FICHA

Título originalDark
Título en España: Dark
Temporadas: 1 (10 episodios)
Duración episodio: 45 minutos.
Año: 2017
Temática: Intriga
Subgénero: Sobrenatural.
Resumen: En una pequeña población alemana próxima a una central nuclear se producen dos desapariciones en los años 80 (coincidiendo con la tragedia de Chernobil). Las investigaciones y la angustia de las familias se combinan en un misterio que se prolonga a lo largo de tres generaciones y que tiene mucho que ver con el almacenamiento de residuos nucleares.
Protagonistas: Anna König, Roland Wolf, Louis Hofmann, Oliver Masucci, Jördis Triebel, Sebastian Rudolph, Mark Waschke, Karoline Eichhorn, Stephan Kampwirth, Anne Ratte-Polle, Helena Abay, Harald Effenberg, Sebastian Hülk, Deborah Kaufmann, Ella Lee, Andreas Pietschmann, Walter Kreye, Peter Benedict, Christian Steyer, Leopold Hornung, Tatja Seibt, Lisa Vicari, Hermann Beyer, Angela Winkler, Peter Schneider, Stephanie Amarell, Carlotta von Falkenhayn, Arnd Klawitter, Anatole Taubman, Luise Heyer, Lena Dörrie, Julika Jenkins, Michael Mendl, Gwendolyn Göbel, Lisa Kreuzer, Hannes Wegener.
Lo mejor: Se trata de una historia sencilla, con un arranque particularmente bien elaborado.
Lo peor: La serie decae en los últimos episodios.
Lo más curioso
: Tiene algunas referencihas ochenteras comunes con Stranger Things.
¿Cómo verlo?: Emitida por Netflix y estrenada mundialmente el 1 de diciembre de 2017.

Puntuación: 7

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Lo menos que puede decirse sobre DARK

Hay series que nacen con el sambenito de que son versiones de series previas rodadas en otros continentes y, sin embargo, cuando se las ve, se percibe que difieren completamente de la que se ha dado como matriz y disponen de una acusada personalidad propia. Es lo que ocurre con Dark, de la que, reiteradamente se ha dicho que era la “versión alemana” de Stranger Things, cuando, en realidad, los paralelismos son más que circunstanciales. Debatir sobre si una es superior a otro sería ocioso: en efecto, ambas son completamente diferentes salvo alguna circunstancia muy secundaria. En realidad, la serie parece, más bien, un reflejo del estado de ánimo en Alemania durante los 80, previos a la reunificación.

Hay en ambas series una nostalgia evidente por los años 80, pero en Dark, esa nostalgia tiene iconos europeos. En ambas existe la tentación de lo paranormal, lo siniestro y lo oscuro, pero en la serie europea el tratamiento es mucho más racional que en la norteamericana e incluso se intenta dar una explicación a los fenómenos paranormales que ocurren en una pequeña población alemana a raíz de la desaparición de dos jóvenes que convulsionará a la aldea y la hará sumirse en un infierno de angustias y sospechas. La población está instalada en las inmediaciones de una central nuclear que almacena sus residuos en unas cuevas próximas a las instalaciones. Las desapariciones tienen lugar cuando se ha producido el accidente de Chernobyl y la población tiende a desconfiar de la energía nuclear. Así mismo, los resentimientos y las sospechas se han prolongado en la vida de los personajes durante los siguientes treinta años. Así pues, la trama discurre paralelamente en el momento en el que se produjeron las dos desapariciones de los jóvenes y en la actualidad cuando los personajes ya son adultos, pero la huella de aquella tragedia, lejos de disiparse, se proyecta como una sombra amenazadora.

A diferencia de la serie norteamericana, Dark no insiste en efectos especiales o truculentas presencias llegadas de otros mundos, sino que opta por una ejecución mucho más comedida, en la que la música, la fotografía, casi siempre oscura y que acentúa los aspectos siniestros, y las actuaciones de unos actores completamente desconocidos incluso en la escena alemana, constituyen los añadidos a un guión sólido y que mantiene el interés. Es cierto que la serie decae en su tramo final y que los elementos más sorprendentes y que generan la adicción en el espectador se han generado en las cuatro primeras entregas, pero la serie, en su conjunto es aceptable, bien elaborada y con personalidad propia.

Dark no insiste tiene solamente unas coincidencias circunstanciales con Stranger Things. Si se ha publicitado sugiriendo que se trata de la “versión alemana”, hay que ver en ello, un recurso de marketing y publicidad, antes que un tributo a la realidad. Los giros ochenteros que caracterizan a la serie norteamericana y el hecho de que, en sí misma, fuera una rememoración de Los Goonies, con unos protagonistas –especialmente en su segunda temporada- casi completamente adolescentes y basada en la presencia de Winona Ryder, son elementos que están completamente ausentes en Dark.

Por otra parte, mientras que en la serie norteamericana, la idea es que lo infernal y el inframundo están presentes e irrumpen en la modernidad, en la serie alemana, existe una mezcla de inquietud ecologista (los 80 en Alemania eran los tiempos en los que el Partido Verde de Petra Kelly, parecía haber renovado la escena política y en donde la amenaza nuclear se veía como un riesgo similar a la Guerra Fría que entonces había entrado en su recta final) y filosofía existencialista que nos quiere convencer de la importancia del tiempo y de su simultaneidad y no linealidad de los acontecimientos. Uno de los elementos en los que puede establecerse un paralelismo entre ambas series es en la importancia que adquiere en la serie alemana la cueva subterránea y siniestra, avatar del inframundo de sombras demoníacas que aparece en la serie norteamericana.

La serie tiene atractivo para un público interesado en el cine de terror que plantee problemas casi filosóficos. No es una serie convencional –al menos en su arranque- sino una serie que se preocupa de situar reflexiones y símbolos que, efectivamente, tuvieron lugar en los años, mucho más que de reproducir iconos de la cultura pop de aquella época. Si es usted coleccionista de enigmas y acepta series atípicas, si le encantan los paisajes y las situaciones sombrías, esta es una serie que puede abordar sin miedo al aburrimiento. Una advertencia previa: la serie es adictiva y, aunque el tono vaya descendiendo, como hemos dicho, en los últimos episodios, una vez iniciada, resulta difícil interrumpirla.