FICHA

Título originalEpisodes
Título en España: pisodes
Temporadas: 5 (41 episodios)
Duración episodio: 27 minutos.
Año: 2011-2017
Temática: Humor.
Subgénero: Sátira.
Resumen: Una pareja de guionistas que acaba de recibir un premio BAFTA por su última serie es convencido para que se instalen en Hollywood y adapten esa misma comedia a los EEUU. Cuando llegan todo son decepciones y cambio en el concepto de la serie y en los papeles protagonistas de la misma.
Protagonistas: Matt LeBlanc, Tamsin Greig, Stephen Mangan, Kathleen Rose Perkins, Mircea Monroe, John Pankow, Joseph May, Daisy Haggard, Genevieve O’Reilly, Sam Palladio, Demetri Goritsas, Scarlett Rose Patterson, Jacob Anderson, Harry McEntire, Laurie Calvert, Trevor White, Fiona Glascott, Chris Diamantopoulos.
Lo mejor: Hollywood no tiene empacho en parodiarse a sí misma.
Lo peor: Demasiado extensa para poder mantener el ritmo de la primera temporada.
Lo más curioso
: La serie terminó el pasado 8 de octubre de 2017.
¿Cómo verlo?: Fue emitida por en España por Canal+ Series. Actualmente puede bajarse mediante programas P2P y comprarse en formato DVD

Puntuación: 6,5

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PROMO (4ª temporada, en inglés)

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Lo menos que puede decirse sobre EPISODES

Un personaje en busca de una serie. Así puede ser definido Matt Leblanc después de la conclusión de Friends que le había aupado (a él y a sus cinco compañeros de reparto) a la fama. A todos los protagonistas de Friends les ocurrió lo mismo cuando se desmantelaron los platós que durante diez años los habían reunido: sus carreras artísticas (mejores o peores) quedaron para siempre vinculadas a los personajes que habían representado y nunca posteriormente volvieron a protagonizar ninguna serie o largometraje que hiciera olvidar quiénes eran y cuál fue su origen. La maldición del éxito…

Sin duda no es por casualidad que Lisa Kudrow (“Phoebe Buffay” en Friends) filmó The Comecback que ya era una primera ironía sobre los protagonistas de una serie encasillados en un papel y que Matt Leblanc (el Joey de “Friends”) haya circulado por los mismos derroteros a lo largo de 41 episodios. Hollywood se ríe de sí mismo y nos hace temblar: a tenor de estas series casi puede decirse que si alguno de los productos realizados en la mayor factoría del cine mundial tiene éxito es, simplemente, por casualidad y por acumulación de productos, no por la capacidad ni por la calidad de los directivos que están el frente de las grandes compañías.

Sea como fuere, se trata de un buen tema: parece como si los actores se fueran a sentir mucho más cómodos interpretándose a sí mismos. Joe Triviani, probó prolongar el mismo papel que había desarrollado en Friends y fracasó completamente con la serie Joey (2004) que, a pesar de lograr mantenerse durante dos temporadas, era simplemente floja: faltaba algo y ese “algo” eran sus otros cinco compañeros de reparto en Friends. Ha tardado unos años en recuperarse y lo ha hecho a través de esta serie en la que los productores de ficción creen que todavía pueden exprimir un poco más la fama pasada del actor.

Episodes nos muestra a una pareja de guionistas ingleses que acaban de recibir un premio BAFTA por Lyman’s Boys, una serie creada por ellos. En la fiesta que sigue al evento, se les presenta un famoso presidente de unos estudios de Hollywood y les propone realizar la versión norteamericana de la serie. El sujeto alaba la serie, la encumbra, les dice que es lo más maravilloso que ha visto nunca… a pesar de no haberla visto. La pareja duda inicialmente pero les convence las extraordinarias posibilidades económicas que les ofrecen, así pues se instalan en una lujosa mansión de Palm Springs que en otro tiempo había servido como sede de un reality y empiezan a comprobar que todo lo que les habían prometido era justamente al revés: ni siquiera tendrán la ocasión de elegir al actor protagonista que resulta ser Joe Triviani. A partir de aquí, el triángulo está formado: un matrimonio de guionistas y un actor que se interpreta a sí mismo y que intenta aparecer como latin lover empotrado en medio de una pareja feliz. A partir de estas premisas, puede intuirse cómo se desarrollará la serie.

Se trata de una serie que concluyó el 8 de octubre de 2017 después de una andadura de casi seis años. Demasiado larga. El primer episodio no basta para darse cuenta de las posibilidades y desarrollos posteriores que tendrá esta serie que no sigue en absoluto una trayectoria regular, sino que está sometida a constantes altibajos de calidad. Desde luego, la primera temporada a partir del segundo episodio es la que más hace reír y en la que todo parece una novedad para los protagonistas. Durante la segunda temporada bajo el tono de la comedia, que intenta recuperarse en la tercera para caer de nuevo en la siguiente y recuperarse hasta los niveles de la primera temporada en los episodios finales. Por tanto, resulta difícil valorar esta serie en su conjunto: todo depende del episodio que veamos primero.

En cualquier caso, la pareja formada por Stephen Mangan y Tamsin Greig, actores poco conocidos en España, el matrimonio guionista realiza un espléndido trabajo encarnando a dos ingleses que se encuentran como un pulpo en un garaje. Y en lo que se refiere a Leblanc, nada mejor como representarse a sí mismo para lograr naturalidad y comicidad. En general, todos los personajes protagonistas están correctamente representados y cada uno de ellos encarna a un típico espécimen del mundo hollywoodiense. Y seamos claros: no se salva nadie. Hollywood parece tener la certidumbre de que allí no hay inocentes; por algún motivo u otro, todos los personajes que rodean a la pareja de guionistas se muestran miserables, colgados, esquivos, falsos, pelotas, tiránicos y mentirosos.

La crítica norteamericana aprobó la serie y la ha considerado como una de las mejores comedias de los últimos años. Tanto la serie en sí misma, como sus creadores y protagonistas ha recibido desde 2011 abundantes premios. Cuando saltó el charco, su paso por la televisión británica fue discreto experimentando pronto una pérdida notable de audiencia. En España ha pasado bastante desapercibida, tras haber sido emitida por Canal+ Series.

Resulta difícil valorar una serie de este tipo que, para poder ser apreciada en su totalidad, debería de sufrir una adaptación a la industria cinematográfica de nuestro país. Por increíble que parezca, se trata de un producto que ya ha estado presente en España desde los años 60, cuando Adolfo Marsillach estrenó Silencio, se rueda que denunciaba los rasgos y las personalidades de nuestra industria del cine cuando se inició la década del desarrollismo. El éxito indujo a Marsillach a ironizar sobre el teatro español diez años después, en Silencio, estrenamos y allí fue la debacle: Marsillach cosechó odios eternos que condicionarían su carrera en los años siguientes. España no es tierra para reírse de sí misma, así que se nos da mejor reírnos de lo que se cuece en otras latitudes. Y usted se reirá con unos capítulos de Episodes, se aburrirá con otros y tendrá sonrisas esporádicas en el resto. Decida usted mismo si quiere arriesgarse a todo esto. Nada que no hayamos visto en Barton Fink (1971) trasladado a nuestra época y en formato serie.