FICHA

Título originalUn passo dal cielo
Título en España: A un paso del cielo
Temporadas: 4 (62 episodios)
Duración episodio: 50 minutos.
Año: 2011-hoy
Temática: Intriga
Subgénero: Naturaleza.
Resumen: Pietro, en otro tiempo, famoso alpinista cuya esposa murió en una escalada, se retira a las montañas del Tirol del Sur en busca de paz interior y como oficial de la Guardia Forestal, cuenta para ello con un ayudante. Ambos, resuelven delitos complicados ayudando a un comisario de policía enviado desde Nápoles al Norte de Italia .
Protagonistas: Terence Hill, Enrico Ianniello, Gianmarco Pozzoli, Katia Ricciarelli, Francesco Salvi, Gabriele Rossi, Tommaso Ramenghi, Gaia Bermani Amaral, Claudia Gaffuri, Daniel Vivian, Magdalena Grochowska, Bettina Giovannini, Alice Bellagamba, Katsiaryna Shulha, Valentina D’Agostino, Pierpaolo Spollon, Catrinel Marlon, Giusy Buscemi, Miriam Leone, Rocío Muñoz, Angelica Cacciapaglia.
Lo mejor: La serie tiene el encanto de los bosques y los paisajes de la Italia Alpina.
Lo peor: TV2 no ha ofrecido todos los episodios sino que se limitó a las dos primeras temporadas.
Lo más curioso
: Todos los personajes hablan italiano sin acento alemán, lo que se separa de la realidad lingüística de San Candido en donde el 85% de la población habla alemán.
¿Cómo verlo?: Las tres primeras temporadas fueron emitidas por TV2 en 2014, a través de Paramount Channel y puede encontrarse a través de E-Mule, o bien comprarse en DVD.

Puntuación: 7,5

PROMO (en italiano)

PROMO (en italiano)

PROMO (8ª temporada, en italiano)

PROMO (4ª temporada, en italiano)

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Lo menos que puede decirse sobre A UN PASO DEL CIELO

Durante las tres primeras temporadas (emitidas por TV2) el protagonista de la serie fue Terence Hill que alternaba la filmación con su aparición en los platós de Umbría filmando Don Matteo, la otra serie con la que su fama ha reverdecido a través del plasma. Inicialmente, la serie debía haberse llamado “el hombre de los bosques”, pero, con buen criterio, juzgaron que este título era excesivamente primitivo o bien sugería personajes ya existentes en la literatura (Robin Hood). Y lo que se trataba era de realizar una serie diferente a cualquier otra pero que, satisficiera especialmente a los espectadores de Don Matteo que en Italia son legión. Era evidente que el experimento no podría durar mucho tiempo, sin el riesgo de agotar a Terence Hille (que a pesar de su extraordinaria forma física, ya no es ningún chaval como para cabalgar por los bosques del Tirol del Sur. A la altura de la tercera temporada, cuando la serie ya estaba consolidada, Hill fue sustituido por Danielle Liotti que pasa a ser el jefe de la Guardia Rural en las temporadas cuarta (ya filmada, pero no emitida en España) y en la quinta (que se está filmando en el momento de escribir estas líneas.

La serie nos muestra a un Terence Hill convertido en “Pietro”, mirada serena, permanentemente a lomos de su montura, o bien retirado y meditabundo a orillas de un apartado lago alpino en donde se ha instalado. Tiene un problema interior: siendo un conocido escalador, sufrió un accidente junto a su esposa, que falleció, y ahora busca paz interior y un lugar para meditar. Es “inspector superior de la Guardia Firestal” en San Candido, una pequeña población del Tirol del Sur, perteneciente casi al mundo germánico. En su trabajo se ve ayudado por “Huber”, eficiente pero ingenuo. El superintendente es “Roccia”, cuya hermana, “Assunta” tiene un albergue en la población. Su hija, “Chiara”, ciega y extremadamente enamoradiza. “Pietro” disputa la primacía en las investigaciones de los frecuentes casos criminales que ocurren en la zona con el inspector de policía llegado de Nápoles y que se mueve como un pulpo en un garaje en aquella zona tan distante, en todos los sentidos, del sur italiano. También él, además de su eficiencia en las investigaciones (y colaborando a regañadientes con “Pietro” y sus Guardias Forestales), demostrará ser un ligón empedernido, a pesar de su falta de cualidades y dedicación. Con todos estos elementos, la serie discurre plácidamente, con tramas que, al igual que en la fórmula empleada en Don Matteo, implican la resolución de un caso criminal en cada episodio, y el mantenimiento de unas líneas argumentales transversales que abarcan la temporada entera.

Son raras las series de las que se puede decir que el nivel argumental es aceptable (incluso en algunos episodios brillante), pero que es superado por la fotografía y la grandeza de los paisajes que vemos. Pocos lugares encierran tal belleza como los Alpes y, el Tirol del Sur italiano supone una forma de “estar en Italia”, pero viendo paisajes que difícilmente relacionaríamos con Sicilia, Nápoles, Roma o incluso Milán. Hubiera sido un pecado contra la estética el que los productores se hubieran desentendido de esa grandeza natural: de hecho, lo que justifica esta serie es, en grandísima medida, lo que nos muestra. Es cierto que a partir de la segunda temporada la filmación mejora aún más que en la primera y sigue así en las siguientes. El porqué de esta curva ascendente es la disposición de drones cada vez más sofisticados y dotados de cámaras de mayor definición. Lo que antes era costoso y complicado mediante avionetas o helicópteros, ahora se ha convertido en algo que solamente requiere riqueza natural. Y a los Alpes les sobra.

Las relaciones sentimentales de los personajes, los problemas y dramas personales ocupan una parte sustancial del metraje pero no se hacen cargantes. Es más, muestran gran fluidez y naturalidad. El elemento cómico –reducido en relación a Don Matteo– se centra en las relaciones amorosas del comisario napolitano. El sobrino de “Pietro”, la hija de “Claudia” y otros personajes que van apareciendo, le dan cierto tono juvenil. Pero, en cualquier caso, el eje central de la trama de cada episodio es la resolución de un crimen.

Si en la serie paralela en donde Terence Hill desempeñaba el papel de un sacerdote en Umbría, en esta le cabe un papel similar: “Pietro”, no solamente es jefe de la Guardia Forestal, sino también una especie de “orientador” de la comunidad, un líder respetado e influyente, que solamente ha cambiado la bicicleta y el alzacuellos, por el caballo y las espuelas.

Es una serie que apetece ver una vez se ha degustado cualquier episodio. Todos los personajes están perfectamente interpretados y descritos en un guión consistente. La serie resulta amena, apta (y adaptada) para todos los públicos. Esperamos que TVE2 complete los episodios que aún no ha emitido y en los que “Pietro” abandona los Alpes para irse a vivir y trabajar al Nepal. Por lo que hemos visto en la cuarta temporada, su ausencia no desmantela la serie, sino que su sustituto “Francesco” logra hacerse con la audiencia desde los primeros episodios. Por cierto, no perderse el simbolismo del lobo…