FICHA

Título originalChasing Shadows
Título en España: Persiguiendo sombras
Temporadas: miniserie (4 episodios)
Duración episodio: 45 minutos.
Año: 2014
Temática: Thriller.
Subgénero: Policiaca.
Resumen: Un policía encargado de personas desaparecidas, de personalidad extraña y carente por completo de habilidades sociales, intenta descubrir el patrón que ha llevado a una serie de desapariciones: todas se han producido en el mismo lugar, por lo tanto no puede tratarse de casualidades, sino de homicidios premeditados. Se ve ayudado por una analista de datos.
Protagonistas: Reece Shearsmith, Alex Kingston, Noel Clarke, Alfie Field, Don Warrington, Adjoa Andoh, Lynda Baron, Myriam Acharki, Roger Nsengiyumva, John Albasiny, Doug Allen.
Lo mejor: Reece Shearsmith en su papel protagonista.
Lo peor: Se trata de una miniserie que no ha tenido continuación.
Lo más curioso
: La dolencia que sufre el personaje protagonista de la serie es una especie de autismo atenuado.
¿Cómo verlo?: Se emite  través de Movistar+ y de TV2. Puede verse bajando los episodios a través de algún programa P2P en versión original. También puede comprarse en DVD. También puede verse en versión original de youTube.

Puntuación: 7’5

PROMO (en inglés)

PROMO (1ª temporada, en inglés)

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Lo menos que puede decirse sobre PERSIGUIENDO SOMBRAS

En el último lustro, el Reino Unido ha recuperado el terreno que había ido perdiendo en beneficio de las cinematografías nórdicas en materia de series de televisión y lo ha logrado a partir de “miniseries” que ha terminado siendo un género televisivo. Y los británicos han logrado ser maestros en lo que a miniseries policíacas se refiere. La miniserie tiene entre dos y cinco capítulos. Es irrepetible, no hay segundas temporadas. Lo sorprendente es que el término “miniserie” no se ha utilizado nunca en el Reino Unido salvo para calificar a productos que llegaban de los EEUU. Allí se utiliza “serial”. Persiguiendo sombras es uno de estos “serials” llegados de aquellas latitudes.

En la Oficina de Personas Desaparecidas de la policía británica, presta servicios un policía atípico, “Sean Stone” (Reece Sheasmith). Es brillante, meticuloso, efectivo en su trabajo y completamente volcado al mismo, sin permitirse el lujo de distracciones, ocio, ni vida privada. No es “normal” en el sentido que puede serlo cualquier persona que tenga familia y todo lo que puede ser considerado como “vida personal”. “Stone” es una máquina de pensar y resolver los casos que se le entregan y, de paso, de criticar las malas prácticas y los errores metodológicos en las investigaciones. De hecho –se ha debatido en el Reino Unido sobre su dolencia- carece por completo de habilidades sociales y estaría aquejado de una forma leve –pero no menos demoledora- de autismo. Su complemento, una analista de personas desaparecidas, “Ruth Hattersley” (Alex Kingston) es todo lo contrario: madre de familia, con un hijo, viviendo con su madre, solidaria, imbuida por sentimientos humanitarios y por la esperanza en reconstruir su vida familiar, coincide con “Stone” en el caso de unas niñas que se han suicidado. Tal es el primer caso que investigan (en los dos primeros episodios) al que sigue otro no menos interesante en el que un abogado desaparecido da la pista de una serie de asesinatos que tienen como centro de sospechas una institución psiquiátrica.

En ambos casos, “Stone” y “Ruth”, componen una eficiente pareja complementaria cuya versión humorística sería Monk y su secretaria. Sin aproximarse al estilo paródico de esta serie, los cuatro episodios de Persiguiendo Sombras interesan al espectador desde el primer momento. Tiene algo que ver, por su temática, con Sin Rastro. Pero ambas series son radicalmente diferentes a la británica. En Persiguiendo Sombras, todo fluye de manera natural, todo lo que ocurre parece extremadamente próximo, factible, no veremos ni grandes persecuciones, ni explosiones, efectos especiales o asesinos retorcidos y maquiavélicos dominando tecnologías y ejecutando asesinatos retorcidos y sádicos. Por no ver, ni siquiera veremos violencia. Pero lo que sí veremos es una investigación policial en curso: sólo eso.

Por tanto, se trata de una miniserie que sabrán apreciar especialmente los espectadores atraídos por tramas policiales y detectivescas. No es, por tanto, cine de acción. La serie gusta porque nos muestra a un policía “diferente”. Ciertamente, en los últimos tiempos nos han llegado del Reino Unido series como River, Broadchurch, Happy Valley, Fearless, etc, etc, de calidad excepcional y cuyo punto fuerte, siempre es el protagonista, un policía diferente a cualquier otro que hubiera aparecido en televisión. En todos estos casos, la tensión y la fluidez argumental, un final que no deja cabos sueltos y una ejecución eficiente, caracterizan a productos que suelen ser muy valorados por los espectadores.

Los protagonistas de esta serie son poco conocidos en España. Las series y películas que han protagonizado no se han emitido en España, sin embargo en el Reino Unido son rostros familiares. Entre el reparto el rostro que resulta más familiar para el público español es el de Don Warrington, al que veíamos como jefe superior de policía en Crimen en el paraíso. El reparto, como cualquier otro elemento técnico, artístico o argumental, de esta serie, es sólido y cumple las expectativas de la producción.

Como decíamos al principio, los británicos dominaron desde los años 50 la técnica de las miniseries. Adelantaron en el tiempo con “serials” como Quatermass (1953) y la inolvidable El Prisionero (protagonizada por Patrick McGoohan). Desde entonces ha llovido mucho, y los artífices de estos productos breves y concisos, parecen no haberse dormido en los laureles. No lo duden: Persiguiendo Sombras es una serie recomendable, breve y que deja buen sabor de boca.