni a ellos ni a quien tenga relación con ellos… eso, o sufrirá daños).

La miniserie es de las que merecen verse y de las que, en este momento son más imprescindibles. Con buena factura, duración limitada y técnicamente correcta, lo cierto es que demuestra que los británicos se han convertido, a lo largo de 2917, en verdaderos maestros de la miniserie. Recomendada. Emitida en España por Movistar+.