FICHA

Título originalUtopía
Título en España: Utopía
Temporadas: 2 (12 episodios)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2013-2014
Temática: Drama.
Subgénero: Ciencia Ficción.
Resumen: Cinco fanáticos procedentes de un foro de cómics acuerdan conocerse. Están en posesión de un cómic creado por un artista maniacodepresivo que augura un apocalipsis planetario con ribetes proféticos. Pronto, los cinco empiezan a ser perseguidos por unos peligrosos asesinos sádicos y sin escrúpulos, sicarios de una organización a la que llaman “La Red”.
Protagonistas: Nathan Stewart-Jarrett, Alexandra Roach, Neil Maskell, Michael Smiley, Paul Higgins, Oliver Woollford, Geraldine James, Adeel Akhtar, James Fox, Fiona O’Shaughnessy, Alistair Petrie, Stephen Rea, Rose Leslie, Simon McNurbey, Ruth Gemmel, Emilia Jones.
Lo mejor: Un argumento original.
Lo peor: Excesiva efusión de sangre para el público medio.
Lo más curioso
: Es una de las series que han recibido más quejas por parte del público británico a causa de su lenguaje obsceno y por algunas escenas de violencia.
¿Cómo verlo?: Fue emitido por Canal+, puede verse a través de programas P2P, algunos episodios están colgados en youTube. Las dos temporadas pueden comprarse en DVD.

Puntuación: 7

PROMO (en castellano)

PROMO (en inglés)

CABECERA (primer capítulo)

MUSICA

VER SERIE (en youTube)

WEB OFICIAL (en inglés)

Comprarlo en Amazon (no está a la venta)

Lo menos que puede decirse sobre UTOPÍA

Existen series que debieron ser miniseries y no tener nunca una segunda temporada. Tal es el caso de Utopía, seria innovadora exportada desde el Channel 4 británico y cuyas dos temporadas (de seis episodios cada una) resultan completamente diferentes: sorprendente la primera, decepcionante la segunda. Se diría que a lo largo de los seis primeros episodios la creatividad del equipo de guionización se agotó… o bien que resultaba muy difícil volver a sorprender con algo nuevo a los espectadores que habían seguido devotamente la primera temporada. Sea como fuera, se trata de una serie que merece verse, especialmente si tenemos en cuenta algunas premisas. Advertimos, desde el principio, que no se trata de una serie “para todos los públicos”. Para poder disfrutarla hará falta tener una serie de características y gustos concretos.

La serie nos muestra a un pequeño grupo de cinco freakys (primera condición para aceptar esta serie: que el mundo freaky resulte simpático al espectador y que él mismo tenga cierta predisposición a considerarse como tal) coinciden en un foto de discusión sobre un cómic extraño y perturbador (segunda condición, la misma serie está planteada como un cómic, así que los habituales de este género serán los que se situarán en mejores condiciones para apreciar la serie desde el principio), “The Utopia Experiments” creado por un ilustrados maniacodepresivo, psicótico y obsesivo que creía estar perseguido por una siniestra organización, La Red, y que parecía tener un don profético y conocer a la perfección el futuro que aguardaba a la humanidad (existe un trasfondo conspiranoico a partir del cual se exige al espectador ser condescendiente con esta temática, completamente irracional y desgarrada, y aceptarla sin más). Pronto, el pequeño grupo de devotos de este cómic se encuentran con que, de simples admiradores, pasan a estar perseguidos por un par de siniestros sicarios de La Red. A partir de ese momento, casi sin comerlo ni beberlo, se ven obligados a abandonar sus vidas discretas y conformistas y a emprender una huida para zafarse de los sicarios de La Red. Pronto entran en contacto con la hija del autor del cómic otra mujer que se ha pasado toda su vida huyendo y que ha terminado siendo una “superviviente”, diestra en el manejo de armas, en las artes de la supervivencia, pero una completa inmadura emocional.

Así pues, lo que tenemos es una clásica serie de “perseguidos” y “perseguidores”. Los primeros no logran empezar a entender la situación hasta que no conocen a la hija del artista. Los segundos son diestros en el arte del asesinato y la tortura que practican con esmero y eficiencia (otra condición para apreciar esta serie: no ser un alma sensible que se desmorona ante el primer derramamiento de sangre o las torturas más elaboradas).

La serie resulta enigmática y atractiva desde las primeras escenas, mucho más a partir del segundo capítulo cuando empezamos a entender lo que ocurra. Luego mantiene el nivel (no lo supera) y termina decayendo en el último episodio a causa de la insensata manía de prolongar la sería hasta más allá de donde daba de sí. Al contemplar otros seis episodios, el final de la primera temporada no es tal, sino la preparación para la segunda (que es efectivamente en donde la serie pierde fuelle y se va deshinchando). No hubo tercera temporada. Channel 4 se dio cuenta de que la serie estaba agotada y alegó excusas poco creíbles. HBO, siempre dispuesta a dominar el mundo de las series trató de destacar a David Fincher para asumir la continuación, pero, al parecer, surgieron disputas sobre el presupuesto que debía dedicarse a la serie y el proyecto se abandonó. Insistimos: el formato oportuno era el de miniserie de seis episodios.

Con todos estos detalles es posible hacerse a la idea de si Utopía es una serie pensada para el lector. Deberá aceptar la serie de premisas que hemos ido enumerando entre paréntesis (y el hecho de que el final quede en suspenso). ¿Qué encontrará de positivo en esta serie? En primer lugar una temática original, con un tratamiento de partida endiabladamente abracadabrante y una fotografía muy cuidada especialmente en lo que se refiere a los colores. El espectador tiene la oportunidad de encontrar de la mano de esta serie en un mundo sórdido y descarnado, laberíntico y futurista que remite a algunos episodios de Black Mirror o de Dimensión 404, con un toque a lo Preacher y una pizca de Carnivale… y, sin embargo, a pesar de todas estas influencias, el conjunto, sincrético y amalgamado, no deja de sorprender (última advertencia: para que guste esta serie, estas otras deben de haber ejercido cierta querencia en el espectador). Quien avisa no es traidor.