FICHA

Título originalTin Star
Título en España: Tin Star
Temporadas:  1 (47 episodios)
Duración episodio: 45 minutos.
Año: 2017
Temática: Thriller.
Subgénero: Drama.
Resumen: Un policía londinense ex alcohólico se traslada a una zona del interior de Canadá en donde poco después se instala una refinería de arenas bituminosas que corre el riesgo de alterar el equilibrio ecológico y la tranquilidad de la zona. A partir de ahí empiezan a producirse tensiones y asesinatos.
Protagonistas: Tim Roth, Ryan Kennedy, Sarah Podemski, Roark Critchlow, Christina Hendrichs, Christopher Heyerdahl, Oliver Coopersmith, Ian Pouleston-Davies, Stephen Walters, Jack Veal, Tobi Bamtefa, Michele Tursh, Ray G. Thunderchild, Gerald Auger, Joser Whitebirg, Owen Crowshoe, Geneviene O’Relly, Abigail Lawrie, Lynda Boyd, Rupert Tumbull, Nicholas Campbell, Maxwell McCabe-Lokos, Rachel Crowford, Kevin Hanchard.
Lo mejor: Entra rápidamente en situación.
Lo peor: Deja cabos sueltos e incoherencias en el guión.
Lo más curioso
: Se rodó en el Estado de Alberta, en las inmediaciones de Calgary.
¿Cómo verlo?: Se ha emitido a través de Movistar Series Xtra, puede obtenerse a travésde programas P2P.

Puntuación: 7

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Lo menos que puede decirse sobre TIN STAR

Desde luego nadie podrá quejarse de que Tin Star no entre en materia con rapidez. Apenas cinco minutos después de iniciado el piloto, ya ha ocurrido el primer asesinato. Sin embargo, la primera impresión de que se trata de una serie trepidante en la que “ocurren cosas” continuamente, se disipa a medida que avanza la serie (e incluso en ese mismo piloto). Podemos decir que esta serie lo tiene todo para obtener un resultado más que aceptable (temática, protagonistas, paisajes naturales) pero algo ha impedido que todos estos elementos se combinen para alcanzar el nivel de series como Fargo o True Detective (que era, sin duda, a lo que aspiraban sus promotores).

Resumamos el planteamiento inicial: estamos en Little Bear (pequeño oso), una población del Estado de Alberta, próxima a Calgary. Se trata de un lugar idílico, un verdadero paraíso entre montañas, nevado buena parte del año, pero en donde se respira naturaleza y salud. Allí ni hay ni puede haber problemas: como máximo resbalar por culpa de la nieve o cruzarse con un oso. El protagonista es un policía londinense, casado y con dos hijos, que –como otros muchos de su misma profesión- ha abandonado el Reino Unido a la vista del progresivo deterioro del orden público y de la seguridad (uno de los motivos que condujeron al Brexit hace apenas un año). Era alcohólico y está celebrando el segundo aniversario sin consumir alcohol. Aquel cuadro social y familiar idílico se tuerce desde el momento en el que una compañía multinacional de refinado de pizarras bituminosas, irrumpe en la comunidad. El protagonista y otros muchos vecinos se oponen, pero, finalmente, triunfa la presión de la compañía y la presencia de la nueva empresa deja en el aire resquemores.

Si tal es el punto de partida, a partir de aquí empiezan a producirse incoherencias. La primera de todas es el motivo por el que desembarcan en el pueblo un grupo de cuatro sicarios que asesinan a los que se habían opuesto a la implantación de la empresa. Cuando uno de ellos dispara contra el jefe de policía en el interior de su coche mientras repostaba en un surtidor, el reflejo involuntario de éste hace que la bala pase sobre su cabeza, destroce el cráneo de su hijo y parte de los huesos se incrusten en el cráneo de su mujer manteniéndola en coma durante unas semanas. Por otra parte, la banda contratada por la empresa parece estar compuesta de perfectos chapuceros, poco hábiles en el desempeño de su trabajo. Y es, a partir de todo esto cuando la serie empieza a perder puntos y a acumular incoherencias. Al llegar al último episodio advertiremos que no todos los cabos sueltos han sido atados y que el resultado de la serie, sin ser negativo, es bastante más modesto de lo que se esperaba inicialmente.

De entre el reparto destaca, por supuesto Tin Roth (que cada vez multiplica más sus intervenciones en el medio televisivo y del que se recordará la memorable Miénteme) en el papel protagonista, y a Christina Hendricks (la inolvidable secretaria de Mad Men) como vicepresidenta y relaciones públicas de la empresa de refinado. Ambos, al igual que los dos policías que flanquean a Roth, cumplen con sus papeles y sus interpretaciones no tienen fisuras. Pero el guión no es muy generoso con el resto de protagonistas, demasiado planos, superficiales y sin matices, incluso descritos de manera poco verosímil (especialmente los que forman parte de la banda de sicarios).

La serie tiene otro problema: se hace demasiado larga. Con una miniserie hubiéramos quedado mucho más satisfechos: hoy, a la vista de cómo evolucionan las series, una historia que se prolongue a lo largo de diez entregas de tres cuartos de hora, exige de nosotros casi ocho horas de dedicación: demasiadas para el mundo de las series cada vez más concurrido por productos competitivos, dispersos por decenas de canales y plataformas. Sea como fuere, los promotores de la serie (es de factura franco-británica) se han dado por satisfechos y han anunciado, a la vista de los resultados filmar una segunda temporada.

Tin Star (literalmente, “estrella de estaño”) se estrenó mundialmente el pasado mes de septiembre. Ha sido emitida por Movistar Plus Series Xtra (que lo sigue emitiendo) y ha pasado prácticamente desapercibida. ¿Algo a destacar? La interpretación de Tim Roth está muy en su línea: convincente, fluida, a ratos genial. Los ambientes naturales que parecen un anuncio de Canadá y dan ganas de abandonarlo todo e irse a pescar y a cazar osos en la zona. La fotografía resulta también genial en algunos momentos y sabe aprovechar las bellezas naturales de la zona. ¿El gran problema? Hay algo que no funciona. ¿El responsable? Los guionistas no se han esforzado suficientemente. ¿Recomendada? Puede verse, a condición de no esperar maravillas. Es de esas series que se degustan como una tv-movie de los sábados por la tarde y que retrasan una y otra vez su final.